Todo empezó como un entretenimiento. Un reto autoimpuesto para comprobar su capacidad diaria de improvisación. El pasado 27 de enero, el pamplonés Javier Pío empezó su serie ‘Haciéndome la cena con 1 céntimo por cada seguidor que tengo’. Y lo hizo a través de su cuenta de Instagram ‘Gastropio’, donde entonces solo acumulaba 100 seguidores gracias a los videos de recomendaciones gastronómicas en Navarra que publicaba desde noviembre de 2025.
Así, el primer día compartió su recorrido hasta el supermercado y sus esfuerzos por ajustarse al presupuesto: 1 euro. El resultado: tres mandarinas y un plátano. A la mañana siguiente había ganado veintiséis seguidores, lo que le permitió ponerse «más creativo» y disfrutar de una sopa de ajo y tomate con pan y una pizca de sal. Para su sorpresa, el tercer día amaneció con 2.502 followers, un presupuesto perfecto para costearse una cena en el nuevo restaurante de la cadena valenciana Saona en la calle García Castañón de Pamplona.
Pero el verdadero salto llegó al cuarto día. «Me desperté y tenía 19.100 seguidores, unos 212.500 me gusta y más de 600 comentarios. Fue una locura», explica Javier, periodista de veintitrés años, a Vanity Capital. Con 191 euros de presupuesto, aprovechó una cena con amigas para elaborar pizzas caseras en un horno de leña y «disfrutar de una experiencia compartida». Fue todo un éxito y los comentarios de apoyo no tardaron en llegar. Sin embargo, también aparecieron los primeros haters: «No me esperaba que mis videos se viralizaran tanto, me escribía gente incluso de otros países. Algunos empezaron a acusarme de no cumplir con el objetivo del reto al compartir el dinero, otros me preguntaban por la clave para crecer tan rápido en redes sociales y muchos me sugerían compartir esa comida con personas que realmente lo necesitaran».
Alentado por todo el apoyo recibido, pero consciente de que el reto «se le estaba yendo de las manos», el quinto día Javier acudió a El Sadar a animar al Club Atlético Osasuna. Un poco de picoteo, una tortilla, una lasaña y garrotes de Beatriz para culminar el menú no parecían suficientes para alcanzar los 324 euros logrados gracias a los 32.400 seguidores que el joven pamplonés acumuló en menos de una semana. Fue entonces cuando desveló que se encontraba en uno de los palcos del equipo rojillo, «una manera de acercarse más al dinero estipulado».
«Ese día decidí que sería el último. Mi objetivo en ningún momento fue gastarme tanto dinero en una cena, sino divertirme y alimentar mi perfil gastronómico en redes con recetas baratas. Así que reflexioné sobre la mejor manera de cerrar esta serie y llegué a la conclusión de que donarlo era la opción correcta», detalla.
UN FINAL SOLIDARIO
Dicho y hecho. Javier agradeció a sus followers por el apoyo recibido y anunció que donaría a la Fundación Banco de Alimentos de Navarra 1 céntimo por cada seguidor que tuviera ese mismo día a las 12 de la noche. De esta forma, el apoyo de 42.200 personas se tradujo finalmente en 460 euros que el joven invirtió en comprar 84 litros de leche, 92 litros de aceite de girasol, 50 kilos de arroz, 50 botes de legumbres en conserva, 25 kilos de pasta, 15 paquetes de espaguetis sin gluten y 45 latas atún: «Previamente me puse en contacto con la organización y me orientaron sobre los alimentos que más necesitaban, en su mayoría productos no perecederos».
Una vez en el Banco de Alimentos de Navarra, el periodista aprovechó su plataforma para entrevistar a Marisol Villar, la presidenta de la fundación. Ambos explicaron las diferentes vías para colaborar con el BAN, siendo la primera acudir como voluntario para ayudar en las labores diarias de organización y reparto o aportar económicamente para permitir la compra de aquellos productos necesarios que no se obtienen mediante las donaciones habituales.
«Marisol me contó que donan unos 118 kilos de comida por persona al año. Además, me enseñó las instalaciones y me mostró el trabajo que realizan en la fundación. Me siento orgulloso y agradecido de haber podido colaborar de alguna manera con este proyecto tan importante y necesario», recalca Javier emocionado. Del mismo modo, desde la Fundación Banco de Alimentos de Navarra agradecieron públicamente este gesto solidario, destacando el papel que pueden desempeñar las redes sociales y los creadores de contenido para movilizar a la ciudadanía en favor de causas sociales.
Ahora que el reto ha terminado, el pamplonés ya acumula 67.900 seguidores y seguirá creando contenido, eso sí, siempre «siendo fiel a sus valores»: «Muchas gracias por el apoyo recibido, espero seguir divirtiéndoos en el futuro con mis recomendaciones gastronómicas y mis rutas por Navarra».













