En una sala del Instituto Navarro de Salud Pública y Laboral, mientras se sucedían las ponencias sobre riesgos químicos, Mercedes Corretge no solo escuchaba. Interpretaba. Frente a ella, un lienzo en blanco comenzaba a llenarse de conceptos complejos traducidos en formas, colores y palabras clave. Pero antes de trazar la primera línea, había hecho los deberes. «Tuve que informarme sobre enfermedades provocadas por sustancias que no conocía. Tengo que saber qué estoy dibujando», remarca a Vanity. Aquella sesión resume bien la esencia de su trabajo: convertir lo difícil en comprensible sin perder rigor.
Natural de Pamplona y periodista de formación por la Universidad de Navarra, Corretge ha sabido reinventar su trayectoria profesional hasta convertirse en una especialista en ‘facilitación gráfica’, una disciplina que combina lenguaje visual y verbal para sintetizar contenidos. «No se trata solo de dibujar, sino de integrar ambos lenguajes para que se complementen», explica. Antes de llegar hasta aquí, trabajó en televisión y prensa, pero siempre con una inclinación natural hacia el dibujo.
Ese interés encontró su cauce en 2012, cuando descubrió esta metodología navegando por internet. «Soy muy curiosa. En cuanto vi de qué se trataba, supe que era lo mío», señala. A partir de ahí, comenzó un proceso autodidacta que completó con formación impartida por facilitadores gráficos colombianos. Sus primeros pasos profesionales en este ámbito se desarrollaron principalmente en el País Vasco, donde esta disciplina tenía una mayor implantación que en Navarra.
EL CRECIMIENTO
Con el paso del tiempo, su trabajo ha ido ganando presencia también en la Comunidad foral. Instituciones como el Gobierno de España, distintos departamentos del Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona o la sociedad pública Sodena, además de empresas como ACR o Mutua Navarra y diversas ONG, han recurrido a sus servicios. En una primera etapa, las demandas se centraban en la elaboración de síntesis gráficas de informes o estudios, piezas visuales que facilitaban la comprensión y difusión de contenidos complejos.
Sin embargo, el formato ha evolucionado hacia el directo. Hoy, Corretge acude a congresos, jornadas y eventos para dibujar en tiempo real lo que ocurre en ellos. «Es lo que más se demanda actualmente», afirma. Su trabajo no solo resume, sino que también capta la atención del público y genera una narrativa visual paralela que enriquece la experiencia de los asistentes.
A su juicio, esta disciplina vive un momento de crecimiento. «Cada vez hay menos reticencias a asociar el dibujo con algo infantil. Las empresas entienden que es una herramienta útil para comunicar de forma diferente», apunta. En un contexto marcado por la digitalización y la irrupción de la inteligencia artificial, reivindica el valor de lo manual. «Ver a una persona dibujando con rotuladores sigue teniendo un poder de atracción enorme».













