domingo, 15 diciembre 2019

Elma Saiz: “Tenemos que sacar el Convenio Económico de la arena política”

La consejera de Economía y Hacienda, en una entrevista concedida a NavarraCapital.es, admite una ralentización de la economía, pero rechaza utilizar el término 'crisis'. Además, confía en sacar adelante los proyectos de ley sobre materia fiscal aprobados el pasado viernes por el Ejecutivo navarro.

Miguel Bidegain
Pamplona - 18 noviembre, 2019

Elma Saiz espera que todo el arco parlamentario se una en torno al Convenio Económico. (Fotos: Ana Osés)

La consejera de Economía y HaciendaElma Saiz, va a tener un gran protagonismo en la esfera política navarra durante las próximas semanas. Tiene que buscar apoyos para sacar adelante varias iniciativas legales prioritarias en el Parlamento foral, que fueron aprobadas el pasado viernes por el Gobierno de María Chivite: el Proyecto de Ley Foral de Modificación del Impuesto Sobre el Patrimonio, que elimina el impuesto al patrimonio empresarial; el Proyecto de Ley Foral de Medidas Tributarias para 2020, que incluye la deflactación de la tarifa del IRPF; y el Proyecto de Ley Foral de Modificación de IRPF, que contempla deducciones fiscales a quienes percibieron prestaciones por maternidad y paternidad entre los años 2015 y 2018.

A todo esto se suma la negociación de los Presupuestos para 2020 y, paralelamente, la del Convenio Económico. Pero en su entrevista con este medio, se muestra optimista y confía en alcanzar sus objetivos.

¿Encontró la Hacienda navarra en una situación tan positiva como decía el anterior Gobierno?
Los datos macroeconómicos avalados por diferentes instituciones han indicado que la situación era de solvencia y de seguridad, adecuada y correcta.

A estas alturas del año ¿se atreve a aventurar cómo va a cerrarse el ejercicio? ¿Habrá de nuevo superávit?
No conoceremos los datos hasta fin de año, pero la supervisión y el control es diario. Hay unos objetivos de déficit que se pretenden cumplir y la situación de la deuda está por debajo del límite permitido. En definitiva, la situación es de fortaleza y de tranquilidad.

Entonces, ¿las arcas públicas están en condiciones de resistir una nueva crisis, si finalmente llega?
Están mejor que las de otros territorios, como digo en una situación de fortaleza. Pero creo que no tenemos que introducir palabras que puedan llamar precisamente a lo que todos queremos evitar. Diferentes organizaciones y entidades hablan de que podemos estar ante una ralentización de la economía, pero no plantean escenarios de crisis. De hecho, la previsión de crecimiento está en el entorno del 2 %. Eso podrá ser ralentización, pero no crisis ni recesión. La propia Alemania, aunque sea por una décima, ha esquivado la recesión. Vamos a ver si podemos contribuir a evitar esa idea en el lenguaje y el imaginario colectivo, sin que eso quite que la prudencia sea total y la supervisión, continua.

“Podemos estar ante una ralentización de la economía, pero no una crisis”.

¿Por qué ha decidido su Gobierno no ejecutar toda la deuda autorizada (200 de los 280 millones) y recurrir al remanente de tesorería? ¿Compensa gastar los ahorros para no aumentar el endeudamiento?
Este Gobierno se ha encontrado con una sentencia que teníamos que cumplir. Me estoy refiriendo al grado de unos trabajadores, los interinos, que no tienen precisamente rentas altas y que suponía el abono de unos 70 millones. Al disponer de un remanente, adopta la decisión responsable de pagar íntegra esa cantidad para empezar 2020 limpios, sin compromisos de ejercicios anteriores. Además, así evita que esas personas tuvieran que emprender un periplo judicial para conseguir que se hiciera justicia. Esa decisión también ayuda a reducir la deuda, algo a lo que estamos obligados porque lo establece la Ley de Sostenibilidad Financiera y porque es un compromiso de solidaridad intergeneracional. Es una manera de gobernar con responsabilidad y con la mirada puesta en el futuro.

Elma Saiz dice que era "de justicia" suprimir el impuesto de patrimonio empresarial y deflactar el IRPF.

Elma Saiz dice que era “de justicia” suprimir el impuesto de patrimonio empresarial y deflactar el IRPF.

¿Es un aviso de que una de sus prioridades va a ser la de reducir la deuda?
Reducir la deuda nos ayudaría a afrontar con una mejor disposición posibles situaciones de mayor ralentización, precisamente. ¿Es una prioridad? Sí, pero junto con otras. Es una necesidad, es un imperativo legal y, sobre todo, como decía, un compromiso de solidaridad intergeneracional. Hemos heredado de anteriores gobiernos una deuda por habitante, que está en torno a los 900 euros, y pretendemos que nuestros hijos e hijas estén en una situación mejor, en la mejor situación posible.

“La deflactación de la tarifa del IRPF es una medida de justicia redistributiva, que beneficia a trabajadores y trabajadoras”.

¿Cómo se está comportando el impuesto de sociedades?
Tenemos claro que debemos analizar y evaluar los beneficios fiscales para conseguir una tributación más justa. En sociedades, podríamos hablar de la deducción por creación de empleo para ver si verdaderamente cumple con los fines que persigue. Es otro compromiso para esta legislatura y, una vez analizado ese comportamiento por el que me pregunta veremos si hay que tomar o no medidas.

La pregunta también iba por el lado de la recaudación…
La recaudación líquida acumulada a septiembre por la cuota diferencial del impuesto de sociedades dobla ampliamente el importe recaudado hace un año, llegando a los 177,6 millones de euros. Pero en términos homogéneos, el incremento de la recaudación total se sitúa en el 17,4 %. Quedan por ingresar los plazos de octubre y diciembre del pago a cuenta del año 2019, así como devolver las cuotas con resultado negativo de la campaña de 2018, por lo que estos importes no son representativos de lo esperable a final del ejercicio.

Como se ha hablado de salidas y deslocalizaciones de empresas, queríamos saber si se veía algún efecto en la recaudación en ese sentido.
Bueno… no especialmente. Lo que está claro es que tenemos que utilizar nuestra autonomía fiscal para conseguir, en primer lugar, la redistribución de la riqueza y contribuir a la igualdad y a la productividad, y también para hacer que Navarra sea una tierra atractiva para la inversión y para todo lo que contribuya a nuestro desarrollo económico. Por eso digo que habrá que analizar el impuesto de sociedades, sus deducciones, beneficios fiscales, normativa reguladora… para que eso sea así, más allá de los tipos impositivos.

El Gobierno acaba de aprobar los proyectos de ley que eliminan el impuesto de patrimonio empresarial y la deflactación de la tarifa del IRPF. Eso se traducirá en menos ingresos. ¿Cómo va a compensarlo?
Esas dos medidas se entiende que eran de justicia. La situación de las empresas, sobre todo las familiares, a la hora de tributar por los bienes afectos al impuesto de patrimonio, era de desigualdad en relación con el País Vasco, con normativa propia, y al territorio común. Y la deflactación de la tarifa del IRPF también es una medida de justicia redistributiva, que beneficia a trabajadores y trabajadoras, ya que veían cómo la subida salarial no se compensaba en su poder adquisitivo al no contar con una tarifa deflactada en función del incremento del IPC. Por otra parte, una de nuestras prioridades va a ser la lucha contra el fraude y ahí tenemos mucho por hacer. Para eso hemos convocado nuevas plazas de gestores y técnicos de hacienda. Esa es una vía para aumentar los ingresos, pero no ligaría una cosa a la otra. Estamos hablando, por un lado, de medidas de justicia y, por otro, de una gestión que permita una recaudación impositiva que soporte unos servicios públicos de calidad.

“Reducir la deuda es un compromiso de solidaridad intergeneracional”.

¿Comparte la afirmación de que es peor el tratamiento fiscal de los navarros que el del resto de los españoles?
Para empezar, nuestro Convenio Económico habla de que, aquí, la presión fiscal tiene que ser equivalente a la del resto del país. Y luego hay que analizar cada impuesto, no se puede hacer de forma global. Habrá diferencias entre tributos del régimen fiscal navarro y del régimen general, como las hay entre los servicios públicos de Navarra y los de otros territorios. Tenemos que cuidar nuestra autonomía fiscal.

No se van a realizar las inversiones financieramente sostenibles. ¿Quizá se precipitó el anterior Gobierno al anunciarlas?
Yo solo puedo responder de mi gestión. Ojalá tengamos pronto un Gobierno estable en Madrid, que pueda prorrogar la medida de destinar el superávit a las IFS. Me voy a dejar la piel para conseguir que se apruebe para 2020. Repito que, cuando llegamos al Gobierno, nos encontramos con la sentencia del grado y la disponibilidad de ese remanente y decidimos hacer el pago en una sola vez para no empezar el año con compromisos pasados.

La consejera reclama consenso en torno al Convenio Económico.

La consejera atendió a este medio el mismo día en que se aprobaron los proyectos de ley.

El caso es que de las medidas tributarias que acaban de ser aprobadas, unas no gustan a la oposición, otras a EH Bildu. Incluso las hay que son vistas con recelo por socios de gobierno del PSN. ¿Se complica la consecución de apoyos para los Presupuestos de 2020?
Yo soy muy optimista, el diálogo es constante y la búsqueda de consensos va a ser nuestra manera de trabajar porque tiene que ser así, también en torno a esos proyectos de ley de medidas tributarias.

“Nuestro Convenio Económico habla de que, aquí, la presión fiscal tiene que ser equivalente a la del resto del país”.

Ya tenemos de nuevo en el horizonte la renovación del Convenio Económico. La última fue muy dura, pero salió bien para Navarra. ¿Cómo va a orientar ahora la negociación?
Es un reto importante trasladar y explicar que Navarra es solidaria con el Estado. Tenemos que cuidar nuestra autonomía fiscal y vamos a defender con todas nuestras fuerzas los intereses de la comunidad en un Convenio Económico que tiene origen constitucional, es bilateral e indefinido. Desde luego, me llena de esperanza la posibilidad de tener como interlocutor un Gobierno de España cuya composición puede tener mucho que ver con la del Gobierno de Navarra. Y si Pedro Sánchez sigue siendo el presidente, que entiendo que puede ser así, es otro motivo de esperanza porque ha manifestado más de una vez su compromiso con el Convenio, cosa que algunas formaciones políticas no lo tienen tan claro. En cuanto haya un Gobierno en Madrid, pediremos que se abra la negociación.

¿Espera una leal colaboración de Navarra Suma?
Tenemos que sacar de la arena política el Convenio Económico. Flaco favor haríamos a los navarros y navarras si lo utilizásemos como arma en las disputas entre los partidos. Pero ahora veremos cuál es el compromiso de todas las fuerzas parlamentarias porque alguna cuestionaba su existencia. Confío en que actuemos todos a una porque esa será la mayor de las fortalezas para negociar.

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