Los empresarios reaccionan al cierre de VW Navarra

martes, 22 septiembre 2020

Los empresarios reaccionan al cierre de VW Navarra

Fermín Elizalde (Grupo ISN), Benito Jiménez (Congelados de Navarra), Óscar Huarte (Lizarte) y María José Ballarín (Obras Especiales) comparten sus puntos de vista sobre el cierre de Volkswagen Navarra. Lejos de ser unánimes, se mueven entre la indignación, la preocupación y el respeto. Pero Elizalde es el más duro. "Lamentándolo mucho", 400 personas serán despedidas en su empresa tras la paralización de Landaben.

Irene Iriarte
Pamplona - 17 marzo, 2020

Maria José Ballarín, Benito Jiménez, Fermín Elizalde y Óscar Huarte. (Fotos: archivo)

Tras el cierre de  Volkswagen Navarra, NavarraCapital.es quiso conocer las opiniones y valoraciones al respecto de importantes empresarios de la región. Y lo cierto es que sus análisis no fueron unánimes. De hecho, algunos se mostraron devastados y anunciaron cientos de despidos en su compañía, mientras que otros mostraron su respeto ante la decisión de la Dirección y el Comité de Empresa.

FERMÍN ELIZALDE (GRUPO ISN) 

Fermín Elizalde, propietario del Grupo ISN, fue especialmente contundente y dura. De hecho, apuntó que, “quizás“, el “mayor perjudicado” por el cierre de Volkswagen Navarra sea precisamente su empresa: “Vinculados directamente a la fábrica tenemos a más de 650 personas. Nos afecta totalmente. Creo que el cierre se ha dado por presión de los sindicatos y de Seat. No era necesario cerrar para nada. Hay que poner unas medidas preventivas, por supuesto, porque lo primero es la salud de los trabajadores. Pero se podrían haber conjugado perfectamente dos intereses: las medidas preventivas para que la gente trabaje con plena seguridad y la continuidad de la producción. Ni Italia ni China ni Francia ni el resto de países han parado las producciones”.

“Lo que está pasando es una barbaridad y una sinvergüenzada. Hemos sido los tontos de la película. Se podrían haber conjugado las medidas preventivas de seguridad y la producción”.

Elizalde se mostraba convencido de que detrás de la acción sindical hay un tema directamente vinculado a la Generalitat por los intereses que ha habido con el paro solidario”. Es decir, que “por simpatía han obligado a parar otras fábricas”.

Para él, “gran parte de la culpa la tienen los proveedores españoles vinculados a Cataluña”. Y volvía de nuevo a la carga para subrayar que “lo que está pasando es una barbaridad y una sinvergüenzada”: “Hemos sido los tontos de la película. Por supuesto, hay que mirar los temas de seguridad y los temas de prevención, pero creo que los dos intereses eran absolutamente compatibles de conjugar”.

Las consecuencias del cierre, en su caso, no se harán esperar. De hecho, anunció que este mismo lunes, “lamentándolo mucho, más de 400 personas serán despedidas” en su compañía. “Vamos a matar a todo el empresariado medio y pequeño del país. Hay una absoluta desorganización política. Los que están tomando las decisiones no tienen en cuenta a toda la industria auxiliar, a la que van a matar”.

ÓSCAR HUARTE (LIZARTE) 

Óscar Huarte, director general de Lizarte, aclaró antes de nada que su compañía no es una de las directamente afectadas por la paralización de la planta de Landaben. Pero corroboró cómo muchas otras sí se están viendo arrastradas. “Si efectivamente no se puede garantizar una distancia de seguridad en el puesto de trabajo, es difícil mantener la producción porque hay un riesgo de contagio más elevado. También es verdad que, por desgracia y en general, no estoy viendo en la ciudadanía navarra el nivel de concienciación que se debería. Por ejemplo, durante el día de ayer se vio a gente dando un paseo o haciendo ‘footing’. Y si garantizas el metro de distancia pero luego algunas personas no la respetan fuera, el riesgo de contagio es importante”; valoró.

“Creo que nuestra producción va a decaer. Si la gente no saca los coches, no necesitarán ninguna pieza. Y si las tiendas ven que no las venden, no nos pedirán”. 

Sus palabras fueron más moderadas que las de Elizalde. Eso sí, coincidía con él en que la paralización de la fábrica “tiene un impacto importante”, al que se suman, por ejemplo, “los cierres de los comercios”: “Va a llover sobre mojado. Si solo hubiese sido Volkswagen, tendría un impacto comedido. El tema es que esto es un añadido a todo lo que está pasando”.

Su compañía, de momento, está produciendo “al 100 %”, con media plantilla en casa y la otra mitad presente. “Sin embargo, creo que nuestra producción va a decaer. Si la gente no saca los coches, no necesitarán ninguna pieza. Y si las tiendas ven que no las venden, no nos pedirán a nosotros”. 

BENITO JIMÉNEZ (CONGELADOS DE NAVARRA)

Benito Jiménez, presidente de Congelados de Navarra, destacó que cada uno debe “asumir las responsabilidades”. Aunque, según él, “las responsabilidades que tienen las empresas son las de trabajar y producir dentro de lo que sea posible”.

“Desde el desconocimiento, creo que deberían tratar de producir. La economía navarra lo va a sentir mucho”. 

Desde su punto de vista, “en esta situación lo fácil es mandarlos a casa y dejar de producir” vehículos: “Desde el desconocimiento, creo que deberían seguir trabajando y tratar de producir. La economía navarra lo va a sentir mucho”. 

MARÍA JOSÉ BALLARÍN (GRUPO OBRAS ESPECIALES)

María José Ballarín, propietaria de Obras Especiales, fue sin duda la más aséptica y sucinta en su análisis. La también vicepresidenta de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) hizo una valoración breve, pero en la que a la vez dejaba clara su postura. “Creo que cada empresa tiene su funcionamiento, sus agentes y sus protagonistas, que son los que han tomado la decisión. Pero sobre todo, ante esto, respeto a todas las empresas”, remarcó. 

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