jueves, 30 mayo 2024

Iker Chasco, el ingenioso hidalgo de las renovables

De niño quería ser arqueólogo. Ahora, como director gerente de Enercluster, sueña con mejorar el futuro a través de las renovables. Licenciado en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, continúa ampliando su formación con un Grado en Ingeniería de Tecnologías Industriales. Tras haber trabajado en empresas como STI Norland, Ingeteam o Fluitecnik, Chasco nos habla de la repotenciación, el autoconsumo, el reciclaje de palas, las ayudas europeas o la competencia asiática, entre otros grandes temas que ahora mismo está abordando su sector.


Pamplona - 15 diciembre, 2023 - 13:25

Iker Chasco, natural de Vitoria, estudió en la Universidad de Cantabria y lleva diez años en Navarra. (Fotos: Ana Osés)

En un lugar de Vitoria, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un futuro ingeniero… Iker tiene siete años. “¿Qué quieres ser de mayor?”, le preguntaban sus padres, curiosos por conocer los sueños de su niño. “Arqueólogo”, respondía. Cuando le consultamos por qué, un breve silencio inunda su despacho. En un ejercicio de introspección, mira al pasado con cierta nostalgia en su voz. “Siempre he sido muy inquieto, era un crío muy explorador. La idea de inspeccionar y analizar me gustaba”, relata. A pesar de que con la llegada de la adolescencia dejó de fantasear con hazañas intrépidas, sigue teniendo espíritu de aventurero. No podíamos esperar menos del Quijote de nuestro encuentro.

Aunque reside en Pamplona desde hace diez años, aún puede dibujar su tierra natal casi de memoria. Quizá el tiempo de hoy, gris y lluvioso, le recuerde precisamente a la ciudad donde nació y creció. Decidimos preguntarle, aunque intuimos la respuesta. “Las nubes y la lluvia siempre me han acompañado, es lo que tiene vivir en el norte”, asiente. Pero ya lo decían nuestros abuelos: al mal tiempo, buena cara. Con este refrán imperecedero, nuestro protagonista nos sonríe y comienza a narrar sus memorias como debe ser: por el principio.

 «Siempre he sido muy inquieto, era un crío muy explorador. La idea de inspeccionar y analizar me gustaba»

Durante la infancia, pasaba la mayor parte del tiempo en dos espacios muy concretos: el campo de fútbol y el frontón. Apasionado del balón y de la pelota vasca, ríe con cariño al recordar a su padre, continuamente llevándole de aquí para allá en coche. “Hacía un poco de taxista porque, cuando no tenía entrenamiento de una cosa, lo tenía de la otra… Me llevaba siempre con una sonrisa”, rememora. Ahora ha cambiado el balón y la pelota por un par de zapatos cómodos. Una vez a la semana va a clases de bailes latinos con su pareja y, cuando puede, juega al pádel. Con dos niñas, la pequeña de apenas dos meses, resulta un poco complicado sacar tiempo para cada hobby, pero sigue “a tope con el deporte».

Ya de joven, tuvo claro que las ciencias iban a descubrirle un mundo apasionante. Así fue. Se plantó en las puertas de la Universidad de Cantabria, donde la carrera de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos le esperaba con los brazos abiertos. “La mayor aspiración de un ingeniero es hacer un puente. La mía también lo era, pero no lo logré”, nos cuenta. El caso es que nuestro invitado comenzó la etapa universitaria en 2007, en pleno boom del sector de la construcción, y cuando acabó se encontró con un panorama bastante desalentador. “Decían que todos salíamos de la universidad con trabajo, pero no fue así. Salí al mundo laboral y no había nada”, detalla. Las oportunidades para un ingeniero de caminos, canales y puertos estaban en el extranjero. Aunque Iker se lo planteó, de pronto apareció alguien que le hizo coger aire y respirar. Se enamoró de una estudiante de Medicina y decidió quedarse. Fue una decisión acertada. Hoy nos habla de ella como el amor de su vida.

Con el alma de aventurero que siempre le ha caracterizado, comenzó a explorar opciones. Cuando una sale de la universidad y la burbuja explota, el mundo laboral pasa a ser uno de sus mayores miedos. ¿Y si nadie me contrata? ¡No tengo experiencia! ¿Qué se supone que tengo que hacer ahora? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? En fin. Yo soy la primera que me he visto pequeñita. A todas nos asusta el agujero negro que aparece cuando terminamos la carrera y nos enfrentamos al mundo adulto. Pero si las instituciones académicas tienen algo bueno, es que la mayoría de ellas no abandona a sus alumnos nada más acabar la carrera. A nuestro protagonista se le encendió una bombilla en la cabeza. ¡Claro, una beca! Así fue como acabó colaborando en FCC Aqualia, concretamente en el departamento técnico de cartografía de las redes de saneamiento y abastecimiento de Santander. Tras cuatro meses pasó a formar parte del equipo de la Autoridad Portuaria de Pasajes, también como becario. Ese fue el último contacto que tuvo con su formación académica.

Quería dar un gran salto, y fichó por Sumitomo Electric Bordnetze, empresa encargada de producir y suministrar cableados de automóvil para clientes del Grupo Volkswagen. Durante tres años fue miembro del equipo de proyectos de innovación y reinvención, pero quería prepararse aún más. “En el mundo industrial me di cuenta de que estaba sesgado en cuanto a conocimiento. La carrera que había hecho era versátil pero limitada, así que me metí a estudiar otra”, subraya. ¿Le suena, querido lector, esa frase que dice «todos los días hay que aprender algo nuevo»? Iker se la aplica de manera literal. Por eso continúa estudiando, ahora a través de la UNED, el Grado en Ingeniería de Tecnologías Industriales.

La gestión de proyectos comenzó a seducirle. Entonces se incorporó al grupo de automoción MIASA y, más tarde, dio un giro definitivo a su carrera haciendo lo propio en STI Norland. Fue así como se adentró en el sector de las energías renovables. Después trabajaría en Ingeteam Wind Energy y como director en Fluitecnik hasta que, el pasado mes de febrero, se unió a Enercluster como director gerente.

DISFRUTANDO «DE CADA HORA»

Fortalecer la colaboración del tejido industrial renovable en Navarra y representar al sector con una voz única y fuerte es la bandera de Enercluster. Elegido entre más de cincuenta candidatos y con solo 34 años, Iker afronta una tarea de altura. Aunque le quede mucho trabajo por hacer, se siente muy feliz. “Cuando te gusta tu profesión no mides el tiempo que metes, disfrutas de cada hora”, declara.

Muchas veces, cuando hablamos de cambiar el mundo se nos llena la boca de imposibilidades que, probablemente, no llegarán a suceder. ¿Frenar las guerras? ¿Detener la extinción de algunas especies? ¿Rescatar a todas las personas del paro? Dentro de ese caos, Iker tiene la esperanza de poder mejorar las cosas, poco a poco, desde su oficio: “Sabes que estás trabajando por un futuro verde, sabes que estás trabajando por el porvenir de tus hijas”.

«En las renovables sabes que estás trabajando por un futuro verde, sabes que estás trabajando por el porvenir de tus hijas»

A diferencia de Don Quijote, nuestro protagonista no lucha contra grandes molinos, sino que es su aliado. Cuando le preguntamos por las ayudas estatales a las plantas de reciclaje de palas que Acciona y EnergyLoop pondrán en marcha en Lumbier y Cortes, se muestra esperanzado. “Estratégicamente, el sector renovable navarro se está moviendo muy bien, sobre todo en economía circular”, puntualiza.

Además, Enercluster ha dado un salto importante al unir a empresas de todo el sector, no solo de la eólica como en sus inicios. Su director gerente define este paso como un gran acierto: “Desde el clúster tiene sentido abordar todas las ramas. Las distintas tecnologías del campo tienen muchas sinergias entre sí”.

Tras constatar el cariño y la pasión con la que habla de su trabajo, nos queda claro que es un profesional comprometido. Tanto es así que le encanta le encanta visitar las empresas personalmente. “He ido a ver más de treinta compañías asociadas y me quedan otras treinta. Quiero conocer todas”, concreta.

ÁREAS DE TRABAJO

Uno de los problemas de las renovables es su intermitencia. De ahí que los sistemas de almacenamiento con baterías sean claves en la solución. “A nivel tecnológico se están dando pasos de gigante. El almacenamiento nos da armas para acumular energía en un momento de exceso y consumirla posteriormente”, explica. Entonces menciona el último hito de CATL: una batería de 500 Wh/kg: «La International Energy Agency esperaba esto para 2035. ¡imagina lo rápido que está avanzando todo!».

«He ido a ver más de treinta empresas asociadas al clúster y me quedan otras treinta. Quiero conocer todas»

Enercluster también progresa con rapidez mirando al futuro. En concreto, cuenta con cinco grupos de trabajo: tramitación de permisos, agrovoltaica, movilidad eléctrica, corredor logístico al Puerto de Bilbao y economía circular. Además, tiene planeado abordar otro terreno. “Queremos centrarnos en la detección temprana de catástrofes naturales”, comenta Iker. ¿Cómo es esto posible? Le preguntamos con gran curiosidad. Su convicción denota que el proyecto es viable. “Queremos poner a disposición de la sociedad los parques eólicos y fotovoltaicos. Podemos aprovecharlos, por ejemplo, para poner cámaras térmicas que permitan detectar incendios”, especifica.

EL ‘(POST)BOOM’ DEL AUTOCONSUMO

Otro de los temas que marcan la agenda del sector y de su organización es el autoconsumo. Desde 2021, ha pasado de tener una potencia instalada de 40 MW en Navarra a los 152,2 MW actuales, lo que supone un incremento del 280 %. Y este año, el crecimiento también está siendo exponencial. En enero de 2023, la potencia instalada ascendía a 99 MW, de modo que el aumento desde entonces se eleva hasta el 53,73 %. Pero, tras un boom en el que el contexto era muy favorable para el autoconsumo, las peticiones de ofertas han caído de forma significativa tanto en el ámbito industrial como residencial.

“El año pasado aumentó el precio de la electricidad y familias e industrias buscaron soluciones. Para combatir ese pico de precios se fomentó el autoconsumo y hubo subvenciones. Lo que sucede es que todo esto ahora se está estabilizando. Pero lo que verdaderamente hay que estabilizar son las ayudas”, expresa.

Entre sus actuales 'hobbies' se encuentran los bailes latinos y el pádel.

Entre sus actuales ‘hobbies’ se encuentran los bailes latinos y el pádel, aunque de niño también fue amante del fútbol y la pelota vasca.

Tal es la importancia del autoconsumo que el clúster también tiene pensado formar un grupo de trabajo sobre la materia y está asociado a la Alianza por el Autoconsumo. “A nivel legislativo hay mucho campo por delante”, remarca.

«Hay que estabilizar las ayudas al autoconsumo»

En toda familia, siempre hay alguien que ejerce de nexo de unión. En las energías renovables, ese enlace es Enercluster. “Nos volcamos en la escucha activa con el asociado. Al reunirte con las entidades, te das cuenta de que suele haber problemáticas comunes, y nosotros estamos ahí para buscar soluciones”, explica.

Hoy, la entidad ya suma 79 empresas asociadas, pero muchas de ellas no se conocen entre sí. Por eso, el networking es fundamental. El mejor ejemplo de ello es el Congreso Internacional de la Industria para la Transición Energética (CITE), que este año celebró su tercera edición y al que asistieron más de 300 personas. Nuestro invitado, satisfecho, lo describe como un encuentro donde afloraron sensaciones contrapuestas. Por un lado, el optimismo por las medidas de apoyo al sector aprobadas por la Unión Europea en el European Wind Power Action Plan. Y, por otro, la necesidad imperiosa de concretar cuanto antes esas propuestas.

Quizás por eso, Iker no se conforma con hablar portugués, alemán, euskera, inglés… También habla chino. ¿Alguna lengua más en mente? Se lo piensa un poco antes de responder. “Mmmm… me encantaría aprender árabe”, señala. Pero no parece del todo satisfecho con cinco idiomas en la mochila y, entre risas, hace una acotación: “Bueno, también me gustaría profundizar en el chino, así estaré más cerca de competir con Asia”.


To Top