jueves, 3 diciembre 2020

La inversión en rehabilitaciones se multiplica por seis desde 2014

De enero a agosto de 2014, según explicó el consejero José María Aierdi, se tramitaron expedientes para la rehabilitación de 525 viviendas, con 8,2 millones de inversión y una subvención de 2,8. En el mismo período de este año, se presentaron expedientes para cerca de 3.900 viviendas (+642,8 %), con una inversión de 52 millones (+534,1 % ) y una subvención de 18 (+542,8 %).

Redacción
Pamplona - 10 septiembre, 2020

Los expedientes de rehabilitaciones se han disparado desde 2014. (Foto: Víctor Ruiz)

El consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos del Gobierno de Navarra, José María Aierdi, aseguró este jueves que el Ejecutivo foral hace una “apuesta clara” por los edificios de consumo casi nulo. De hecho, insistió en que este es “uno de los elementos claves del Plan Reactivar Navarra 2020-2023“, destacó en respuesta a una interpelación presentada por el  en el Pleno de Control: “No podíamos seguir construyendo como lo veníamos haciendo en las últimas décadas, fundamentalmente desde el ‘boom’ inmobiliario del ladrillo, ya que las exigencias y los desafíos han cambiado”.

Aierdi señaló que “las nuevas demandas en materia de vivienda, la necesidad de acometer una transición energética para afrontar el cambio climático, los objetivos de desarrollo sostenible o el derecho de todas las personas a una vivienda de calidad y asequible nos exigen nuevas respuestas desde la Administración”. En este sentido, dijo que el Gobierno foral ha hecho “una apuesta clara por la edificación sostenible, eficiente y con dimensión social, es decir, otra forma de edificar en el uso de los espacios y el suelo, en la utilización de materiales, en la reducción del consumo energético o en la construcción de edificios”. Navarra fue “la primera región” en la que se certificó una promoción privada de vivienda Passivhaus, en Entremutilvas.

José María Aierdi: “No podíamos seguir construyendo como lo veníamos haciendo en las últimas décadas, fundamentalmente desde el ‘boom’ inmobiliario del ladrillo”.

Además, el consejero resaltó que la pandemia “ha acelerado la necesidad de repensar los espacios públicos, los espacios urbanos, las viviendas, incluso la manera de entender el territorio y reflexionar de manera más inclusiva”. Por eso, se celebrarán la próxima semana unas jornadas en Tafalla y Artajona para, “desde la participación de distintos agentes, afrontar los retos que del futuro”.

Por otro lado, Aierdi hizo hincapié en que Navarra también ha puesto el acento en la rehabilitación energética y explicó que “una parte importante de nuestro parque de vivienda tiene más de 50 años y no responde a las necesidades del momento”. Como muestra de esta apuesta por la rehabilitación, precisó que de enero a agosto de 2014 se tramitaron expedientes para la rehabilitación de 525 viviendas, con 8,2 millones de inversión y una subvención de 2,8 millones, mientras que este año, a pesar de la pandemia, de enero a agosto se presentaron expedientes de rehabilitación para cerca de 3.900 viviendas, con una inversión de 52 millones y una subvención de 18 millones.

VALORACIONES DE LOS GRUPOS

Juan Luis Sánchez de Muniáin (Navarra Suma) matizó no obstante que “el tren de la sostenibilidad se puso en marcha hace bastantes años” y que la Comunidad foral “abrió ese camino cuando apostó por las renovables y se sumó a la Agenda 2021”. Ahora, por tanto, el objetivo es “no bajarse de ese tren”. Además, distinguió entre “eficiencia y sostenibilidad” en la construcción: “Todos tenemos un compromiso de descarbonización para 2050, pero no solo se trata de consumir pocos recursos fósiles y reducir las emisiones. También hay que cambiar los materiales, por ejemplo el ladrillo por la madera, porque el 65 % de nuestro territorio es madera. Aquí se puede avanzar y en ese terreno la colaboración con el sector privado es fundamental. Hace falta más autocrítica”.

Juan Luis Sánchez de Muniáin: “Hay que cambiar los materiales, por ejemplo el ladrillo por la madera, porque el 65 % de nuestro territorio es madera”.

Por su parte, Arantza Biurrun (PSN) planteó que Navarra trabaje para ser “un referente nacional y a nivel europeo en edificación sostenible” y afirmó que esta apuesta “supone la diferencia entre un derroche de recursos o un ejercicio responsable” de futuro. “El punto de partida pasa por el cumplimiento riguroso de la legislación energética sobre edificios y una futura revisión del reglamento sobre productos de la construcción, además de cumplir todas las fases del diseño de edificios nuevos y renovados. Todo ello para que se ajuste a las necesidades de la economía circular, se impulse la digitalización y se adapte el parque inmobiliario al cambio climático”, valoró.

Pablo Azcona, de Geroa Bai, recordó que, desde 2015, “hay un cambio en el paradigma” en la construcción: “Hemos transitado hacia la edificación sostenible eficiente en promociones públicas, incluyendo la promoción del valor de la vivienda como uso en lugar de como producto especulativo. Es el resultado de un giro político audaz, porque no se podía seguir construyendo conforme a los patrones de las últimas décadas. Hacía falta una transición energética y una mayor atención a las demandas sociales. Tenemos claros los criterios en edificación pública, sin renunciar a la colaboración con el sector privado”.

Maiorga Ramírez: “Aquellos proyectos de especulación urbanística nos deben llevar a aprender de los errores”.

Así mismo, Maiorga Ramírez, de EH Bildu, quiso hacer un “ejercicio de memoria” para poner de relieve que “la crisis de la construcción estuvo en el origen de los recortes sociales”. “Aquellos proyectos de especulación urbanística nos deben llevar a aprender de los errores porque financiar proyectos públicos a través de la especulación inmobiliaria supuso agrandar la crisis en Navarra. Nosotros apostamos por la rehabilitación y ahí es donde tiene que estar la Administración. Se han hecho más cosas en esa dirección, sí, pero no son suficientes. Debemos hablar de sostenibilidad en la construcción en consonancia con la sostenibilidad en el territorio. Por tanto, pedimos al Gobierno que la construcción sostenible se base en la rehabilitación”, enfatizó.

Mikel Buil, de Podemos-Ahal Dugu, lanzó una advertencia durante su intervención. “Probablemente no nos hacemos cargo de la situación en la que estamos, porque no estamos llegando a tiempo de afrontar la crisis climática. Edificación sostenible no es solo medio ambiente, tiene que ver también con habitabilidad urbana y sociabilidad. Apostamos por transformar el modelo urbano al que nos llevó la política de UPN, basada en la especulación. En ese contexto, la rehabilitación y la eficiencia energética son importantísimas”, remarcó.

Marisa de Simón: “Hace falta una estrategia nacional de rehabilitación que contemple el emplazamiento, la reutilización y la orientación”.

La última en aportar su lectura sobre este tema fue Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra, quien abogó por una “arquitectura integral” que aborde todo lo relacionado con la eficiencia energética, la sostenibilidad y la rehabilitación.

“Hablamos de saber, de valorar todos los impactos. Hace falta una estrategia nacional de rehabilitación que contemple, entre otros, el emplazamiento, la reutilización y la orientación. Lo que no aceptamos es que cualquier decisión que se tome esté supeditada a los intereses privados. Haría falta un Decreto Foral que contemplase todas estas cuestiones”.

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