Highfield Resources comunicó este martes la recepción de la notificación de Yankuang Energy Group, que aspiraba ser el máximo accionista de Mina Muga, sobre la terminación de los acuerdos suscritos entre ambas compañías. Esta decisión implica, de manera automática, la cancelación de los contratos firmados en paralelo con Beijing Energy International y Singapore Taizhong Global Development, así como la eliminación de las cláusulas de exclusividad que permanecían en vigor.
A principios de año, Mina Muga recibió la aprobación del Gobierno de Australia para la entrada de Yankuang Energy Group en el proyecto. En concreto, este recibió «una declaración de no objeción» por parte de la Junta de Revisión de Inversiones Extranjeras (FIRB) del Ejecutivo australiano en relación con su propuesta de adquisición de acciones de Highfield Resources por un valor de hasta 376 millones de dólares (unos 318 millones de euros) a 0,50 centavos por acción (unos 42 céntimos de euro).
«Los acuerdos firmados con Yankuang Energy Group y otras entidades eran preliminares y contemplaban la posibilidad de una futura entrada en el capital de Highfield Resources, sujeta a determinadas condiciones (como la concesión final del permiso anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra). Dichos acuerdos no llegaron a ejecutarse, por lo que no se produjo ninguna inversión ni adquisición de acciones por parte de Yankuang Energy Group», precisaron fuentes de la compañía.
La noticia llegó apenas unos días después de que la matriz de Geoalcali anunciara un acuerdo para las salidas de Caja Rural de Navarra, ING y HSBC de la línea de crédito sindicado abierta con el fin de financiar el proyecto, del mismo modo que ya había sucedido anteriormente con Société Générale, BNP Paribas y Natixis. Estas tres entidades, junto a ING, fueron las primeras en sumarse a la línea de financiación, cuyo importe total ascendía a 320,6 millones y que, de esta forma, se ha cancelado.
Además, la firma china Minmetals Corporation (CMC) y su filial Qinghai Salt Lake Industry (QLS) renunciaron hace un mes a su participación en Mina Muga. Su presencia iba a suponer una inversión de capital chino por valor de 260 millones de euros para el desarrollo del proyecto de extracción de potasa entre Navarra y Aragón, así como para adquirir el proyecto Southey en Canadá.
Y, el pasado junio, el informe de la UCO sobre el presunto cobro de mordidas por parte de Santos Cerdán, Koldo García y el exministro José Luis Ábalos arrojó una importante novedad sobre los orígenes de la relación entre los dos primeros, Noran Coop., Servinabar y Acciona. Al parecer, se remontaba «al menos» a 2015 y, según la Guardia Civil, dio comienzo precisamente con Mina Muga. Un año antes, la minera había solicitado al Ministerio de Industria y los gobiernos de Navarra y Aragón la concesión administrativa para la explotación del proyecto, que sin embargo no figura entre los investigados por la UCO.
VALORACIÓN DE LA EMPRESA
A pesar de todo lo sucedido en los últimos meses y de que el proyecto se encuentre paralizado en la actualidad, desde Geoalcali insistieron en que el nuevo escenario le permitirá «explorar un abanico más amplio de opciones estratégicas de financiación». Al mismo tiempo, Highfield Resources reiteró su compromiso con el desarrollo de Mina Muga y aseguró en un comunicado que «mantiene abiertas conversaciones con potenciales inversores en el marco de una estrategia de financiación alineada con sus objetivos estratégicos».
Por todo ello, Highfield Resources y Geoalcali dijeron encontrarse en un «punto de inflexión» que abre una ventana a «nuevas oportunidades» y un escenario «mucho más favorable», donde la empresa «gana en libertad de negociación y facilita el acceso a nuevas fuentes de capital alineadas con la estrategia a corto y largo plazo de la compañía». «La diversificación de nuestras fuentes de financiación es esencial para sostener un crecimiento equilibrado tanto en el corto como en el largo plazo, sin poner en riesgo la estabilidad financiera», valoró Carles Alemán, CEO de Geoalcali.
SUSPENSIÓN DE COTIZACIÓN
En este sentido, Highfield Resources hizo hincapié en que se encuentra actualmente «en negociaciones sobre una posible ampliación de capital». Ese es el motivo esgrimido por la compañía para solicitar a Australian Securities Exchange (mercado de valores del país) la «suspensión inmediata» de la cotización de sus acciones ordinarias desde este mismo martes.
La compañía pidió que dicha suspensión se prolongue hasta que anuncie el resultado de la ampliación de capital o hasta que dé comienzo la sesión de la Bolsa australiana este jueves.













