martes, 28 mayo 2024

Las marcas que ha creado Aritz Altadill en torno a su centro deportivo Akros de Mutilva

En seis años, el centro de Mutilva ha pasado de tener unos 130 clientes a más de 350. Un éxito alcanzado en parte gracias a su innovadora propuesta, sustentada en torno a varias firma. Además de impartir entrenamientos de Tacfit, fuerza funcional, metabólica y pura, ha puesto en marcha las marcas comerciales Opositor Pro, Akros Educación, Strong 40 y Core Marketer. Proyectos que aportan un valor añadido a su oferta y que desglosa para Capital Sport.


Pamplona - 13 mayo, 2024 - 05:58

El 'clubbell' puede pesar entre dos y veinte kilogramos y ofrece un gran abanico de movimientos al deportista. (Fotos: Sergio Martín)

«Siempre miramos cosas nuevas. El día que no estudio algo novedoso, me vuelvo loco. Soy un estudiante de por vida». Con esa mentalidad trabaja Aritz Altadill desde hace seis años en su centro deportivo Akros, ubicado en Mutilva. Tras más de treinta años como pelotari profesional, donde consiguió un campeonato y dos subcampeonatos mundiales de pala corta en trinquete, desde 2018 ha centrado todos sus esfuerzos en este gimnasio. En él ofrece sesiones de entrenamiento enfocadas al bienestar y la salud, así como un asesoramiento personalizado a quienes están preparando oposiciones para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Foral, Bomberos, etc.

En la actualidad, el centro ya posee más de 300 clientes que acuden a las sesiones presenciales y otros 50 que se preparan a través de su plataforma online. Una cifra muy superior a la de su primer año, cuando el número de usuarios rondaba las 130 personas.

Dentro de su amplia cartera de servicios, Akros destaca por sus sesiones de Tacfit, un entrenamiento considerado como «el más inteligente del mundo» y que en Navarra solo ofrece esta firma. Se creó para formar a militares y cuerpos de seguridad, pero este pamplonés de 49 años lo adaptó a todos los públicos. Así, los clientes que lo deseen pueden seguir esta metodología, basada en el control del estrés y la mejora de la resistencia, la capacidad de concentración y la coordinación. Gracias a ella, el deportista también puede aprender a optimizar su recuperación tras una intensa sesión en el gimnasio.

En este sentido, el Tacfit integra dos objetos poco conocidos en la Comunidad foral. Por un lado, el clubbell, un bate de béisbol metálico que ofrece una «brutal» riqueza de movimientos y donde todo su peso, que oscila entre los dos y los veinte kilogramos, reside en la punta. «A nivel técnico, es muy difícil de controlar, pero engancha un montón. Es una forma de meditación activa porque tienes que estar enfocado en las rotaciones que realizas o puedes hacerte daño», especifica.

Antes de comenzar con Akros, Artadill fue socio durante siete años de Zentrum, en Barañáin.

Antes de comenzar con Akros, el pamplonés Aritz Artadill fue socio durante siete años de Zentrum, en Barañáin.

También se encuentran los kettlebells, conocidos como pesas rusas, que ofrecen un entrenamiento «poco convencional, más técnico y exigente». «Son entrenamientos duros, pero no ponen en riesgo las articulaciones porque no son ejercicios de alto rendimiento. Preparamos cada sesión pensando que el 80 % de la gente lo puede hacer. Trabajamos movimientos sencillos con intensidad», añade.

«DESDE PEQUEÑO ERA UN LOCO DEL DEPORTE»

Altadill tuvo su primer contacto con la pala a los siete años en el Club Tenis Pamplona. Su padre era aficionado a la pelota y le animó a apuntarse en la escuela del centro deportivo. Aunque la dejó tras el primer año, posteriormente decidió dar una segunda oportunidad a este deporte: «Empecé un poco con pelota mano. No se me daba mal, pero ya destacaba con la pala, así que me decanté por esta modalidad».

A partir de los dieciocho años, comenzó a acudir a campeonatos internacionales. Pero, a la vez, quiso aprender y formarse, por lo que decidió estudiar Ciencias de la Actividad Física y Deporte en la Universidad del País Vasco (IVEF), así como el MBA de Fisiología de Alto Rendimiento que imparte el Comité Olímpico Español (COE). Incluso obtuvo los títulos de instructor para entrenamientos de Clubbell, Tacfit o Flowfit, entre otros.

«Desde pequeño era un loco del deporte. Me detectaron que era hiperactivo. Así que solo me sentía cómodo moviéndome. Recuerdo que, cuando estaba en clase encasillado durante ocho horas, quería morirme. Vi que por ser deportista de alto rendimiento podía conseguir una plaza en la universidad. Tras hacer la selectividad, el primer año no pude entrar porque había mucha competencia, pero al segundo año ya me seleccionaron», rememora.

UNA MIRADA EMPRENDEDORA

Ya formado como preparador, Altadill comenzó a ofrecer clases de pelota en el Club Tenis Pamplona con 29 años. Y, en 2006, decidió montar junto a un socio el gimnasio de la Universidad de Navarra. Dos años más tarde afrontó su primer gran reto: la puesta en marcha de Zentrum con Jesús Ángel Eslava Jurdan Mendigutxia, donde descubrió el Tacfit en 2017: «Este centro nació enfocado a los deportistas de alto rendimiento, una perspectiva que encajaba con el área de fisioterapia, pero no tanto con la mía, más centrada en la preparación física. Es muy complicado sacar adelante un proyecto así porque los deportistas de elite trabajan con su equipo y resulta más difícil captar clientes en ese nicho. Entonces, decidí centrarme en entrenamientos orientados al bienestar y la salud de quienes quisieran mejorar su estado físico».

Altadill encontró en Mutilva el espacio perfecto para desarrollar Akros, donde puede ofrecer sesiones individuales y grupales a la vez.

Altadill encontró en Mutilva Baja el espacio idóneo para poner en marcha Akros, donde puede ofrecer sesiones individuales y grupales a la vez.

Bajo este enfoque, Altadill comenzó a dirigir sesiones para grupos de diez personas y observó que el espacio de Zentrum no era suficiente, por lo que decidió crear Akros. De esta forma, encontró un sitio acorde a las necesidades del preparador, donde podía «doblar sesiones a la vez».

Además de su servicio de Tacfit, Akros ofrece otros tipos de entrenamientos. Por un lado, sesiones de fuerza funcional, donde se realizan saltos, lanzamientos de pelotas medicinales, bloques de fuerza y tramos cortos de alta intensidad. Un trabajo que permite recuperar la fuerza y la explosividad que el cliente pierde con el paso de los años. También hay entrenamientos de «fuerza pura» y «fuerza metabólica», donde «no paras de moverte desde que entras». «Igualmente, tenemos servicios de nutrición y fisioterapia. De esta manera, la comunicación es más fluida. Empezamos en la plantilla tres entrenadores y ahora somos seis y el nutricionista. Además, estamos buscando un preparador más para nuestro servicio online«, desglosa.

LAS MARCAS COMERCIALES DE AKROS

A raíz de poner en marcha Akros, Altadill ha conformado una red de marcas comerciales relacionadas con el centro como Opositor Pro, una plataforma con la que complementa la formación de los opositores. También está Akros Educación, con la que el emprendedor busca promover formaciones de calidad sobre bienestar y salud, especialmente entre su propio equipo. Por otro lado está Strong 40, un programa con el que pretende asesorar y hacer seguimiento en línea a usuarios de más 40 años, y Core Marketer, enfocada en el marketing: «No queremos ceñirnos solo en el mundo del fitness, sino abrirnos a nuevos mercados. También hemos aplicado un sistema híbrido a quienes lo desean para que entrenen en el centro y el seguimiento sea online«.

Ahora, el expelotari se prepara para participar en la cuarta edición del programa de EITB Erremontari, donde participan seis equipos (Altadill ejercerá como capitán del integrado por Javi Urriza e Ibai Martirena). «Habrá trece cámaras, y los participantes tendrán una GoPro incorporada. El pasado 29 de abril presentamos el programa y, en nada, empiezan los enfrentamientos», agrega el pamplonés.


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