lunes, 8 marzo 2021

El Reyno más familiar

La arena y el agua salada siguen siendo los atributos más cotizados entre los viajeros, pero cada vez se hace más evidente la sed por la montaña y la necesidad de conectar con la naturaleza. Dentro de este panorama, su diversidad y riqueza posicionan a la Comunidad foral como uno de los destinos idóneos para los más pequeños de la casa, que pueden disfrutar tanto del patrimonio histórico invaluable de cualquiera de sus pueblos como de la majestuosidad imponente de sus selvas. Los datos así lo avalan: por primera vez, la Federación Española de Familias Numerosas reconoce a Navarra como uno de los cinco mejores destinos turísticos.

Redacción
Pamplona - 13 febrero, 2021

Las consecuencias del Covid-19 han fomentado un turismo interno, que invita a los navarros a redescubrir su propia tierra: (Fotos: cedidas / Gobierno de Navarrra)

Es un hecho: la Comunidad foral se perfila este 2021 como uno de los principales destinos turísticos familiares. Así se desprende del VIII Estudio de Pautas de Consumo Turístico, elaborado por la Federación Española de Familias Numerosas y la consultora DNA, especializada en ocio y turismo. Del informe también se extrae que otoño es la estación preferida para visitar nuestro territorio.

En esa época del año -próxima en llegar, por cierto- Navarra se sitúa a la par que Asturias en cuanto a mejor destino turístico dentro de España, solo por detrás de Andalucía, Castilla y León y Aragón. Una posición nada desdeñable, teniendo en cuenta que se trata de la primera vez que Navarra se coloca entre los cinco mejores puestos de este ranking, que analiza cuáles son los lugares “soñados” a juicio de los encuestados. Para el Gobierno de Navarra, la apuesta por potenciar el turismo familiar incluyéndolo como uno de los segmentos prioritarios en el Plan Estratégico de Turismo está detrás de estos datos.

Ya en 2019, el Ejecutivo navarro organizó un press trip con periodistas y blogueros especializado en turismo familiar para que experimentaran, en primera persona, un viaje al territorio foral en familia. Según el estudio sobre el perfil del visitante, realizado por el Observatorio Turístico de Navarra en ese mismo año, el 51 % de las personas visitantes acude a la Comunidad foral por primera vez, el 56 % tiene entre 45 y 64 años de edad y viaja en familia o en pareja; y el 32 % repite destino al paso de los años tras su primera visita. Todo ello es prueba manifiesta de que las unidades familiares son una fuente muy importante de visitantes, y se perfilan como un público objetivo prioritario dentro del territorio.

A estos datos se suma el hecho de que la irrupción del Covid-19 llevó a muchos a replantearse sus intereses. Sedientos de naturaleza y de actividades al aire libre, muchas familias han modificado parcialmente sus destinos vacacionales en detrimento del turismo cultural y urbano. La playa sigue copando las expectativas turísticas -sobre todo en verano-, y se erige como el destino preferido por una de cada dos familias. Sin embargo, la preferencia por la arena y el agua salada no resulta incompatible con el auge del turismo de interior y el de montaña, que se sitúan en un 24 y 15%, respectivamente. En este sentido, solo una de cada diez familias opta por destinos urbanos. Además, el alojamiento en casas rurales sube más de diez puntos: en 2020, esta era la opción elegida por el 16 % de las familias; mientras que un 27 % de ellas se lo plantea para 2021.

Desde la Dirección General de Turismo, Comercio y Consumo valoran especialmente el esfuerzo del sector, cuya oferta atractiva se integró en la promoción realizada el verano pasado a través de la campaña ¿Conoces el efecto Navarra? La iniciativa presentó al público diferentes experiencias para vivir en compañía de seres queridos, capaces de atraer tanto al turista nacional como al navarro, a quien se le animó a redescubrir rincones de su propia geografía. Así, se animó a los visitantes a contrastar la diferencia entre los poderosos caseríos del Pirineo en el norte y las casas más sencillas de la Ribera en el sur, pasando por el patrimonio histórico invaluable de municipios como Roncal, Ochagavía, Elizondo, Puente la Reina y Ujué, entre otros. A los más aventureros también se les instó a programar excursiones familiares en la naturaleza más profunda, recorriendo territorios como el Parque Natural de la Sierra de Urbasa y la Selva de Irati o llegando hasta la cascada de Xorroxin

“Aparecer en este ranking supone un reconocimiento al trabajo realizado por el sector y por la Dirección General de Turismo, Comercio y Consumo para colocar a Navarra en el panorama estatal, para hacer atractiva su amplia oferta turística y para adaptarla a las exigencias de seguridad y garantías frente al Covid-19″, explica la directora general de Turismo, Maitena Ezkutari. En esta misma línea, manifiesta su voluntad de “seguir trabajando” para asentar a Navarra como un “destino preferente” en el conjunto de España. Su misión, en todo caso, también pasa por que los navarros “vean en su tierra una posibilidad que quizás no habían explorado todavía”.

La variedad que ofrece esta tierra es envidiable. Navarra cuenta con un importarte sector turístico centrado en la naturaleza, cada vez más profesionalizado y amplio. Campings, casas rurales, vías verdes, parques, empresas de ecoturismo y una gran diversidad natural que engloba montañas, bosques, valles  y parajes semidesérticos son solo algunas de las ofertas que han cobrado especial fuerza en este año de pandemia.

Frente a las restricciones a la movilidad, los viajes de proximidad se instituyeron como una alternativa. De hecho, aunque en líneas generales 2020 no fue un buen año para la hotelería, el turismo rural resistió esta situación con más entereza que el conjunto del sector. Durante el año pasado, por ejemplo, 109.565 viajeros acudieron a campings en la Comunidad foral, lo que supuso un descenso del 34,96 % frente a la caída media, que se situó en un 58,65 %.

En la actualidad, Navarra cuenta con 26 campings, 758 alojamientos rurales y más de 138 empresas de actividades que dan a conocer la riqueza natural de estos lares, con sus senderos temáticos relacionados con oficios de antaño, calzadas romanas, vías verdes, bosques, parques y una amplia oferta adaptada a todas las edades.


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