En este contexto, la barcelonesa Eninter da pasos para afianzar su penetración en el mercado navarro. Según pudo saber Navarra Capital, este gigante de los ascensores ha adquirido su primera empresa navarra, Ascensores Arga, que posee dos sedes en Oricáin y Doneztebe/Santesteban. A pesar de la operación, las fuentes consultadas resaltaron que la firma comprada seguirá operando bajo su propia marca y con el mismo equipo.
De esta forma, la compañía catalana avanza en su estrategia de crecimiento orgánico e inorgánico, por la que se ha convertido en «una de las diez empresas familiares más grandes en la industria europea de los ascensores». Fundada en 1973 por Dámaso Martínez y Rosa María Ramo, Eninter trabaja con equipos de Otis, ThyssenKrupp, Schindler, Orona o Kone. Gracias a toda esa experiencia, ha ido acumulando conocimiento para fabricar también sus propios ascensores, cabinas y puertas automáticas.
EXPANSIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL
En la actualidad, cuenta con un centro tecnológico y productivo ubicado en Cornellà de Llobregat que presta servicio a nivel global, 46 delegaciones en España, dos en Portugal, cuatro en Italia y una en Suiza. Y, en total, emplea a «más de 1.000 personas». En Navarra, además de poseer Ascensores Arga, Eninter tiene una sede en Pamplona, ubicada en la avenida Zaragoza.
Para ganar tamaño, la firma barcelonesa ha adquirido a lo largo de sus cinco décadas de historia más de 70 pequeñas empresas del sector, de modo que se encarga del mantenimiento de unos 59.000 elevadores y más de 2.000 puertas de aparcamientos en residencias, centros comerciales, hoteles, centros sanitarios, equipamientos públicos y oficinas. Así, cerró 2023 con 92 millones de euros de facturación, un 8 % más que el año anterior, y proyectaba alcanzar los 100 millones de euros en 2024.













