En 1984, José Daniel Marco fundó Conservas D. Marco en Miranda de Arga, una firma centrada en el espárrago, el pimiento del piquillo, la alcachofa, el melocotón y el tomate. Diez años más tarde, la llegada a la compañía de sus hijos Mikel y Daniel Marco marcó un punto de inflexión, ya que apostaron por introducir los platos cocinados en conserva como las pochas con jamón o la codorniz en fritada, los pimientos rellenos o las alubias rojas con costilla y chorizo. Del mismo modo, dos décadas después empezaron a comercializar el surimi de angula, revueltos de marisco o mermeladas ecológicas para «diferenciarse en el mercado».
Hoy, la empresa navarra, cuya razón social es Mirandensis SL, ha iniciado un ambicioso plan de expansión que le permitirá duplicar su capacidad de producción, optimizar procesos logísticos y alcanzar una facturación de 3,7 millones de euros en 2025, un 50 % más que el año anterior. Tras el fallecimiento de José Daniel hace un año, Mikel y Daniel, de 49 y 53 años respectivamente, han proyectado la construcción de una nueva nave industrial de 1.500 metros cuadrados anexa a su sede. Sin duda, un bonito homenaje hacia el fundador de la compañía.
La ampliación, que se ejecutará sobre un terreno adquirido recientemente al Ayuntamiento de la localidad, permitirá reorganizar y modernizar la actividad de la compañía. Esta ha experimentado un «notable crecimiento» en los últimos años, especialmente por el impulso de la marca blanca. «Este proyecto llega por el aumento de la demanda que hemos registrado. Estamos creciendo junto a nuestros clientes y, sobre todo, gracias a esta línea, que ya factura más que nuestras propias marcas. Todos esos pedidos requieren de una adecuación de las instalaciones para poder absorberlos correctamente», explica Mikel a Navarra Capital.
AMPLIAR PARA SEGUIR CRECIENDO
Actualmente, Mirandensis cuenta con unas instalaciones de 3.200 metros cuadrados y una plantilla de diecinueve trabajadores, cifra que se refuerza en temporada alta. La nueva nave, que se destinará a la logística, preparación de pedidos y almacenamiento, contará también con vestuarios, oficinas y comedor para los empleados. Esta reordenación permitirá liberar espacio en la fábrica actual para optimizar la producción, incorporar cámaras de congelación y refrigeración, y avanzar en la mecanización de algunos procesos.
«La falta de espacio nos está frenando. Vamos camino de un crecimiento muy fuerte, pero tenemos que organizar los pedidos al milímetro porque no hay sitio para trabajar. Esta ampliación nos va a permitir doblar la producción», afirma Marco. Así, los hermanos prevén que las obras concluyan a finales de 2026.
Además, la ampliación facilitará el lanzamiento de una nueva línea de productos en conserva, «muy demandada por los clientes y que hasta ahora no se podían añadir al catálogo por cuestiones de capacidad». En paralelo, la inversión permitirá generar empleo en la zona al incorporar a entre tres y cuatro personas a la firma.
Mirandensis comercializa sus productos bajo las marcas D. Marco y Miset, disponibles en la tienda física de sus instalaciones y a través de una red nacional de distribuidores que abarca buena parte de las capitales de provincia. En esta línea, los Marco ya exportan a Francia e Italia y mantienen desde hace más de treinta años una colaboración con Eroski a través de la marca exclusiva Latarrica.














