La prevención de incendios forestales cuenta desde ahora con una nueva herramienta en San Martín de Unx. Los trabajos de creación de la corraliza de pastoreo extensivo de El Boyeral han concluido con éxito y las vacas casinas de un ganadero local ya utilizan esta infraestructura concebida para controlar la vegetación y reducir el riesgo de futuros fuegos en el entorno del casco urbano.
La actuación forma parte del proyecto «Hay otra forma de conservar nuestros bosques», promovido por Laboral Kutxa y Navarra Capital para impulsar una visión activa y corresponsable de la conservación del medio natural. En esta iniciativa participan también el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de San Martín de Unx y las empresas Sakana Group, Tafalla Iron Foundry y Prodein, cuya colaboración ha contribuido a hacer realidad una intervención estratégica para la seguridad del municipio y la protección de su entorno natural.
La nueva corraliza se extiende sobre 135 hectáreas situadas al sureste del casco urbano, una zona especialmente sensible tanto por la dirección predominante de los vientos del sur como por haber sido el punto por el que avanzó el incendio forestal de 2022 hasta alcanzar las inmediaciones de las viviendas. Aquel episodio supuso un punto de inflexión para la localidad y puso de manifiesto la necesidad de reforzar las labores preventivas en el monte.

La actuación forma parte del proyecto «Hay otra forma de conservar nuestros bosques».
Según explica Nati Gómez, ingeniera de montes de Basartea y responsable de la dirección de obra, los trabajos comenzaron con el replanteo sobre el terreno de la línea que iba a seguir el cierre perimetral. Posteriormente, la empresa Agesta Agroforestal instaló los piquetes de acacia y las cinco hiladas de alambre de espino que delimitan el recinto. La ejecución se desarrolló sin incidencias y a buen ritmo, permitiendo completar una infraestructura diseñada para favorecer el aprovechamiento ganadero como herramienta de gestión forestal.
Durante las obras también fue necesario adaptar algunas soluciones a las características del entorno. En la zona norte, próxima al casco urbano, representantes del Ayuntamiento, el Guarderío de Medio Ambiente, la dirección de obra y la empresa contratista consensuaron una solución específica para el acceso al lavadero, un punto de agua especialmente sensible. Finalmente, se optó por instalar un sistema de pastor eléctrico en lugar de alambre de espino, ya que el cierre atraviesa una regata.
Asimismo, se modificó el trazado previsto en el camino de Palomaraz para incorporar al interior de la corraliza la balsa del mismo nombre. Gracias a esta actuación, el recinto cuenta actualmente con cuatro balsas o zonas de abrevadero para el ganado, una condición imprescindible para garantizar la utilidad y viabilidad del proyecto.

Se optó por instalar un sistema de pastor eléctrico en lugar de alambre de espino, ya que el cierre atraviesa una regata.
La infraestructura ya está plenamente operativa. Las vacas casinas que pastan en El Boyeral contribuyen al control del matorral y de la vegetación arbustiva que, en periodos de altas temperaturas y sequía, puede favorecer la propagación de incendios. De este modo, el ganado se convierte en una herramienta natural para reducir el combustible forestal y mejorar la protección del entorno urbano.
Para Nati Gómez, el balance de la actuación es claramente positivo. «El resultado final es muy satisfactorio para todas las partes implicadas», señala, destacando tanto la eficacia de los trabajos ejecutados como el valor preventivo de una infraestructura que permitirá gestionar de forma continuada una de las zonas de mayor riesgo del municipio.
La creación de la corraliza de El Boyeral constituye un ejemplo práctico de la filosofía que impulsa «Hay otra forma de conservar nuestros bosques»: conservar no consiste únicamente en proteger espacios naturales, sino también en cuidarlos, gestionarlos y actuar sobre ellos para hacerlos más resilientes frente a amenazas como los incendios forestales.
Esta es la segunda actuación sobre el terreno desarrollada dentro de la iniciativa. La primera concluyó en 2025 con la restauración ecológica de un tramo de 6,5 kilómetros del río Ebro a su paso por Arguedas, Valtierra y Tudela, una intervención financiada por Grupo Enhol, Ríos Renovables, Jata y Servicios Ecológicos Navarra (SEN).
Junto a estas actuaciones ambientales, el proyecto incorpora además una importante vertiente educativa y de sensibilización. A través de diferentes actividades desarrolladas en centros escolares de la Comunidad foral, más de 700 alumnos de Educación Primaria han participado ya en este programa destinado a fomentar el conocimiento y el cuidado del medio natural entre las nuevas generaciones.

Para Nati Gómez, responsable de Basartea, el balance de la actuación es claramente positivo.













