jueves, 25 abril 2024

Diez medidas para garantizar la seguridad en la industria alimentaria

CNTA lanza una guía con recomendaciones, como respuesta "a las dudas y consideraciones de muchas empresas de la industria" sobre cómo actuar ante el coronavirus.


Pamplona - 27 marzo, 2020 - 11:56

Algunas empresas alimentarias ya están empezando a probar la IA en sus procesos. (Foto: archivo)

La crisis provocada por el coronavirus ha creado un nuevo escenario para los diferentes sectores profesionales. De ellos, el alimentario es uno de los esenciales en la actualidad, ya que debe garantizar el suministro de alimentos a una población que permanece confinada en sus casas.

“En estos tiempos en el que el sistema sanitario está saturado, es más importante si cabe la producción de alimentos seguros, para lo cual es fundamental seguir aplicando todos los controles y analíticas, así como extremar las medidas de higiene. Mi mensaje es de confianza porque, en España, la mayor parte de las empresas cuentan con sistemas de gestión de seguridad, de análisis de peligros, de aplicación de planes de desinfección y limpieza…”, apunta Cristina Garrido, responsable de Seguridad Alimentaria del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA).

Cristina Garrido: «En España, la mayor parte de las empresas cuentan con sistemas de gestión de seguridad, de análisis de peligros, de aplicación de planes de desinfección y limpieza».

Según la EFSA, agregan desde el centro, «no hay constancia de que el virus pueda transmitirse a través de los alimentos», aunque Garrido afirma que «puede sobrevivir durante un tiempo en superficies, y por eso puede permanecer en cajas o embalajes de productos». Ese es el motivo por el que resulta conveniente «usar guantes, guardar las cosas sin caja, limpiar la zona con alcohol y lavarse las manos». 

Como respuesta a las dudas y consideraciones de muchas empresas de la industria, CNTA aconseja seguir una serie de medidas para «garantizar los estándares de calidad y seguridad en estos tiempos de crisis»:

  1. No relajar los controles del sistema APPCC. El Covid-19 no se transmite a través de los alimentos, pero otros patógenos sí.
  2. Adaptar el plan de limpieza y desinfección al Covid-19.
    • Revisar los desinfectantes. Ante el coronavirus, lo mejor es lejía al 0,1 % o alcohol al 70 %.
    • Aumentar la frecuencia de aplicación en zonas de tránsito de personas (cantinas, vestuarios…) o de mercancías (zonas de carga y descarga y almacenes).
    • Reforzar la desinfección de los pequeños elementos que se manipulan con frecuencia (pomos, botones de las máquinas de vending, teclados o paneles táctiles de uso común…).
    • Reforzar el lavado de la ropa de trabajo y usar programas largos con agua lo más caliente posible.
  3. Asegurar la cadena de suministro.
    • Hablar con los proveedores, ya que es posible que alguno no pueda suministrar por falta de capacidad de fabricación o trasporte.
    • Anticiparse. Es posible que haya que homologar nuevos proveedores o materias primas. Asegurarse de que se contemplan todos los aspectos recogidos en el sistema APPCC, que estos nuevos proveedores o materiales no representan riesgos o que se pueden controlar los riesgos extra.
  4. Implantar medidas de prevención en la recepción de mercancías. El virus sobrevive por un tiempo en superficies de plástico, papel, cartón y metal.
    • En la medida de lo posible, establecer una zona específica para el desembalaje, dotar a las personas de guantes e insistir en el lavado de manos en esa zona.
    • Introducir las mercancías en el almacén sin el embalaje exterior.
    • Preparar un contenedor con tapa para eliminar estos embalajes exteriores.
  5. Reforzar la concienciación con buenas prácticas de higiene. La industria alimentaria hace a diario acciones que previenen la contaminación por patógenos, y que son igualmente eficaces contra el Covid-19.
    • Reforzar los carteles, recordando la importancia del lavado de manos y la forma correcta de hacerlo.
    • Recordar al personal las prácticas de separación de ropa de calle y de trabajo.
    • Insistir en la necesidad de comunicar cualquier síntoma de enfermedad, revisar el listado de síntomas e incluir los asociados al Covid-19.
  6. Hablar con los clientes.
    • Explicar todas las medidas que se han puesto en marcha.
    • Evaluar si hay restricciones de movimiento, que puedan afectar a los envíos.
    • Si la empresa es exportadora, hay que tener en cuenta que existen países que han cambiado condiciones (Estados Unidos, por ejemplo).
  7. Cumplir con las medidas del Ministerio de Sanidad relativas a distancias personales y al tratamiento de personas con síntomas.
  8. Apoyar al equipo. El trabajo de la industria alimentaria es esencial y estratégico para la sociedad en estos momentos difíciles. Hay que motivar y reconocer el trabajo del equipo.
  9. Prepararse para el futuro.
    1. Si la empresa ya lo tiene, hay que revisar el plan de contingencias para ver cómo dar respuesta a la situación y adaptarlo en caso necesario. Si no hay plan, este debe hacerse lo antes posible.
    2. Revisar los ciclos de auditoría e inspección. Cada norma ha establecido unas directrices. «Desde China, donde esto ya ha pasado, nos recomiendan no pensar sólo en el corto plazo, sino empezar ya a prepararse para cuando esto acabe. ¿Qué situación socioeconómica nos vamos a encontrar? ¿Cómo será el consumidor postCovid? Hay que estar atentos y empezar a pensar sobre ello». Ya empieza a haber cierta información sobre este tema «y se están proponiendo diferentes investigaciones al respecto».
  10. Es necesario asesorarse. Si la empresa tiene dudas o necesita apoyo externo, es importante contactar con centros tecnológicos, laboratorios o instituciones.

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