«¿Te imaginas vivir en el ático de este precioso edificio?». La pregunta aparece en pantalla mientras un agente inmobiliario recorre la vivienda mirando a cámara, mostrando el salón, las habitaciones y la terraza. Después llega el componente emocional: «Esta puede ser la habitación donde crezcan tus hijos» o «en este despacho podrías desarrollar tus proyectos». Ya no se trata solo de enseñar metros cuadrados o explicar el precio. Ahora, las inmobiliarias navarras venden estilos de vida, experiencias y futuras historias personales.
Las redes sociales, especialmente TikTok e Instagram, se han convertido en un nuevo escaparate para el sector inmobiliario. Un espacio donde vídeos breves, lenguaje directo y estrategias propias de creadores de contenido sirven para captar potenciales compradores. En Navarra, cada vez son más las agencias que publican varios vídeos semanales y acumulan miles de reproducciones.
A10 INMOBILIARIA
Una de ellas es A10 Inmobiliaria, ubicada en la avenida Baja Navarra. Sus publicaciones apuestan por recorridos informales por las viviendas, con agentes que enseñan estancia por estancia mientras explican las características principales del inmueble. Pero el formato va más allá de la descripción técnica: incorpora apelaciones directas al espectador para ayudarle a imaginar una vida futura dentro de esa casa.
En viviendas con piscina, por ejemplo, la narrativa cambia: «¿A quién te traerías a esta piscina?». O en cocinas reformadas: «¿Qué te apetece cocinar hoy?». El objetivo es generar identificación y hacer que el usuario deje de ver un inmueble para empezar a imaginar un hogar. La estrategia también se traslada a Instagram, donde la inmobiliaria supera los 2.500 seguidores. Además de visitas virtuales, experimentan con propuestas de amueblamiento sobre viviendas vacías para ayudar a los compradores a visualizar posibilidades antes incluso de una visita presencial.
URBANTIA INMOBILIARIA
La tendencia alcanza igualmente a Urbantia Inmobiliaria, con sede en la calle Iturrama de Pamplona. En su caso, los vídeos suelen incorporar voz en off para narrar las características del inmueble mientras muestran imágenes de las estancias. También utilizan inteligencia artificial para redecorar espacios o recrear posibles transformaciones interiores. Sus publicaciones incluyen viviendas distribuidas por toda Navarra, también en pequeñas localidades. Las redes se convierten así en una herramienta para ampliar el alcance geográfico y favorecer la interacción mediante comentarios, preguntas o consultas directas.
CIDENAR INMOBILIARIA
Otro ejemplo es Cidenar Inmobiliaria, que cuenta con cerca de 5.000 seguidores en TikTok y más de 22.500 en Instagram. Su apuesta no se limita a viviendas, también exploran el mercado de oficinas y locales comerciales, utilizando renders generados con inteligencia artificial para mostrar el potencial de espacios aún sin reformar. Para aportar dinamismo, algunos vídeos cuentan con dos agentes comentando las características de una vivienda, un formato más cercano al entretenimiento digital que a la promoción inmobiliaria tradicional. Además, en propiedades ubicadas fuera de Pamplona incorporan información sobre monumentos o puntos de interés cercanos, vinculando vivienda y entorno.
NAVARRALISTA INMOBILIARIA
La fórmula del suspense, habitual entre creadores de contenido, también ha llegado al sector. Navarralista Inmobiliaria, con más de 4.000 seguidores en TikTok, adelanta en ocasiones pistas sobre futuras publicaciones: ubicación aproximada, número de habitaciones o características singulares, reservando el inmueble completo para un vídeo posterior. Algunas de estas publicaciones rozan las 40.000 visualizaciones, cifras que hace apenas unos años resultaban difíciles de imaginar para agencias inmobiliarias locales.
Pero las redes no se utilizan únicamente para vender pisos. Muchas inmobiliarias complementan sus perfiles con contenidos divulgativos: consejos sobre compra y alquiler, explicaciones sobre el funcionamiento del mercado o respuestas a dudas frecuentes de compradores y vendedores. Una estrategia que busca reforzar la confianza y construir una comunidad digital más allá de las operaciones puntuales.













