El 1 de enero de 2025 entró en vigor en el Casco Viejo de Pamplona una de las medidas más controvertidas del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI): la obligación para los locales de hostelería de instalar un vestíbulo estanco de acceso, con dos puertas no enfrentadas y aislamiento acústico. Una norma que, aunque fue aprobada en 2016 tras un amplio proceso participativo, había sido pospuesta hasta ahora.
El objetivo de esta exigencia es reducir las molestias ocasionadas a los vecinos, especialmente en barrios de alta densidad como el Casco Viejo, donde conviven 210 establecimientos hosteleros con la vida residencial. El Ayuntamiento de la capital navarra entiende que «una doble puerta es una herramienta eficaz para frenar el ruido ambiente sin obstaculizar la actividad económica», por lo que ya la había impuesto a bares especiales, discotecas, salas de fiesta y a aquellos que reformaron sus locales desde la aprobación del PEPRI.
Durante el primer semestre del año, y especialmente en vísperas de los Sanfermines, el Consistorio comenzó a exigir el cumplimiento de la norma también a los bares y cafeterías que no la habían instalado. Se les ofrecían dos alternativas: o construir el vestíbulo estanco o comprometerse a no emitir música después de las 23:00 horas. En caso de incumplimiento, durante las fiestas tendrían que cesar cualquier emisión musical a las 2:00.
Según datos municipales, de los aproximadamente 120 locales afectados por la norma (una cifra que podría ser menor debido a la existencia de establecimientos sin actividad), 84 contactaron con Urbanismo antes del 15 de junio, fecha límite para regularizar la situación. De ellos, veintinueve solicitaron licencia para instalar la doble puerta (ocho ya la tenían, veintiuno tramitaron obras), dieciséis justificaron imposibilidad técnica y obtuvieron una exención y 34 se acogieron a la posibilidad de no emitir música tras las 23:00 horas. Unos 30 bares no iniciaron ningún trámite, lo que dio lugar a las primeras sanciones.
Pese a este despliegue normativo, la implementación «ha sido tranquila». Así lo asegura Nacho Calvo, secretario general de la Asociación de Hostelería y Turismo de Navarra (AEHN): «Tras hablar con hosteleros de la calle Estafeta y San Nicolás, el balance de las fiestas es que están siendo bastante tranquilas. Hay trabajo, constante y de calidad, pero no están surgiendo problemas legales ni policiales destacables».
Calvo agrega que no desde el Ayuntamiento pamplonés no se han llevado a cabo controles masivos y que no tiene conocimiento de sanciones notorias. En su opinión, la mayoría de los locales hicieron los deberes con antelación. «Los negocios han procurado tener todo en orden antes de Sanfermines. De hecho, fuimos avisándoles uno a uno para evitar problemas. Si alguno ha apurado demasiado antes de las fiestas, presentará la documentación en cuanto pueda», resalta.
BALANCE MUNICIPAL
Este lunes, la Junta Local de Protección Civil hizo balance de las actuaciones realizadas hasta ahora. En lo que va de fiestas, desde Ingeniería Ambiental del Ayuntamiento de Pamplona se han llevado a cabo 2.316 inspecciones en bares del Casco Antiguo y Primer Ensanche de las que, en el 80 % de los casos, «todo estaba correcto». Así, se han contabilizado 81 actas de infracción por música elevada y carpinterías abiertas. Además, se han levantado otras cuatro actas en locales por instalación de altavoces en fachadas.
En lo relativo a la seguridad alimentaria, los servicios municipales han inspeccionado 83 actividades de las que han resultado un total de 137 incumplimientos, en su mayoría por deficiencias en instalaciones y aparatos (37,9 %) y falta de formación en higiene alimentaria de las personas obligadas a ello (20,4 %). Los días con mayor número de incumplimientos detectados han sido el 7 de julio (33), el 6 de julio (veintinueve) y el 13 de julio (veintitrés). «La previsión, a falta de comprobar requerimientos de documentación y alguna que otra inspección, es la incoación de unos 40 expedientes sancionadores», confirmó el Consistorio de la capital navarra.
También se han producido decomisos, alrededor de treinta kilos de alimentos «en deficiente estado de conservación»; se ha cerrado un establecimiento, «que se encontraba en deficientes condiciones higiénico-sanitarias»; y el Ayuntamiento ha realizado requerimientos de cese de actividad (clausura de una determinada actividad, no del negocio completo) a otros cinco negocios: dos por ejercer actividades no incluidas en su licencia y otros tres «por no disponer de instalaciones adecuadas para el ejercicio de su propia actividad».
LICENCIAS EXPRÉS
Otro de los temas más polémicos en las semanas previas a las fiestas ha sido la regulación de las llamadas ‘licencias exprés’ (técnicamente, declaraciones responsables) que permiten la apertura de negocios temporales de comida y bebida en Sanfermines a tiendas que, durante el resto del año, no realizan dicha actividad.
Tras las quejas reiteradas del propio sector hostelero, que denunció una competencia desleal y problemas de salubridad, el Consistorio de la ciudad aprobó en marzo una declaración institucional para modificar la ordenanza de 2014 que regula estas actividades. Entre las nuevas medidas, se estableció que todas las declaraciones responsables debían presentarse antes del 15 de junio para ser admitidas. «Aunque el fenómeno de los negocios que abren solo para San Fermín no es tan amplio como se cree, habrá un seguimiento específico para evitar irregularidades», aseguró el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea.
Según explicó entonces, y hoy reiteran desde el Consistorio, el término ‘licencia exprés’ no es técnico, sino coloquial. Lo que realmente permite la apertura rápida de estos comercios es una figura legal estatal, que exime de esperar a la concesión formal siempre que se cumpla la legalidad. Aun así, el Ayuntamiento de la capital navarra se comprometió a intensificar los controles para evitar que se utilice esta vía con fines que desbordan la normativa.
En este sentido, desde AEHN no han recibido quejas importantes este año. «Tampoco hemos registrado ningún problema. Es cierto que cada año el volumen de afluencia en las fiestas es menor y eso también contribuye a que florezcan menos negocios de este tipo», concluye Calvo. Por su parte, Beatriz Huarte, secretaria general de la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh), coincide en que el flujo de asistencia a los Sanfermines ha disminuido, pero aun así reivindica la prohibición total de este tipo de establecimientos por «ser una actividad fuera de controles sanitarios y de obligaciones de impuestos, a diferencia del resto de actividades económicas legales».
OFICINA DE TURISMO
La Oficina de Turismo, ubicada en la plaza Consistorial, ha atendido hasta las 11:00 horas de este lunes a 1.890 personas, que han generado 1.455 demandas y 808 atenciones. El día con mayor afluencia ha sido el lunes 7, con 388 personas, cifra que ha ido bajando, con un pequeño repunte el sábado (270), hasta las 137 recibidas el domingo 13. La oficina permaneció cerrada el día 6.
Por franja horaria, el mayor número de atenciones se realiza a primera hora, a partir de las 9:00, y baja hacia mediodía, con un pequeño repunte a las 17:00 horas. Los materiales más demandados son mapas y planos, que concentran la mitad de las solicitudes, seguida por la información sobre eventos y sobre la Comunidad foral y el Camino de Santiago: «Una gran parte de la información solicitada versa sobre las fiestas de San Fermín, además de información turística en general».
La procedencia de las personas que acuden a la Oficina de Turismo es predominantemente de Navarra, con el 38,56 %, seguida por Gipuzkoa, Madrid, Valencia y Barcelona. En clave internacional, el mayor número de personas visitantes procede de Estados Unidos, Francia y Países Bajos, seguidos por el resto de América, Italia, Reino Unido y Australia.













