El restaurante Elor-Txuri, ubicado en el kilómetro 49 de la carretera N-121-A, entre Doneztebe/Santesteban y Sunbilla, se ha convertido recientemente en el primer café de especialidad del norte de Navarra. «Era una idea que me rondaba la cabeza desde hacía mucho tiempo. Quería traer al restaurante lo que más me gustaba de mis viajes a la ciudad: la cultura del café de especialidad y del brunch. No pretendemos ser un sitio de lujo, seguimos siendo un restaurante de pueblo, pero ahora los vecinos ya no tienen que irse a Pamplona o a San Sebastián para disfrutar de un buen café de especialidad o de un brunch de calidad», comenta Igone Salaberria, tercera generación de este conocido establecimiento de carretera que regente a su madre Conchi Larralde.
El establecimiento sirve café de especialidad procedente del tostador navarro Afortunato. «El café está cuidadosamente seleccionado y tostado por artesanos locales, y lo preparamos con leche fresca navarra, procedente de explotaciones cercanas que garantizan su calidad y sabor natural», resalta Igone. El equipo del Elor-Txuri, constituido por quince trabajadores, se ha formado recientemente como baristas en el local que Afortunato posee en la capital navarra.
Los cafés de especialidad se pueden acompañar con tostadas (tomate y aceite, mantequilla y mermelada, aguacate y tomate, jamón, crema de cacahuete y plátano…), cruasanes, cruasanes rellenos de ingredientes dulces o salados, gofres, crepes, pancakes, boles de yogures con frutas, smothies, focaccias, cinnamon rolls… «Todos nuestros desayunos son preparados a mano en el momento, con mimo y delicadeza para que cada plato sea especial. El restaurante organiza desayunos y brunchs para grupos, despedidas de solteros y celebraciones familiares. Y los menús son 100 % personalizables».
Al mismo tiempo, Igone mantiene la propuesta gastronómica que ha caracterizado a sus predecesores: menú del día o de fin de semana, pinchos, bocadillos…»Creemos en el sabor auténtico de la tierra y en la importancia de apoyar a los productores locales. Por eso elaboramos nuestra oferta gastronómica con productos navarros, seleccionados por su calidad, frescura y origen. Utilizamos carnes de la zona amparadas por la Indicación Geográfica Protegida Ternera de Navarra, verduras y hortalizas frescas de nuestras huertas, lácteos y quesos navarros elaborados con leche procedente de ganaderías locales, y otros ingredientes de proximidad que nos permiten ofrecer una cocina honesta, sabrosa y sostenible», precisa.
LOS ORÍGENES
El proyecto del restaurante Elor-Txuri se empezó a gestar en 1955, cuando Agustin Salaberria y Francisca Biurrarena, abuelos de Igone y Sara, se mudaron a Sunbilla para trabajar en la posada del pueblo. En 1969, tras más de una década de experiencia en la posada y otros negocios hosteleros del valle, Agustín y Francisca decidieron emprender y fundaron el bar-restaurante Salaberria. El establecimiento tuvo «una gran acogida desde el primer momento» y se convirtió en un «referente» para la celebración de bodas y otros eventos como cumpleaños, comuniones o bautizos.
Diecisiete años después de levantar la persiana, la familia Salaberria Biurrarena, ante la gran afluencia de clientela, construyó el actual restaurante Elor-Txuri al otro lado de la carretera nacional. «Necesitábamos un local con mayor capacidad y que dispusiera de todas las comodidades para acoger a un gran número de comensales, desde viajeros solitarios hasta grupos organizados», apunta Igone. Con el paso del tiempo, el Elor-Txuri se convirtió en un «mítico establecimiento de carretera» donde era «obligatorio» parar con el objetivo de descansar y disfrutar de la gastronomía tradicional.

«Todos nuestros desayunos son preparados a mano en el momento, con mimo y delicadeza», afirma Igone.
José Manuel Salaberria, segunda generación y padre de Igone, comenzó a ayudar a Agustín y Francisca «con tan solo cinco años». «Necesitaba subirse a los taburetes para poder llegar a la mesa y servir vino a los comensales, que le sonreían sorprendidos», recuerda su familia. José Manuel llevó las riendas del negocio junto con su mujer Conchi Larralde, jefa de cocina del Elor-Txuri durante los últimos 25 años y que continúa «al pie del cañón» en la actualidad. José Manuel falleció en 2022 y desde entonces Conchi e Igone, vinculada al negocio familiar desde pequeña, están al frente. «Dedicó su vida al negocio familiar. El restaurante no sería lo que es hoy en día si no fuera por él», le elogian ambas.













