lunes, 22 julio 2024

Empi, el centro de kárate y pilates que prevé ampliar su local de Pamplona tras cumplir diez años

En 2014, Florentino Gabaldón y sus hijos, Mikel y Gorka, fundaron este centro en el barrio de San Juan, donde los dos hermanos imparten clases de kárate y pilates con máquinas. Desde entonces, han multiplicado por cinco sus clientes y ya suman alrededor de 300. Ahora, según avanzan a Capital Sport, proyectan crear una nueva sala en el local contiguo a sus instalaciones para que cada modalidad cuente con un espacio diferenciado.


Pamplona - 30 abril, 2024 - 05:58

Actualmente, el centro tiene 250 metros cuadrados, pero con el nuevo proyecto podría llegar a los 400. (Foto: Maite H. Mateo)

El centro de entrenamiento Empi, especializado en pilates con máquinas y kárate, está de enhorabuena. Ubicado en el barrio pamplonés de San Juan, celebra este año su décimo aniversario. Y lo hace con un nuevo proyecto: la ampliación de su local. Una iniciativa que va en concordancia con el crecimiento experimentado por la empresa, que ha pasado de sumar sesenta clientes en 2014 a los 300 actuales. En el caso del pilates, incluso tiene una lista de espera de hasta dos años.

Los dueños del centro, los hermanos Gorka y Mikel Gabaldón, proyectan unir sus instalaciones con el local contiguo, actualmente vacío. De esta forma, destinarán cada una de las salas a una actividad en exclusiva. «El plan es dejar la sala donde trabajamos ahora solo para kárate y usar la nueva para pilates. Nos supondría un crecimiento brutal, ya que podríamos dar las clases de las dos disciplinas en el mismo horario, algo que no podíamos hacer hasta ahora. Contrataremos a dos o tres personas más. Comenzamos tres en plantilla y ahora somos cinco monitores. En estos momentos, el proyecto está a la espera de finalizar unos trámites», señala Mikel a Capital Sport.

Su idea es conectar los dos locales a través de una puerta corrediza, de tal manera que las salas puedan unirse en cualquier momento si es necesario. Además, quieren instalar una nueva máquina de pilates. «No deseamos desplazarnos a ningún sitio. En este instante, nuestro centro tiene 250 metros cuadrados y, con el proyecto, podemos superar los 400. La inversión será de unos 30.000 euros como máximo. Queremos algo bueno, bonito y barato», concretan los hermanos.

UNA ESTIRPE KARATEKA

La familia Gabaldón es una estirpe karateka. Florentino Gabaldón, su padre, siempre había dado clases de este deporte en la SDC Echavacoiz. Siguiendo la estela de su progenitor, Mikel y Gorka alquilaban salas en un gimnasio de San Juan para impartir clases de este arte marcial. Pero, a medida que crecían los alumnos, observaron que no podían sumar más usuarios por falta de tiempo y recursos. «Nuestro padre siempre quiso dar clases en su propio dojo. En una comida en 2010 comenzó a brotar la idea, pero claro, no era soñar y hacerlo realidad. Durante casi un año, hicimos un estudio de mercado bastante profundo para ver dónde podíamos materializar este anhelo», comenta Gorka.

Los hermanos Gorka (izda.) y Mikel Gabaldón (dcha.) siguieron los pasos de su padre con la práctica del kárate.

Los hermanos Gorka (izda.) y Mikel Gabaldón (dcha.) siguieron los pasos de su padre con la práctica del kárate.

Así, los tres miembros de la familia mudaron su actividad al número 19 de la calle Monasterio de Urdax, donde tuvieron que realizar una profunda reforma cuya inversión total superó los 100.000 euros. Según sus previsiones de entonces, esperaban alcanzar los cien alumnos en kárate y los 75 en pilates entre el segundo y el quinto año. Un número que batieron en el primer y segundo ejercicio respectivamente, gracias a focalizar parte de su actividad en un nicho al que «no se daba entonces la atención que se merecía»: las personas mayores de 65 años que querían realizar actividad física. Además, el centro se ubicaba en una zona estratégica, rodeada de varios colegios, como San Cernin o Nuestra Señora del Huerto.

 

Ahora, Empi ofrece clases desde las 8:00 hasta las 21:00, donde el número de alumnos es reducido. En el caso del pilates, los grupos son de siete personas como máximo, mientras que en el kárate no hay nunca más de quince. «Desde que el cliente abre la puerta, recibe una atención personalizada. También ofrecemos entrenamiento funcional pero siempre aplicado al kárate, aunque no descartamos que este tipo de preparación se convierta en una nueva línea de negocio», avanza Gorka.

SELECCIONADORES DE NAVARRA Y CANTABRIA

Además de su faceta como instructores, han cultivado su faceta competitiva. Por un lado, Mikel ejerce como seleccionador de la Federación Cántabra de Kárate, mientras que Gorka también lo fue durante seis años de la navarra. «En abril hemos viajado a Guadalajara en dos ocasiones, primero a una liga nacional y posteriormente al Campeonato de Kárate Infantil. En mayo, iremos a la Youth League en A Coruña, un evento en el que compiten los mejores del mundo en las categorías inferiores, de 12 a 20 años», especifica el primero.

Pero los hermanos también tiene otra fecha anotada en rojo en su calendario, el 14 de junio, cuando celebrarán el décimo aniversario de su centro en la Sala Canalla. La compañía Bámbola, encabezada por Mikel Sevillano, a quien Navarra Capital entrevistó en septiembre de 2023, organizará un acto que contará con las actuaciones del monologuista Matías Velázquez y la cantante Sofía Royo. «Es una fiesta para nuestros pequeños diablillos y para nuestros más mayores. Esperamos juntar a cientos de personas. La gran mayoría de nuestros alumnos se han hecho mayores con Empi. Nos enorgullece cuando, en el día a día, gente que ya no está afiliada nos para por la calle para darnos un abrazo. Este proyecto es muy gratificante», confiesa Gorka.


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