La lesión de rodilla que originó un esperanzador invento

viernes, 14 agosto 2020

La lesión de rodilla que originó un esperanzador invento

El navarro Juan Abascal ha sido reconocido internacionalmente por su proyecto WasherCap, un dispositivo para la reconstrucción del ligamento cruzado anterior, lesión que afecta a más de un millón de personas al año en el mundo. A la espera de obtener el marcado CE, prevé iniciar en 2020 un ensayo clínico multicéntrico con varias clínicas españolas.

Cristina Catalán
Pamplona - 18 diciembre, 2019

Juan Abascal (izda.) y Ander Menaut (dcha.), trabajando en las instalaciones de Abanza Tecnomed. (Fotos: cedidas)

Sufrió una lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla mientras jugaba un partido de fútbol. La respuesta que recibió tras ese doloroso accidente no fue nada halagüeña: nadie le garantizaba que pudiera recuperar el mismo nivel de movilidad. Comenzó así a analizar los tratamientos existentes y constató el enorme volumen de lesiones de este tipo que se producen cada año en el mundo: más de un millón. Fue entonces cuando vio su oportunidad. Y de la frustración propiciada por aquel mal giro de su rodilla surgió la idea que, posteriormente, le permitiría diseñar y desarrollar, junto con un equipo investigador, un innovador dispositivo para superar esta lesión. Ahora, puede afirmar con orgullo que el proyecto goza ya de un gran prestigio, tras haber ganado este año el Premio Everis internacional. 

Juan Abascal se rompió el ligamento cruzado anterior jugando un partido de fútbol. Entonces comenzó a investigar sobre tratamientos.

Juan Abascal, de 29 años y nacido en Pamplona, estudió Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Navarra. También cursó después un máster en Dirección de Empresas en Internet. Y todo ese bagaje formativo le ayudó en gran medida a la hora de iniciar su proyecto.

Cuando se lanzaron a investigar, comprobaron que sí se han producido importantes avances en el conocimiento anatómico de la articulación y su comportamiento biomecánico, pero no existe un progreso paralelo en el ámbito tecnológico, que facilite la restauración eficaz del ligamento cruzado anterior. Los resultados ante esta lesión, relata a NavarraCapital.es, son devastadores: hasta un 30 % de los pacientes requieren una segunda intervención y más del 70 % desarrollan osteoartrosis a medio-largo plazo.

Así, en 2014, Abascal se lanzó a fundar Abanza Tecnomed. La empresa nació con la misión y la esperanza de devolver a todos los afectados su nivel de actividad previo a la lesión, a través del diseño y desarrollo de dispositivos y técnicas quirúrgicas realmente innovadoras. 

UN 50 % MÁS RESISTENTE QUE LAS FIJACIONES ACTUALES

Actualmente, comenta este emprendedor, se emplean unos tornillos para fijar el injerto que sustituye al LCA dañado, de modo que lo aprisionan contra las paredes del túnel óseo. Pero este hueso presenta una porosidad que puede afectar a su correcta fijación. En determinadas personas, sobre todo en mujeres y niños, este riesgo es mayor debido a factores no controlables.

Equipo de Abanza Tecnomed. De izda. a dcha., Juan Abascal, Ana Marcos, Aitor Olaso y Ander Menaut.

Equipo de Abanza Tecnomed. De izda. a dcha., Juan Abascal, Ana Marcos, Aitor Olaso y Ander Menaut.

WasherCap es el primer dispositivo para tejido blando que permite una fijación mínimamente invasiva y que no depende de la calidad del hueso.Ha conseguido superar hasta en un 50 % la resistencia de las fijaciones actuales. Y lo más importante, con una desviación mínima en sus resultados, frente al 30 % de variación que pueden presentar los tornillos actuales. Esto se traduce en mayor seguridad para el cirujano y, sobre todo, para sus pacientes”, desgrana.

Hasta un 30 % de los afectados requieren una segunda intervención quirúrgica.

Para la verificación y validación del dispositivo durante todos los ciclos de diseño, Abanza Tecnomed ha contado con el apoyo de un equipo médico “de primer nivel”, compuesto por especialistas en medicina deportiva, “que son quienes desde el principio reconocieron el potencial del primer prototipo y han colaborado para hacer realidad su entrada al mercado”. Aunque partieron “de cero, de una hoja en blanco”, hoy ya son cuatro las personas que conforman la empresa: Ander Menaut, director de I+D+i; Aitor Olaso, director de Calidad y Asuntos Regulatorios; Ana Marcos, directora de Ensayos Clínicos; y el propio Juan Abascal, director general.

En estos momentos, la imagen del dispositivo se mantiene en secreto, ya que se encuentran en proceso para obtener el marcado CE. Y en 2020, iniciarán un ensayo clínico multicéntrico “con varias clínicas en España para analizar los beneficios a corto y medio plazo en comparación con el tornillo interferencial” utilizado hasta ahora en el mercado

LA IMPORTANCIA DEL PREMIO

Diez representantes de otros tantos países (Argentina, Chile, Colombia, México, Brasil, Perú, España, Bélgica, Portugal e Italia) optaban a conseguir la máxima distinción en los Global Everis Awards 2019. Pero fue el equipo liderado por Juan Abascal el que lo logró. “Es un honor haber ganado el premio entre las más de 2.000 empresas que se presentaron en Europa y Latinoamérica. Tuvimos la oportunidad y la responsabilidad de representar a la innovación española tras la final nacional de octubre. Y que la Fundación Everis y el jurado de expertos hayan reconocido de nuevo nuestro proyecto y el potencial de Abanza Tecnomed con el primer puesto internacional fue una enorme satisfacción”, confiesa. 

Juan Abascal, con el resto de galardonados en los Premios Everis 2019.

Juan Abascal (en la fila de arriba, cuarto por la dcha.), durante la gala de los Premios Everis 2019.

Gracias a los galardones nacional e internacional, la compañía ha recibido 30.000 y 60.000 euros respectivamente. Y esa cantidad se va a destinar precisamente a poner en marcha el ensayo, lo que les permitirá llegar más rápido al mercado y que los pacientes puedan disponer cuanto antes de esta tecnologíaEl premio incluye, así mismo, un mentoring de seis meses con el equipo de I-deals. Ya han tenido la oportunidad de trabajar con él y todos los miembros de la empresa están “deseando seguir haciéndolo”.

Su gran reto a corto plazo es ver el WasherCap en las manos de los cirujanos y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

De modo que el reconocimiento de la Fundación Everis tan solo es el principio de un camino prometedor. Ahora, el gran desafío de Abanza a corto plazo es ver el WasherCap en las manos de los cirujanos y seguir abordando nuevos retos para mejorar la calidad de vida de esos pacientes”, declara Abascal esperanzado.

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