jueves, 28 enero 2021

“Han vendido que el deporte masculino mueve más y la gente lo cree”

A sus 37 años, Naiara Egozkue reflexiona sobre su experiencia en el balonmano y sus proyectos de futuro tras la retirada. A camino entre Villava y Tudela, atiende a este medio mientras se encuentra inmersa en plenos exámenes del grado de Fisioterapia. En este CapitalTest, la subcampeona de Europa se muestra como una auténtica "guerrera". Asegura que no entiende ni comparte las diferencias salariales que existen en el deporte entre hombres y mujeres y confiesa que se le hace rara su nueva vida lejos de los pabellones.

Iñaki Ciordia
Pamplona - 21 diciembre, 2020

Naiara Egozkue es una de las mejores jugadoras que ha dado el balonmano navarro. (Foto: cedida)

Naiara Egozkue dio sus primeros pasos deportivos en el Beti Onak. De ahí dio el salto al desaparecido Itxako de Estella, donde lo ganó casi todo (cuatro Ligas, tres Copas de la Reina, una Copa EHF…), para hacer más tarde las maletas  y jugar en el Bayer 04 Leverkusen, de Alemania. Fue 52 veces internacional absoluta y en su palmarés con la selección figuran un subcampeonato de Europa y la participación en unos Juegos Olímpicos. Tras militar en el Suazo y el Atlético Guardés, ahora vive una nueva etapa alejada del balonmano, pero con la ilusión de contar con su propio negocio como fisioterapeuta. Así lo apunta en este CapitalTest.

1. ¿Qué quería ser de mayor cuando era pequeña?
No lo tenía muy claro. Me gustaban mucho la peluquería y la pintura.

2. Su primer recuerdo del balonmano.
El frontón viejo de Villava, donde la pista era de cemento verde, y que tenía gradas cerca de la cancha. Los fines de semana los pasábamos ahí, viendo partidos.

3. ¿Cómo definiría su etapa en el Itxako?
No sé cómo definirla pero si te puedo decir que fueron los mejores años del club en División de Honor y que me llevé una maleta gigante de alegrías, recuerdos, amistades…Para mí fue una segunda casa.

4. ¿Qué es lo que más le costó cuando dio el paso de irse a jugar a Alemania?
Para mí fue una sorpresa, no estaba en mis planes y fue un poco obligado. Mi miedo era irme sola a Alemania, sin conocer a nadie, y sin saber el idioma.

5. ¿Qué tiene que mejorar el balonmano femenino español a nivel clubes?
Se están mejorando muchas cosas, pero es muy diferente la profesionalidad y las instalaciones con otros países. Los presupuestos de los equipos extranjeros son mayores y, al final, es una rueda porque hay más interés de los medios de comunicación. Eso hace que los patrocinadores apuesten por los equipos, lo que repercute en la liga.

6. ¿Qué opina sobre las diferencias salariales entre el deporte femenino y masculino?
No las entiendo. Jugamos al mismo deporte, con las mismas reglas… Hablo de todos los deportes, no solo del balonmano. Pero nos han vendido que el deporte masculino mueve más y la gente se lo cree.

7. ¿Se puede vivir con tranquilidad económica gracias al balonmano?
En el día a día, hablando de mi caso y mientras he estado jugando, sí. Una vez lo dejé, ya no.

8. ¿Echaba de menos estar asentada en un lugar?
A mí me ha resultado difícil el cambio de vida tras dejar el deporte. Se me ha hecho complicado volver a tener esa sensación de pertenencia a un sitio, después de tantos años fuera de tu casa. Eso cuesta, la verdad, pero hay que aprender a vivir de esta manera.

9. Un referente en el deporte…
No tengo ninguno. Mis mayores apoyos han sido mi hermano y mi padre, que también han sido deportistas.

10. Ahora está cursando el grado en Fisioterapia ¿Qué le animó a dar este paso?
Siempre me había gustado el tema de los masajes. Hice un curso en mi etapa en el Itxako, pero con los entrenamientos nunca pude cursar la carrera. Gracias a que participé en los Juegos Olímpicos de 2016, se me abrió una puerta para poder cursar este tipo de estudios y la aproveché porque era algo que quería hacer.

11. ¿Exámenes o un lanzamiento desde los siete metros?
Los exámenes me imponen más. Estoy más acostumbrada a lanzar desde los siete metros. Han sido tantos… Pero también depende del lanzamiento, de qué partido sea, del marcador…

12. ¿Dónde le gustaría verse profesionalmente en el futuro?
Me veo como una fisioterapeuta con mi propio negocio, junto a una camilla y muy tranquila en algún pueblo con un terrenito.

13. Fue plata en el Europeo de 2014. ¿Alguna espina clavada con la selección?
Me faltó disfrutar un poco más en las Olimpiadas. Guardo un sabor muy agridulce de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

14. Un consejo para las jugadoras más jóvenes.
Que trabajen la frustración. Es un punto que no lo trabajamos mucho. Pero si nos enseñasen a perder, ganaríamos mucho más.

15. ¿Qué es lo más importante en un vestuario?
El compromiso y la confianza.

16. Lo que menos soporta de un entrenador…
A mí no me sienta bien el tono elevado.

17. ¿Qué es lo peor de la actual crisis que estamos viviendo?
Lo que más miedo me da es que nos volvamos más individualistas. Creo que, ahora mismo, nos hace falta pensar en los demás.

18. ¿A qué personaje público le haría un bloqueo de balonmano?
¿A uno solo? A los políticos en general y a la Monarquía, que tampoco la entiendo a estas alturas.

19. ¿En qué invertiría el dinero si le tocase el Gordo de Navidad?
En comprarme un terrenito y hacerme una casa.

20. Un consejo para esta época de pandemia.
No lo sé, no se me ocurre ninguno en concreto.

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