jueves, 28 enero 2021

La inmunonutrición, una “excelente” oportunidad de negocio

CNTA celebró este martes una nueva Jornada de Transferencia de Tecnología, que debido a la pandemia fue en formato virtual. En el encuentro, abierto por el ministro Pedro Duque, se puso de manifiesto cómo la inmunonutrición es un área aún por investigar a fondo desde el punto de vista científico, pero con grandes posibilidades para la industria alimentaria.

Redacción
Pamplona - 15 diciembre, 2020

CNTA hizo un amplio resumen sobre las últimas tendencias del sector. (Foto: cedida)

Héctor Barbarin, director general del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA), fue el encargado de dar este martes la bienvenida a todos los asistentes a una nueva Jornada de Transferencia de Tecnología, que este año se celebró de forma virtual pero mantuvo intacta su esencia de siempre: acercar las últimas tendencias del sector para que sirvan de inspiración a la industria alimentaria. En esta ocasión, los invitados profundizaron en el concepto de inmunonutrición, un tema de plena actualidad en el que la ciencia tiene mucho que decir.

A través de diferentes ponencias moderadas por Estefanía Erro, directora de Marketing e Innovación de CNTA, se aportaron algunas claves para hacer llegar al mercado productos funcionales con efectos positivos en la salud y demostrados científicamente. En la actualidad, indicó CNTA, este es un campo de interés emergente donde “todavía queda mucho por investigar”. Pero los expertos coincidieron en que “ya se vislumbra una excelente oportunidad de negocio para el sector”. 

Pedro Duque puso en valor la inversión del sector en I+D, que en 2018 fue de 260 millones.

La apertura del acto corrió a cargo del ministro de Ciencia e Innovación del Gobierno de España, Pedro Duque. Duque subrayó la importancia del sector de la alimentación y las bebidas para España, que además destaca por su capacidad innovadora -en 2018 su inversión en I+D fue de 260 millones de euros, lo que
supone el 3,1% del total del sector privado español-. E introdujo las principales innovaciones previstas para la industria alimentaria en la Estrategia Española de I+D+I, que sienta las bases de la generación de nuevos productos y servicios en beneficio de la sociedad para los próximos siete años.

La primera experta en intervenir fue Begoña Díez, investigadora y profesora del Departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología de la UPV-EHU, quien ofreció algunas pautas para entender la relación entre la alimentación y el sistema inmunitario. Díez destacó la importancia de la alimentación en la prevención de potenciales enfermedades crónicas. En este sentido, citó diversas situaciones que ponen a prueba la capacidad funcional del sistema inmunológico como las infecciones, el cáncer, la obesidad, el estrés o la edad, entre otras: “La respuesta inmune implica una reacción inflamatoria y se ha demostrado que determinados nutrientes contribuyen positivamente a la regulación y control del proceso inflamatorio”.

Begoña Díez: “Estamos solamente atisbando la periferia de todo lo que puede hacer la nutrición en el manejo de la respuesta inmunológica. Hay que seguir invirtiendo en ciencia para avanzar”.

Así, el estudio de los nutrientes que influyen positivamente en la salud abre un camino “muy interesante” para la investigación científica relacionada con la actividad sobre la modulación del sistema inmunológico. Para Díez, uno de los grandes retos es determinar cuáles son las dosis necesarias para realizar esta función. Como dato curioso, se refirió al tratamiento que recibió Donald Trump mientras padecía coronavirus, cuyas dosis de zinc y vitamina D no han sido estudiadas, de mod que sus consecuencias podrían no haber sido buenas. “Estamos solamente atisbando la periferia de todo lo que puede hacer la nutrición en el manejo de la respuesta inmunológica. Hay que seguir invirtiendo en ciencia para poder avanzar en este camino”, afirmó.

A continuación, le tocó el turno a Sergio Rodríguez, consultor en Punto de Fuga, un instituto de investigación que realiza estudios transversales con una perspectiva más holística del consumidor. Bajo el título ‘Anima sana in corpore sano‘, analizó el papel de la nutrición en las dinámicas familiares -un 71% de las familias españolas busca productos de alimentación saludable-. Entre las tendencias más recientes detectadas por el instituto de investigación, Rodríguez mencionó la búsqueda de productos preparados más naturales, el batch cooking o cocina para varios días y la elección de salir a comer fuera de casa por ocio.

El campo de la inmunonutrición es muy proclive a las ‘fake news’, según apuntó Sergio Rodríguez.

Estas tendencias se han visto acentuadas por una pandemia que ha provocado una vuelta a la búsqueda de necesidades básicas, como la de seguridad. Por eso, se ha repensado la compra y no solo en el tipo de productos que se consumen sino también los valores que se buscan. Ahora, lo ecológico, lo cercano y lo sostenible aportan seguridad y son valores al alza por encima de la marca. En un contexto que ha puesto de relieve la fragilidad del ser humano, cuidarse comprende seguir una alimentación saludable y con productos funcionales. Durante su intervención, incidió en la importancia de ofrecer un beneficio contrastado, pues el consumidor cada vez es más sabio. En este sentido, destacó que este campo es muy proclive a las fake news, por eso la evidencia científica es clave: “Necesitamos delimitar y expresar lo que está siendo demostrado. La industria alimentaria tiene que hacerse con esa evidencia científica e incorporarla con alta transparencia”.

TECNOLOGÍAS ÓMICAS

Tras las dos ponencias inaugurales, se desarrolló una mesa redonda moderada por Inés Echeverría, directora de I+D+I de CNTA, acerca de los alimentos funcionales. Los protagonistas debatieron sobre los grandes desafíos que se presentan para su desarrollo y expusieron cómo las tecnologías ómicas permiten acelerar el desarrollo de nuevos alimentos funcionales y mitigar el riesgo asociado a la investigación a desarrollar. El panel de expertos estuvo de acuerdo en que el futuro pasa por avanzar en la nutrición personalizada. Así lo explicó Francesc Puiggros, coordinador de la red Tecnomifood. El experto reflexionó sobre el papel de las tecnologías ómicas junto con herramientas de clusterización para identificar grupos similares en la respuesta a distintos alimentos.

Por su parte, Raquel Virto, responsable técnico-científica del área de I+D+I de CNTA, resumió la actividad de la plataforma Tecnomifood para evaluar la posible actividad inmune que tiene un alimento mediante la utilización de herramientas de cribado simple: “Si una empresa sospecha que tiene un ingrediente con propiedades saludables o que tiene una posible actividad inmune, quiere demostrarlo con pruebas que lo avalen. La única forma válida para hacerlo es a través de un estudio nutricional con personas pertenecientes a la población objetivo. Estos estudios son costosos en tiempo y en dinero, un riesgo elevado que puede reducirse haciendo el cribado de ingredientes”.

La incorporación de las tecnologías ómicas a la alimentación saludable todavía es muy limitada, por lo que existe un importante camino por recorrer.

Virto detalló cómo la plataforma Tecnomifood testa ingredientes o alimentos utilizando las herramientas de cultivo celular y ‘C. elegans’, que permiten saber si un producto tiene o no tiene actividad inmune, o a partir de qué concentración, y sobre qué tejidos y células actúa.

Así, podemos conocer de una forma más precisa qué tipo de respuesta inmune se va a producir. “De una forma muy rápida y con bajo coste, la empresa que opta por este cribado incrementaría las garantías de éxito ante un estudio de intervención nutricional y por lo tanto reduciría el riesgo y los costes”, resaltó.

Las aportaciones de Itziar Tueros, coordinadora de Alimentación y Salud del centro tecnológico AZTI, fueron en la misma línea que sus compañeros. Tueros habló de la técnica ómica lipidómica de membrana de eritrocito y su aplicación en la inmunonutrición. Esta técnica permite medir niveles de diferentes tipos de omega 3 y omega 6 involucrados en la modulación del sistema inmunitario, un excelente reportador del estado nutricional y de salud de un individuo. Así se detecta si existe algún desequilibrio respecto a los valores óptimos y, finalmente, se puede hacer una recomendación nutricional personalizada para poder reestablecer ese equilibrio. Todo ello mediante un sencillo análisis de lipidómica dirigida, con una pequeña muestra de sangre que permite evaluar los niveles de ácidos grasos existentes en las membranas de los glóbulos rojos.

“En el caso del omega 3 está muy de moda y se sabe que tiene unas funciones metabólicas muy interesantes, pero antes de suplementar, debemos conocer el estado basal de una persona para poder dar las dosis adecuadas”, matizó. Tueros también mencionó el potencial de las tecnologías ómicas para innovar a nivel industrial y de desarrollo de grupos saludables y comentó que se pueden caracterizar las variables moleculares de un grupo poblacional específico para ver el impacto que puede tener una determinada dieta o alimento, así como evaluar un suplemento sobre el metabolismo.

A pesar de que la salud es un atributo incuestionable, los tres ponentes dejaron constancia de que la incorporación de las tecnologías ómicas al sector de la alimentación saludable todavía es muy limitada, por lo que existe un importante camino por recorrer.

PREBIÓTICOS Y PROBIÓTICOS

El segundo bloque temático pivotó en torno a los prebióticos y probióticos. Gurutze Miner, técnica de Tecnologías de la Producción en CNTA, desglosó el marco legislativo que regula este tipo de alimentos o suplementos e hizo hincapié en el tipo de información que puede o no figurar en el etiquetado. Además, en su intervención repasó las novedades publicadas por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) el 27 de octubre de 2020 en relación a este tema. La experta en legislación alimentaria remarcó la falta de armonización normativa en Europa.

La siguiente en participar fue Silvia García, responsable de Desarrollo de Negocio en el área de I+D de CNTA, que comenzó su intervención aclarando los conceptos de ‘prebiótico’ y ‘probiótico’. Así, en el primer caso nos referimos a ingredientes alimentarios, principalmente carbohidratos, que son capaces de modular la microbiota intestinal. Por su parte, los probióticos son  microorganismos que cuando se ingieren deben estar vivos y ser resistentes al tracto gastrointestinal para que consigan alojarse en el intestino y ejercer su efecto saludable. La ponente insistió en que los probióticos, como microorganismos vivos, son muy sensibles y se mueren fácilmente. De ahí que sea interesante trabajar sobre su resistencia y, para ello, por ejemplo, está la encapsulación.

Es el caso de Nucaps, que tal y como precisó su CEO, Mariano Oto, actualmente trabaja con una innovadora tecnología para mejorar el suministro oral de los mismos y hacer que lleguen vivos al intestino. Mediante la encapsulación de probióticos en matrices proteicas, esta empresa logra mejorar la estabilidad en diferentes matrices alimentarias, permitiendo garantizar la vida útil del producto, su resistencia y, en definitiva, la eficacia de sus beneficios para la salud humana.

Sergio Streintenberg fue el último en intervenir en este bloque con una ponencia sobre la visión del consumidor frente a estos productos. Para ello, presentó el caso de AMC Innova y profundizó en el uso de probióticos en el sector de las bebidas a base de fruta, una oportunidad aún por explotar. “Trabajamos activamente en investigación, intentando modular la microbiota a través de la dieta en pacientes con obesidad, con la idea de poder desarrollar alimentos con una clara actividad funcional sobre el sistema inmunológico”, reveló. Por su experiencia en diversos mercados internacionales, España también es tendencia en este ámbito, pero está por detrás respecto a otros mercados europeos como el británico o el alemán.

Antes del cierre, Elena Garea, directora del Departamento de Nutrición y Salud de Calidad Pascual, compartió con los asistentes el reciente lanzamiento de Leche Salud por parte de la marca: “Intentamos adaptarnos a las necesidades reales de la población española y, para ello, hemos desarrollado una propuesta de producto que tiene muy bien identificado cuál es el beneficio de salud al que se dirige (en este caso ayudar al sistema inmunitario), muy bien identificadas cuáles son las vitaminas y minerales que incorpora el producto para poder soportar este beneficio de salud y, en un lateral del envase, se indica la variación de porcentajes vinculado a estos nutrientes que te puede aportar un vaso de Leche Pascual Salud”.

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