martes, 23 julio 2024

La Comarca de Pamplona tiene su propia ruta de columpios

Iruña, tierra de diversión. Los parques de columpios causan sensación en la ciudad desde hace años, y gracias a las recomendaciones de Pompaeli, la autora navarra que mejor sabe cómo mantener a los niños entretenidos, hemos elaborado una lista con los diez recintos más 'trendy'. ¡No te la puedes perder!


26 enero, 2024 - 23:24

Tobogán híper-galáctico en Ripagaina (en una placita situada entre las calles Berlín, Dublín, Lisboa y la Avenida Erripagaña). Fotos: Pompaeli

Imagina deslizándote por los toboganes del Parque de los Sentidos, donde cada rincón es una nueva aventura sensorial para los niños y niñas curiosos. ¡Seguro que incluso los adultos no pueden resistirse a explorarlo! ¿Buscas un lugar con encanto histórico? El Parque de la Media Luna es perfecto, con sus antiguos árboles y ese aire de misterio que captura la atención.

Pero la diversión no se detiene ahí. Desde el colorido Parque Infantil de Antoniutti hasta el moderno Parque de Aranzadi, cada espacio tiene su propia personalidad y estilo. Sigue la ruta sugerida por Pompaeli y descubre por qué Pamplona se ha convertido en una de las capitales de la diversión al aire libre para los más pequeños:

Parque de los Sentidos

Situado en Noáin, el Parque de los Sentidos se erige como un idílico jardín con riachuelo, cascada, setos, árboles coloridos, huerto, estanque y la grata compañía de gallinas, ofreciendo un deleite visual y sensorial que justifica su nombre. No obstante, la atención se centra en el novedoso parque de juegos contiguo. Con una amplia zona verde destinada para todas las edades, desde niños hasta adultos e incluso perros, este parque infantil se erige como la joya de la visita. Además de los clásicos columpios, el lugar alberga plataformas giratorias, camitas elásticas integradas en el suelo, una original canasta, hamacas relajantes y una emocionante tirolina, entre otras atracciones.

Parque de las cuerdas en Lezkairu (perdón de Alfredo Landa)

Para muchos siempre será el parque de las cuerdas, un apodo cariñoso que se le asignó antes de conocer su verdadero nombre: el Parque de Alfredo Landa. Como sugiere el mote, este espacio está construido exclusivamente con cuerdas, prescindiendo de madera, piedras o arena. Su fascinación radica en las múltiples oportunidades que brinda a los niños: ideal para intrépidos escaladores, perfecto para desarrollar el equilibrio, y ofrece la posibilidad de balancearse en sus columpios tumbonas o girar sin parar en sus nidos de abejas.

Depósitos de agua de Mendillorri

Situado en Mendillorri, este parque se presenta como el lugar idóneo para organizar un picnic. Equipado con mesas, amplia sombra proporcionada por abundantes árboles, césped suave ideal para descansar (previa delegación de la vigilancia de los hijos a otros padres, por supuesto) y columpios entretenidos. En este espacio, los elementos tradicionales se entrelazan con un circuito de madera diseñado para mejorar el equilibrio, captando especialmente la atención de los pequeños visitantes. Es en este parque donde la Mancomunidad celebra la tradicional fiesta del agua que tiene lugar en mayo.

Parque Tajonar

Situado en el pueblo de Tajonar, en la calle de las Fuentes (al atravesar el pueblo), el parque se revela como otro lugar prometedor para disfrutar de un picnic. Equipado con mesas, sombreado por árboles, y con instalaciones como un campo de fútbol con porterías, un frontón cubierto, una tirolina y los clásicos columpios, ofrece una amplia variedad de opciones para el entretenimiento al aire libre.

Parque de Berriozar

En las inmediaciones del colegio Mendialdea I en Berriozar, se encuentra un encantador parque infantil, totalmente construido en madera, diseñado especialmente para los más pequeños. Destaca una rampa de subida y bajada, siendo ideal para aquellos que están dando sus primeros pasos en el arte del caminar.

Parque de juego libre en Huarte

Ubicado en Huarte, frente al C.P. Virgen Blanca, el parque se realizó por una propuesta vecinal que ganó los presupuestos participativos. En este parque, donde la madera, la arena y las piedras son las protagonistas, prima las preferencias del niño y su libertad de movimiento.

Parque de Cordovilla

En Cordovilla, el parque se revela como una joya cercana al restaurante Erreleku. Impresiona con detalles como camitas elásticas incrustadas en el suelo, un mini-campo de fútbol, y rampas de madera. Al otro lado, se encuentra otro parque más tradicional.

Parque Trinitarios

Parque del agrado de padres y madres por dos razones: su pista de pump-track, que ofrece a los pequeños la oportunidad de disfrutar de la velocidad con sus patinetes o bicicletas, y un área de juego de madera y piedras. La experiencia en la pista revela dos circuitos diferenciados por color, uno para niños y otro para mayores. Es aconsejable madrugar para evitar aglomeraciones. Además, junto a la pista, hay un pequeño espacio de juego con una casita y un tren de madera, proporcionando una excelente opción para entretener a los hermanos menores mientras los mayores se lanzan por la pista. La única desventaja del parque es la ausencia de sombra, lo que lo convierte en un horno en los soleados días de verano.

Parque Uranga en Burlada

El Palacete, construido por Miguel y su esposa Benita hace más de un siglo, ha dado paso a un encantador parque municipal en Burlada, ofreciendo a los visitantes otro lugar maravilloso para disfrutar de un picnic y pasar momentos agradables. En medio de abundante vegetación, se encuentran columpios, una emocionante tirolina y la agradable compañía de aves, creando un entorno propicio para el esparcimiento y la tranquilidad.

Súper tobogán de Ripagaina

Una imagen vale más que mil palabras, y al compartir la foto, se observa que el impresionante tobogán híper-galáctico se encuentra en Ripagaina, específicamente en una plaza ubicada entre las calles Berlín, Dublín, Lisboa y la Avenida Erripagaña. Además, en las proximidades, hay dos tirolinas donde los más pequeños pueden disfrutar de la diversión en conjunto.

Archivado en:

Ocio Navarra ·


To Top