La empresa navarra de espacios flexibles y coworking Klammer Workspaces se expande con la apertura de una segunda sede en Pamplona. En concreto, se instalará en el sexto piso de la antigua sede de Caja Navarra (CAN), ubicada en la avenida de Carlos III. Se trata de una de las dos plantas de este emblemático edificio que fueron adquiridas recientemente, tal y como adelantó Navarra Capital, por la familia Baranda Pitillas a través de BAPI Sociedad de Alquileres. Así, esta ultima ya ha alquilado ambos inmuebles después de que ARPA Abogados Consultores confirmara su traslado a la quinta planta.
Según apuntan a este medio fuentes de Klammer Workspaces, el espacio contará con una superficie total de 1.500 metros cuadrados y está previsto que abra sus puertas en otoño de este año. Estas instalaciones se suman a los 1.900 metros cuadrados que la compañía gestiona en la calle de Arcadio María Larraona.
«En Pamplona hay carencia de oficinas de calidad, con lo que nuestra oferta de Arcadio María Larraona cuenta con muy buena aceptación. Pero también queremos llevar esta opción al centro de la capital navarra, y qué mejor ubicación que el número 8 de Carlos III, un inmueble que todos los pamploneses tenemos en nuestras retinas. Además, apostamos por la seña característica de Klammer de contar con un experto staff que ayuda a los usuarios en su día a día», señalan a este medio Eduardo Salsamendi y Cristina Sotro, fundadores y directores de Klammer Workspaces.
El nuevo espacio tendrá amplias zonas comunes para sesiones informales y eventos, un meeting hub, salas de reuniones, oficinas privadas de distintas dimensiones, un área de coworking, un office espacioso y las últimas tecnologías en el ámbito del workplace. Así mismo, su estética combinará la propia del edificio con «las señas de identidad de Klammer Workspaces como la representatividad, funcionalidad y luminosidad».
OPERACIÓN INMOBILIARIA
De esta forma, BAPI Sociedad de Alquileres, creada en 2018 por los hermanos Baranda Pitillas (propietarios actualmente del 15 % de Balat), ha cerrado el alquiler de las dos plantas que adquirió en la antigua central de CAN. Una operación que se enmarca dentro de su estrategia de consolidar una cartera de oficinas e inmuebles comerciales e industriales en ciudades como Pamplona, Madrid y Barcelona.
En la actualidad posee doce activos, siete de ellos en Navarra, y proyecta nuevas adquisiciones dentro y fuera de la región. «Cuando una empresa busca una sede corporativa céntrica y amplia, la oferta es muy limitada. Ahí queremos aportar valor», señaló el pasado mayo el director de la firma inmobiliaria, Rafael Baranda.













