martes, 18 febrero 2020

La nueva arquitectura de Verne

Cuatro jóvenes arquitectos crearon en 2011 el estudio MLMR, que ahora se reinventa en su nueva sede de Pamplona y pasa a denominarse Verne Arquitectura. Eso sí, los fundadores del estudio siguen fieles a su objetivo de renovar una profesión que había olvidado a las personas como centro del proceso creativo.

Miguel Bidegain
Pamplona - 8 febrero, 2020

Equipo de Verne Arquitectura. De pie, y de izda. a dcha, Daniel Ruiz de Gordejuela, Ainhora Arriazu, Cristina Martínez, Javier Martínez. Sentados, Pablo García, Paula Satrústegui, Javier Martín y Víctor Larripa.

Javier Martín, Víctor Larripa, Javier Martínez y Daniel Ruiz de Gordejuela ya eran un equipo antes de crear su estudio de arquitectura. Mientras estudiaban, formaban parte del mismo grupo de trabajo en el taller de la facultad de la Universidad de Navarra y comprobaron su afinidad a la hora de entender la manera de proyectar, en la que ponían “mucha creatividad, pasión y vitalidad”.

Terminaron la carrera en 2010, cuando la crisis arrasaba el sector de la construcción y dejó sin apenas trabajo a los arquitectos. “Las opciones eran irnos a China o Chile, donde se edificaba, o quedarnos aquí y montar nuestro propio estudio porque era impensable que te contrataran los que existían. Bastante tenían con sobrevivir”, relata Javier Martínez. Se quedaron y así nació MLMR, con el objetivo de ir realizando trabajos que les permitieran estar plenamente preparados en el momento en que remontara la crisis.

El arco de entrada al aparcamiento de la plaza de San Juan Bosco.

Desde el primer momento tuvieron claro que sus creaciones iban a ser “frescas”, inspiradas en ideas racionalistas y funcionalistas, en contraposición a la “arquitectura espectáculo” imperante en los años anteriores, en la que “todo valía”. El cliente, el usuario, debía ser el centro del proceso creativo y en torno a él se establecería el programa de necesidades del proyecto, que se plasmaría en técnicas constructivas basadas en sistemas “sencillos y honestos, sin artificios, que resaltan la belleza de los propios materiales”. Una concepción que ya es perceptible en una de sus primeras obras: la cubierta semicircular de vidrio y acero corten de la entrada al garaje subterráneo de la plaza de San Juan Bosco, en Pamplona.

El estudio se ha especializado en el diseño de espacios de trabajo y residenciales y ha crecido con la contratación de tres arquitectas (Paula Satrústegui, Ainhoa Arriazu y Cristina Martínez) y el arquitecto Alejandro Maortua, además del fotógrafo Pablo García. Cuenta, igualmente, con una oficina en Bilbao, donde han realizado diversos proyectos como las oficinas en la Torre Iberdrola o los espacios de trabajo para Minersa Group en Getxo, junto con otras edificaciones residenciales tanto unifamiliares como colectivas.

Interior de las oficinas de Oniria Consulting.

Sus obras se basan en tres pilares fundamentales: un cuidado exquisito por la estética y el detalle, una apuesta clara por la innovación y la sostenibilidad en el empleo de los materiales y la aplicación de soluciones constructivas. Un ejemplo de ello son los bloques de viviendas realizados por encargo del Gobierno Vasco en Bilbao, con estructura de madera contralaminada (CLT). una fórmula innovadora desde el punto de vista técnico, que posibilita un montaje muy rápido y utiliza materiales ecológicos y sostenibles.

Aspecto exterior que ofrecerá el World Car Center de Vigo.

Son características que están presentes en todos sus proyectos para clientes particulares en Pamplona (oficinas de Oniria Consulting, por ejemplo), Vitoria, Marbella o Getxo; e institucionales como el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra y el de Vivienda del Gobierno Vasco. Entre ellos hay viviendas unifamiliares, edificios residenciales colectivos y algunos proyectos singulares, como el bar restaurante La Droguería de Puente la Reina o ‘El bicho amarillo’, una intervención de accesibilidad en el interior de un instituto pamplonés, por el que han recibido la mención como finalistas de los premios COAVN 2019. También han llegado a Vigo, donde colaboran con el estudio de Vaíllo + Irigaray en el diseño del World Car Center, e incluso a América, con un complejo residencial en Quito (Ecuador) y perspectivas de emprender allí más trabajos.

En enero de 2019, coincidiendo con la apertura de la nueva sede en Pamplona que comparten con la empresa de diseño industrial bigD, han rebautizado el estudio, que ha pasado a denominarse Verne Arquitectura, un nombre más reconocible. Lo escogieron porque, igual que en sus proyectos, la imaginación y el conocimiento son ingredientes fundamentales del universo literario del escritor francés. Un cambio que reafirma la apuesta que inspira su trabajo desde que fundaron el estudio y con el que quieren afrontar el futuro con la ambición de ser una referencia a nivel local de Navarra y del País Vasco, sin que ello suponga renunciar a cualquier otro reto arquitectónico que pueda surgirles, ofreciendo servicios de máxima excelencia en diseño, dirección y gestión de obras de edificación e interiorismo.

Víctor Larripa se dirige a los invitados a la inauguración de la sede de Verne y bigD.

Víctor Larripa se dirige a los invitados a la inauguración de la sede de Verne y bigD.

El nuevo local, situado en la calle Larrabide de la capital navarra, viene a revitalizar una zona antes carente de atractivos urbanos y que, con su llegada, se consolida como un espacio escogido por empresas creativas y de diseño. El luminoso estudio ofrece posibilidades para albergar eventos que difundan tanto el diseño industrial de bigD como la nueva arquitectura de Verne, que se han propuesto dar a conocer.


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