martes, 1 diciembre 2020

Los seguros que despuntan en tiempos del Covid-19

Aunque la actividad del sector asegurador también se está viendo mermada por la crisis actual, la demanda de algunos tipos de pólizas se está incrementando de forma significativa. Ese interés, según explican desde el Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra a NavarraCapital.es, se centra principalmente en las pólizas de ciberseguridad, las que cubren los impagos de alquileres y los daños en inmuebles, las de bicicletas y las de salud.

Jesús Jiménez
Pamplona - 26 octubre, 2020

El coste medio de los ciberataques a las empresas ronda los 30.000 euros. (Foto: Rawpixel.com / Shutterstock)

El sector asegurador también está sintiendo los efectos de la crisis originada por el Covid-19. Los datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa) revelan que, en el primer semestre de este año, los ingresos de las compañías españolas en concepto de primas alcanzaron los 29.952 millones de euros, un 11,12 % menos que en 2019. Pero en medio de este escenario, la demanda y el interés por algunos tipos de pólizas, como las de ciberseguridad, impagos de alquileres y daños en inmuebles, bicicletas o salud, están experimentado un significativo incremento.

La directora de Google España, Fuencisla Clemares, lanzó la advertencia el pasado mes de junio, en una de las entrevistas de NavarraCapital.es que conforman el espacio informativo Capital Directo. Aunque el 95 % de las pymes españolas creen que “no son objetivo” de los ‘hackers’, la realidad es bien distinta. “Todos somos susceptibles de sufrir un ataque”, remarcó. Hoy, el coste medio de un ciberataque “se sitúa en los 30.000 euros” y su impacto a menudo es tal que en torno al 30 % de las empresas afectadas pierde clientes y el 60 % “desaparece seis meses después”.

El coste medio de un ciberataque “se sitúa en los 30.000 euros” y su impacto suele ser tal que en torno al 30 % de las empresas afectadas pierde clientes y el 60 % “desaparece seis meses después”.

En un momento en que las organizaciones se han visto obligadas a acelerar su transformación digital a una velocidad inusual y a incorporar el teletrabajo y las videoconferencias en sus procesos, su vulnerabilidad ha aumentado de forma exponencial. De hecho, el peligro para las empresas no se limita solo a un aumento cuantitativo del correo de tipo malicioso (‘malware’) o de las campañas de suplantación de identidad (‘phising’). También hay una variante cualitativa que muchas veces escapa al control de las organizaciones, ya que los ciberataques resultan cada vez más sofisticados y difíciles de descubrir. Por ejemplo, “el ‘malware’ de última generación ya no se soluciona con el tradicional antivirus”, apuntó recientemente a este medio Eduardo Luquin, director territorial de CISTEC technology. En sus últimas versiones, “no solo se camufla, sino que además es mutante porque cambia día a día”.

El crecimiento del comercio electrónico; el ‘delivery’ a través de plataformas digitales y ‘apps’; el incremento notable de las inversiones destinadas a tecnología, capacidad en la nube y mejoras del ancho de banda… El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) gestiona ya más de 100.000 incidentes al año de empresas y particulares

“La digitalización ya era un fenómeno imparable antes de esta crisis. Pero ahora se está precipitando a gran velocidad. Y eso hace que muchas compañías, en esa carrera por adaptarse a las actuales circunstancias, no puedan ser tan meticulosas a la hora de protegerse ante estos ataques”, subraya Alberto Moreno, presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra. Es en ese contexto en el que, precisamente, entran en escena las pólizas de ciberseguridad. Desde el inicio de la pandemia, los representantes de este organismo han detectado un importante incremento de las consultas y contrataciones de este tipo de pólizas en Navarra por parte de empresas de todos los tamaños, que cifran aproximadamente en un 50 %.  “Cada vez son más las empresas que sienten la necesidad de asegurar estos riesgos. Porque los daños pueden ser nefastos. Y ahí es clave que la reparación, en caso que padezcan un ataque, sea lo más efectiva y ágil posible”, incide Moreno.

Alberto Moreno: “Cada vez más empresas sienten la necesidad de asegurarse ante un ciberataque. Ahí es clave que la reparación, en caso que lo padezcan, sea lo más efectiva y ágil posible”.

En este sentido, resulta fundamental que la póliza facilite una amplia cobertura tanto antes como durante y después del ‘hackeo’. Por ejemplo, algunas compañías ofrecen servicios combinados para actuar incluso de forma preventiva. En un primer momento, estudian a fondo los riesgos y carencias en materia de seguridad informática de la compañía y dan distintas recomendaciones para incrementar la protección. Hay incluso aseguradoras que instalan ‘softwares’ específicamente dirigidos a evitar que el ‘malware’ pueda introducirse en la red de la empresa.

En el supuesto de que no se logre, ofrecen después asistencia técnica y legal en este campo. Y, finalmente, los peritos calculan los daños sufridos, hacen su estimación al respecto y calculan las indemnizaciones que la entidad afectada puede percibir. “Las empresas deben tener en cuenta que, según el tipo de ciberataque que sufran y de cómo lo gestionen, se pueden exponer a una crisis reputacional. Porque, por ejemplo, pueden sufrir el robo de datos de carácter personal de sus clientes, lo que puede dejarlas en una situación muy comprometida”, resalta el presidente del Colegio.

IMPAGO DE ALQUILERES

Pero esta clase de pólizas no es la única cuya comercialización se está viendo espoleada durante la pandemia. La crisis económica, sumada al alto repunte del fenómeno okupa, está propiciando que muchos propietarios de inmuebles sientan la necesidad de protegerse ante posibles impagos y daños en sus inmuebles.

La Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler cifra en un 15 % la morosidad en los pagos de los arrendamientos.

Recientemente, la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) cifró en un 15 % la morosidad en los pagos de los arrendamientos en una época en que el Gobierno central ha promovido ayudas y medidas para intentar evitar los desahucios.

Por ejemplo, un Real Decreto-ley promulgado el pasado mes abril impedía los desahucios por impago durante seis meses para quienes no tuvieran otras alternativas de alquiler. Tres meses más tarde, prorrogó las medidas en materia de vivienda.

Ante esta tesitura, cada vez son más los propietarios que piden asesoramiento y contratan alguna de las distintas clases de pólizas disponibles para cubrir posibles impagos. “Primero, lo normal es que la aseguradora analice el riesgo que supone ese alquiler para la compañía. Por eso, empezará a recopilar algunos datos como, por ejemplo, cuánto cuesta ese arrendamiento y la solvencia económica del arrendatario. La compañía suele ofrecerle al dueño del piso un servicio de defensa jurídica y, siempre que exista un juicio de desahucio, asume el coste de los impagos que previamente se ha contratado. También se le indemniza por los daños que se hayan constatado en el inmueble, entre otras coberturas”, especifica Natalia Rodríguez, vocal del Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra y quien estima aproximadamente en un 20 % el aumento de consultas.

Natalia Rodríguez: “Muchas personas prefieren no arriesgarse y, por un precio razonable, cubrirse ante impagos de alquileres o la ocupación de sus inmuebles”.

Incluso hay aseguradoras que han lanzado microseguros antiokupas, dirigidos a quienes temen que terceras personas vivan en sus inmuebles sin su consentimiento. Sobre todo porque, entre enero y junio, el número de casos registrados en España aumentó un 5 % respecto al mismo período de 2019, al pasar de 7.093 a 7.450 según las cifras facilitadas a este medio por el Ministerio del Interior.

Ahora bien, los datos de la Comunidad foral reflejan el fenómeno inverso. Frente a los 59 casos detectados en el primer semestre de 2019, este año se contabilizaron 34, un 42,3 % menos. “El problema es que este año se ha constatado un incremento de los casos a nivel nacional, que además está teniendo un amplio eco mediático. Y claro, ahora puede haber una bajada en Navarra, pero la crisis también puede agravarse en las próximos meses y provocar que las cifras den un giro. Nunca se sabe. Por eso hay tantas personas que prefieren no arriesgarse y, por un precio razonable, cubrirse ante este tipo de situaciones”, añade Rodríguez.

SEGUROS DE BICICLETAS

El fin del confinamiento provocó un ‘boom’ de las ventas de bicicletas. La Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) cifró hace poco en un 400 % el incremento de la demanda en los últimos meses respecto al período previo al estado de alarma. Y auguró que el sector cerrará el año con una subida mayor a la registrada en 2019, cuando se dio un incremento del 20 % respecto al ejercicio anterior.

Tal es el furor por este medio de transporte que infinidad de comercios de bicicletas nuevas y de segunda mano están teniendo problemas de ‘stock’ tanto a nivel nacional como en Navarra. Las más vendidas en los últimos meses son, sin duda, las urbanas y las ‘mountain bikes’ de precios económicos, comprendidos entre los 400 y los mil euros. Algo similar sucede en los talleres de reparación, ya que muchos usuarios han rescatado sus bicicletas de los trasteros y las han puesto a punto con el fin de volver a utilizarlas.

Miriam Arnedo: “Los seguros de bicicletas pueden ayudar muchísimo a la persona afectada o a su familia, si la tiene, en caso de siniestro”.

Algunos talleres, tal y como informó este medio, incluso han contratado a más personal en los últimos meses. Y este fenómeno se ha acrecentado aún más con las recientes ayudas aprobadas por el Gobierno foral para reparaciones y mantenimiento, cuyo importe máximo por persona es de 50 euros y que comenzaron a solicitarse el pasado 6 de octubre. En apenas una semana, ya se habían agotado (la partida total para era de 50.000 euros).

Fruto de esta tendencia, igualmente se ha producido una notable subida de las consultas sobre los seguros de bicicletas, así como de la suscripción de pólizas. “Muchos usuarios, además, se están lanzando a andar en bicicleta por la carretera o el monte sin tener demasiada experiencia, con la consiguiente preocupación para su círculo más íntimo. Por eso, hay quienes quieren tranquilidad y se interesan por esta opción aseguradora”, puntualiza Miriam Arnedo, secretaria del Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra.

Asistencia en viaje; responsabilidad civil extracontractual; defensa jurídica; orientación médica telefónica; robo de la bicicleta; indemnizaciones en caso de hospitalización, intervención quirúrgica, invalidez y/o muerte por accidente; daños al vehículo… Las coberturas pueden ser muy amplias, según el seguro, la compañía y las necesidades del cliente. “Los precios dependen de cada compañía y de las coberturas, pero suelen ser asequibles. Estas pólizas pueden ayudar muchísimo a la persona afectada o a su familia, si la tiene, en caso de siniestro. De ahí que sea muy recomendable contratar una, analizando a fondo sus coberturas para que se ajusten a lo deseado”, agrega Arnedo.

PÓLIZAS DE SALUD

Al finalizar 2019, según Unespa, 10,6 millones de españoles tenían contratado un seguro de salud. Es decir, un 3,6 % más que en 2018. Y, durante el primer semestre de este año, los ingresos de las compañías por este tipo de pólizas ascendieron a 4.694 millones de euros, un 4,97 % más que en el mismo período del ejercicio anterior.

María Castañeda: “Los seguros médicos tienen una gran aceptación porque permiten acceder a especialistas de forma directa, los tiempos de espera para intervenciones se reducen mucho…”.

De hecho, también se ha constatado la creciente expansión de estos seguros como una especie de complemento retributivo extra que muchas compañías ofrecen a sus trabajadores. “Sin entrar en disquisiciones política o ideológicas, resulta evidente que cada vez son más las personas que desean contratar una póliza de salud”, atestigua María Castañeda, tesorera del Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra.

Lo cierto es que, tras la crisis de 2008 y los recortes sufridos por la sanidad pública en España, infinidad de personas se han interesado por esta fórmula para contar con un servicio ajustado a sus necesidades. Esta tendencia se ha acentuado a raíz de la pandemia.

Los seguros médicos tienen una gran aceptación porque, además de contar con precios razonables, permiten acceder a especialistas de forma directa, ofrecen habitaciones individuales si el paciente requiere hospitalización, los tiempos de espera para intervenciones quirúrgicas se reducen mucho…”, analiza Castañeda.

Entra aquí para leer más sobre el impacto del coronavirus en Navarra. 


To Top