Highfield Resources Limited, la matriz de Geoalcali, anunció este martes la firma de un acuerdo de financiación por 10 millones de dólares australianos (5,59 millones de euros) con algunos de sus principales accionistas estratégicos: EMR Capital Management Limited, Tectonic Investment Management y otro inversor ya presente en el capital. La operación se estructura a través de nuevas notas convertibles. Así, la suspensión de la cotización de los valores de Highfield Resources, en vigor desde el 16 de septiembre, se levantará inmediatamente tras esta ampliación de capital.
Según el comunicado hecho público por la compañía, esta ampliación le permitirá «resolver los trámites administrativos pendientes con la concesión minera de Goyo, retomar las negociaciones con socios estratégicos en relación con su proyecto Mina Muga y fortalecer su liquidez para operaciones ordinarias».
«El proyecto Muga cuenta con el sólido y constante respaldo de sus inversores, que han acompañado cada etapa durante catorce años de compleja tramitación administrativa y legislativa, convencidos del enorme potencial de generación de valor que representa. Este apoyo inquebrantable confirma la confianza en un proyecto estratégico no solo para la compañía, sino también para Europa«, defendió Carles Alemán, CEO de Geoalcali.
En un contexto geoestratégico en el que la Unión Europea «depende en su mayoría de las importaciones de potasa desde Rusia y Bielorrusia, resulta esencial impulsar iniciativas propias que refuercen la soberanía, el autoabastecimiento y la seguridad alimentaria».
La noticia llega pocas semanas después de que, el pasado 16 de septiembre, Yankuang Energy Group, que planeaba ser el máximo accionista de Mina Muga, se saliera del proyecto, igual que Beijing Energy International y Singapore Taizhong Global Development. Además, Highfield Resources anunció cinco días antes que había acordado la salida de las tres entidades que mantenían abierta la línea de crédito sindicado para financiar el proyecto (Caja Rural de Navarra, ING y HSBC), del mismo modo que ya había sucedido anteriormente con Société Générale, BNP Paribas y Natixis. El importe total de la línea, que de esta forma ha quedado extinguida, ascendía a 320,6 millones de euros.













