Juegos de mesa: jaque al videojuego

domingo, 29 marzo 2020

Juegos de mesa: jaque al videojuego

Sumergirse en mundos fantásticos, de héroes y caballeros. Convertirse en un investigador que frene una epidemia mundial. Armarse de valor para librar a la humanidad de una invasión zombie. Los juegos de mesa que ocupaban las tardes y reuniones familiares de los 90 vuelven con fuerza, con el firme propósito de ganar la partida a los videojuegos y a las competiciones 'online'.

Cristina Catalán
Pamplona - 22 febrero, 2020

Las quedadas con amigos para jugar a juegos de mesa vuelven a estar de moda.

Dragones y Mazmorras fue algo más que una serie de dibujos animados de los 90. Nació mucho antes, en 1974, y era un juego de tablero, de esos de lápiz, papel y dados. De fantasía heroica, fue el germen de los juegos de rol modernos​ y, por tanto, de esta gran industria del ocio, que con los años derivó en los videojuegos y las partidas multijugador online. Fue durante la década de los noventa en los que este tipo de juegos de mesa arrasó en España. 

La estrategia es fundamental para ganar la partida.

La estrategia es fundamental para ganar la partida.

Jumanji también fue llevado a las salas de cine en 1995. Un enigmático juego que atrapó a la infancia de aquel entonces al escuchar el aterrador sonido de los tambores y en el que cada tirada de dados provocaba una nueva y mayor catástrofe. Plagas de mosquitos gigantes, una estampida de rinocerontes, monos enloquecidos… la única salvación era llegar hasta el final del juego y pronunciar la palabra “¡Jumanji!” para que todos esos desastres desapareciesen.

Y es que, los juegos de mesa eran una manera de disfrutar en familia. Una forma de culminar cenas de cumpleaños o las comidas de Navidad… Jugar a las cartas, al Quién es quién, al Monopoly… en muchas casas era un ritual en el que se compartía y se dedicaba un rato de ocio en compañía de amigos o familiares, una velada para estar juntos.

Sin embargo, a partir del 2000, desde que los videojuegos entraron en nuestras vidas, los juegos de mesa comenzaron a relegarse a un segundo plano. Desde que aparecieron las nuevas tecnologías y las redes sociales, disputar partidas online con otros jugadores de cualquier punto geográfico del mundo se convirtió en algo atractivo y habitual que engancha. Lograr situarse entre los diez primeros del ranking nacional (o internacional) es lo más ‘pro’ para cualquier niño (y también para algún que otro padre). Horas y horas pegados a la pantalla para conseguir copas, gemas, recursos de construcción… lo que proceda en cada juego.

Fantásticos tableros, cada vez más sofisticados, recrean al detalle escenarios imaginarios.

Los tableros son cada vez más sofisticados.

Dicen que todo es cíclico y parece que en esto también se va a cumplir. Los amantes de los juegos de mesa empiezan a reivindicar su sitio. Esa nostalgia que nos está invadiendo rememorando la famosa época de la EGB, unida a ese movimiento que promulga que nos desintoxiquemos de tantas horas frente a la pantalla digital, está impulsando de nuevo los juegos de mesa, que empiezan a vislumbrar una nueva etapa dorada. 

Cada vez hay más quedadas para jugar con amigos… Sí, con amigos y con gente nueva por descubrir… ese contacto de tú a tú que se ha ido perdiendo con el mundo digital. Ahora, citarse en una casa o en un bar para jugar mientras se echa una cerveza, un café o un pincho parece que vuelve a ser el planazo. Quedar para echar unas partidas ya no es ser frikie. Y no solo eso, también proliferan la celebración de torneos en torno a fantásticos tableros, cada vez más sofisticados que recrean al detalle escenarios imaginarios.

El tema va más allá de los clásicos Trivial, Scattergories, La Oca, Parchís, Monopoly, El ahorcado o Cluedo… El juego de mesa se reinventa y propone estrategias, creatividad, cooperación, sentimiento de equipo, razonamiento táctico o estratégico, coordinación, destreza manual, memoria, capacidad deductiva… y a veces es el puro azar el que manda... ¡Hay infinidad de opciones!

Tableros y fichas recrean escenarios mágicos.

Tableros y fichas recrean escenarios mágicos.

Fantasía, ciencia ficción, aventura, enigmas, misterios… Y es que matar zombies, parar una epidemia mundial, evitar un desastre nuclear, una invasión extraterrestre, definir una táctica militar en la tierra o en la galaxia, resolver enigmas milenarios… son emocionantes objetivos a perseguir. ‘Descent’, ‘Dixit’, ‘Catán’, ‘Pandemic’, Zombicide’ o ‘Imperial Assault’, Carcassonne, Star Realms, El Señor de los anillos…  Son algunos de los juegos favoritos para los adeptos a este tipo de ocio, que incluso incorporan figuritas para pintar y jugar con ellas en el tablero, lo que motiva aún más para completar una nueva colección.

Otra alternativa más reciente son los juegos de escape en casa que nos llevan a nuestro hogar toda la emoción e intriga de un scape room. Durante 60-90 minutos hay que conseguir “huir” del lugar donde nos encontramos encerrados, resolviendo enigmas y misterios necesarios para ello.

Vuelven las ganas de jugar con amigos, de volver a reunirse alrededor de un tablero, de crear y vivir historias juntos y, por qué no, de aceptar “pulpo como animal de compañía” con tal de que la partida no llegue a su fin.

Los amantes de los juegos de mesa empiezan a reivindicar su sitio.

Los amantes de los juegos de mesa vuelven a reivindicar su sitio.

 


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