El ingeniero químico Gonzalo Jiménez (Villabuena del Puente, Zamora, 1997) ha defendido en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) su tesis doctoral, desarrollada en el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER). Su investigación plantea mejoras para producir hidrógeno renovable con mayor eficiencia y menor coste mediante electrólisis de óxido sólido, una tecnología que lo obtiene a partir del agua usando electricidad y altas temperaturas. El trabajo reduce un 57 % las necesidades de calentamiento del sistema, sitúa en torno a 5 euros por kilogramo el coste del hidrógeno en el caso más favorable analizado en España y concluye que ese coste podría bajar hasta tres euros y medio en determinados escenarios futuros.
«El hidrógeno de origen renovable se ha perfilado como una de las soluciones más prometedoras para avanzar hacia una economía más sostenible, especialmente, en sectores difíciles de descarbonizar como la industria, la generación de energía o el transporte pesado», indica Jiménez. La tesis ha sido dirigida por Mónica Aguado, profesora de la UPNA y responsable del Departamento de Integración en Red, Almacenamiento Eléctrico e Hidrógeno en CENER; Iñigo Garbayo, responsable del área de Hidrógeno en CENER; y Xabier Judez, investigador en la misma área de CENER.
En esta tesis, la tecnología analizada es la electrólisis de óxido sólido, una opción que funciona a elevadas temperaturas y que puede alcanzar «una alta eficiencia», además de «ser posible la integración térmica con otros procesos industriales». «Asimismo, ofrece una ventaja adicional: permite la conversión directa de vapor de agua y CO2 en gas de síntesis, una materia prima clave para producir combustibles sintéticos o productos químicos como el metanol», incide el investigador.
Pese a sus ventajas, esta tecnología todavía presenta varios obstáculos para su implantación a gran escala. Por un lado, el funcionamiento a alta temperatura «puede acelerar el deterioro de algunos componentes». Por otro, el sistema necesita calor externo para alcanzar las condiciones de operación requeridas, lo que «reduce la eficiencia global y encarece tanto la inversión como la explotación, circunstancias que dificultan su implantación comercial a gran escala».
La tesis aborda precisamente estos retos con el objetivo de acercar esta tecnología a contextos industriales reales. Para ello, Martín ha utilizado herramientas avanzadas de modelado y simulación que permiten analizar y optimizar el sistema en distintos niveles, desde «el diseño de sus componentes internos hasta su integración completa en una planta industrial».













