Tafalla Iron Foundry se embarca en un nuevo hito con la fabricación de la mayor culata industrial desarrollada hasta la fecha en sus instalaciones, un componente de grandes dimensiones destinado a motores heavy-duty. Se trata de un proyecto desarrollado en colaboración con el grupo chino Jereh, una corporación global centrada en la innovación y especializada en equipos de alta gama, ingeniería y servicios para petróleo y gas, gestión ambiental, nuevas energías y soluciones digitales. Jereh cuenta con más de 9.000 empleados y está presente en más de 70 países.
Este nuevo desarrollo refuerza la especialización de la cooperativa navarra en el ámbito del vehículo industrial y consolida su estrategia de expansión internacional en un contexto global marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro y la política comercial. Según informó la compañía navarra, dicho proyecto se enmarca en un proceso de reposicionamiento estratégico hacia el transporte pesado por carretera, un segmento con altas exigencias técnicas y oportunidades de crecimiento para la cooperativa, muy especialmente en el ámbito americano y asiático. A diferencia de otras aplicaciones industriales tradicionalmente asociadas al ámbito off road, segmento tradicional de trabajo de Tafalla Iron Foundry, estas culatas están diseñadas para motores de camión que operan en el transporte de larga distancia, lo que implica aún mayores requisitos en términos de fiabilidad, precisión y rendimiento.
«Estamos ante un proyecto que resume muy bien hacia dónde queremos ir como empresa: productos de alto valor añadido, clientes exigentes y una clara vocación internacional», explicó Miguel Ugalde, director general de Tafalla Iron Foundry. Y añadió que: «Fabricar la mayor culata de nuestra historia no es solo un reto técnico, sino una declaración de capacidades».
ALIANZA CON VOCACIÓN INTERNACIONAL
La colaboración con el Grupo Jereh representa además un paso relevante en la estrategia internacional de Tafalla Iron Foundry, al permitir a la cooperativa navarra posicionarse junto a un socio industrial con fuerte presencia global y capacidad de integración en cadenas internacionales de suministro asiáticos pero vinculadas también al mercado estadounidense.
La compañía asiática cuenta con una importante actividad en sectores como energía, petróleo, gas y renovables, además de desarrollar labores de mecanizado, ensamblaje y exportación de componentes industriales complejos para distintos mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos. En este contexto, la alianza entre ambas compañías permite combinar la capacidad técnica y la especialización en fundición de Tafalla Iron Foundry con la experiencia industrial y comercial internacional del grupo chino.
«Cada vez es más importante establecer relaciones estables con socios industriales que aporten complementariedad tecnológica, capacidad de desarrollo y acceso a mercados internacionales”, señaló Ugalde. En ese sentido, comentó que «la colaboración con el Grupo Jereh encaja plenamente en esa visión de crecimiento compartido y largo plazo».
PROYECTO ESTRATÉGICO EN UN CONTEXTO CAMBIANTE
La apuesta de Tafalla Iron Foundry se produce en un escenario internacional de creciente complejidad, marcado por el endurecimiento del debate arancelario y la necesidad, por parte de las grandes economías, de diversificar proveedores y reducir dependencias en sectores industriales estratégicos. Ante este escenario, Europa vuelve a ganar peso como socio industrial fiable, «capaz de ofrecer calidad, estabilidad y seguridad jurídica en un entorno global cada vez más volátil». Una tendencia que Tafalla Iron Foundry «ha sabido identificar y aprovechar en sus planes de crecimiento».
«En los últimos años, estamos viendo cómo los grandes fabricantes revisan sus cadenas de suministro y buscan alternativas que les aporten mayor estabilidad a medio y largo plazo. Ahí, el papel de los fabricantes europeos cobra una relevancia especial, tanto por razones técnicas como por el impacto de la política comercial y los aranceles», remarcó el director general de la firma tafallesa.
La colaboración con este importante grupo tiene su origen hace más de un año, con la primera misión técnica comercial en la que las áreas de ingeniería y compras de TIF comenzaron las primeras prospecciones en estas áreas de cooperación técnica. A partir de ahí, el acuerdo que se hace público con el Grupo Jereh, ubicado en Yantai (provincia de Shandong), «da continuidad y materializa los avances derivados de la visita técnica llevada a cabo a China el año pasado y a la reciente visita institucional y comercial que Tafalla Iron Foundry realizó al gigante asiático durante el primer trimestre de este año«. Una iniciativa «clave dentro de su estrategia de internacionalización». En concreto, la visita «permitió reforzar relaciones con socios industriales de primer nivel, identificar nuevas oportunidades de colaboración y posicionar a la cooperativa como un proveedor competitivo en mercados internacionales de alta exigencia, sentando las bases para la concreción de acuerdos estratégicos como el ahora anunciado».
Por otra parte, y sin entrar en detalles sobre la identidad final de los clientes, la cooperativa confirmó que mantiene negociaciones avanzadas con grandes fabricantes americanos y europeos, interesados en su capacidad técnica y en su experiencia en la fabricación de componentes complejos para motores industriales. Así, según su director general, «el vehículo industrial va a seguir teniendo un peso fundamental en la economía durante muchos años». Por ello, afirmó que su propósito es mantener la posición de su firma en Europa «y, al mismo tiempo, crecer de forma decidida en América, aportando soluciones técnicas avanzadas y una fabricación fiable”.
VISIÓN GLOBAL Y ARRAIGO LOCAL
El nuevo proyecto se produce tras un periodo de profunda transformación interna para Tafalla Iron Foundry. En junio de 2023, la empresa completó su proceso de cooperativización, por el que el 100 % de los derechos pasó a manos de las personas socias trabajadoras, consolidando su integración en la Corporación Mondragon como cooperativa de base. Ese cambio no solo supuso una nueva denominación social, «sino también un refuerzo de su identidad como proyecto industrial con presencia global y fuerte arraigo local, sustentado en el compromiso de las personas socias-trabajadoras».
Actualmente, la firma cuenta con alrededor de 800 personas en plantilla y está especializada en la fabricación de componentes de motor para aplicaciones de automóvil, vehículo comercial e industrial. La mayor parte de su producción se destina a la exportación, con una clara vocación internacional que ahora se refuerza con su apuesta por el mercado estadounidense y con alianzas estratégicas internacionales como la desarrollada junto a Grupo Jereh.













