Tras la aprobación en sesión de Gobierno extraordinaria del Proyecto de Presupuestos Generales de Navarra 2026, el Ejecutivo Foral y el grupo parlamentario de EH Bildu-Nafarroa suscribieron este viernes un acuerdo que, según subrayaron, «garantiza que las cuentas navarras serán una realidad en el próximo año».
El consenso alcanzado, en palabras del consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, «es la expresión de las prioridades compartidas entre ambos, ya que da pie a la aprobación de unos presupuestos que recogen y contemplan las necesidades de la ciudadanía navarra». A su juicio, el documento cubre un «enorme espectro» de las áreas de trabajo del Ejecutivo foral: medidas relacionadas con la fiscalidad, la cohesión territorial, los derechos sociales, la salud, la educación, la cultura…
El acuerdo llega después de más de un mes de conversaciones encaminadas a encontrar puntos de consenso que, según Arasti, «siguen siendo fundamentales en el panorama actual». «El ruido y la proyección de una Navarra que no avanza, además de ser mentira, es un enorme golpe al prestigio y buen hacer de nuestra comunidad más allá de nuestras fronteras. Frente a eso, trabajo silencioso y responsable buscando acuerdos que nos permitan seguir creciendo», agregó.
El documento recoge el compromiso del Gobierno de Navarra y del grupo parlamentario EH Bildu-Nafarroa de votar a favor de todas las enmiendas, previamente acordadas, así como de votar en contra de todas las enmiendas que no estén suscritas por ellos salvo que, por unanimidad, se decidiera otro sentido de la votación.
Por su parte, el grupo parlamentario EH Bildu-Nafarroa se compromete a votar «en contra de las enmiendas a la totalidad que pudieran presentarse por cualquier grupo parlamentario», así como a facilitar la aprobación del Proyecto de Ley Foral de Presupuestos Generales de Navarra de 2026.
Como ya sucediera en años anteriores, el Gobierno de Navarra y el grupo parlamentario EH Bildu-Nafarroa acordaron constituir una comisión de seguimiento del acuerdo alcanzado para «poder seguir el proceso de implantación y puesta en marcha de los compromisos adquiridos, así como para poder evaluar su grado de cumplimiento».
Por su parte, Unai Hualde, presidente del Parlamento de Navarra, se congratuló por la firma del acuerdo. En este sentido, destacó la «estabilidad presupuestaria de los últimos diez años y la ausencia de situaciones de bloqueo como las que se observan en otras cámaras autonómicas o en el propio Congreso». «Seguimos dando continuidad a la labor iniciada en 2015 con el Gobierno del cambio. Ahora llega el momento de los acuerdos entre grupos para convenir enmiendas», apostilló.
Desde el Departamento de Economía y Hacienda insistieron en el carácter «eminentemente social» del proyecto de PGN para 2026, cuyo «54,5 % irá destinado a inversiones en salud, educación, derechos sociales, vivienda o cultura». Son más de 3.400 millones de gasto social en un momento en el que, según se precisa, hay que conjugar necesidades diversas como «reducir listas de espera sanitarias, profundizar en políticas públicas de vivienda, incentivar el acceso al empleo de calidad, fomentar la economía social y el emprendimiento, atraer industria y, en general, luchar contra la desigualdad».
El proyecto de Ley Foral de Presupuestos Generales de Navarra para el ejercicio de 2026 está cifrado en 6.741,5 millones, de los que 6.318,6 millones corresponden al gasto no financiero (departamentos del Gobierno de Navarra, Parlamento de Navarra y Consejo de Navarra) y el resto, 422,9 millones, al gasto financiero (amortización de deuda y pago de intereses).
El techo de gasto no financiero supone un incremento del 5,2 % respecto al Presupuesto de 2025, que ascendía a 5.986,6 euros, lo que arroja una diferencia en términos absolutos de 332 millones, cifra algo mayor a la anunciada el pasado septiembre, que rondaba los 329 millones.













