Hay quienes heredan una tierra y quienes heredan una misión. Fernando Garrido, Nacho Esteve y Natalia Miramón pertenecen a este segundo grupo: jóvenes agricultores que han asumido con plena conciencia y responsabilidad el desafío de continuar el legado familiar. Su ejemplo les ha llevado a ser candidatos en los X Premios Alimenta Navarra, dentro de la categoría de Relevo Generacional en el Campo. Dicho galardón, que celebrará este año su quinta edición, es entregado fuera de concurso por Navarra Capital y NAGRIFOOD en colaboración con la Unión de Cooperativas Agroalimentarias de Navarra (UCAN).
Los tres comparten una visión moderna y comprometida con el futuro del campo navarro. «Son jóvenes emprendedores que combinan la tradición agrícola y la innovación utilizando las redes sociales para divulgar su trabajo, acercar el mundo rural a la sociedad y poner en valor la producción local y sostenible. Su pasión, transparencia y capacidad de comunicación los convierten en referentes de una nueva generación de agricultores», señala Julen Onieva, técnico de UCAN.
En concreto, el premio por el que compiten busca poner en valor a quienes deben ejercer un papel fundamental en el futuro del campo navarro. Por lo tanto, el ganador o ganadora será elegido por los lectores y lectoras de este medio, a través de unas votaciones online que ya están abiertas en la web de los galardones y finalizarán el 2 de noviembre (incluido).
La entrega de dichos reconocimientos tendrá lugar durante la gala de los X Premios Alimenta Navarra, patrocinados por Eroski y CaixaBank, que se celebrará el 4 de noviembre en el Teatro Gaztambide de Tudela. Unos galardones en los que también colaboran el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Tudela, la Asociación Empresa Ribera (AER), UCAN y el Basque Culinary Center
En 2021 fue Silvia Lázaro, propietaria de la Granja El Moro (Figarol), quien obtuvo el primer premio Relevo Generacional en el Campo; Mikel Hernandorena, del Grupo SAT Lacturale, fue el ganador en 2022; en 2023, lo recibió el agricultor sangüesino de 27 años Miguel Pérez de Larraya, heredero de una saga familiar con una larga trayectoria en el sector primario. Por su parte, Iker Berrade, agricultor de la Cooperativa de la Valdorba, se alzó con esta distinción el año pasado.
LOS CANDIDATOS
A sus 35 años, Fernando Garrido representa la constancia y el compromiso de quienes han hecho del campo su modo de vida. Natural de Marcilla y socio de la Cooperativa de Peralta desde 2020, cultiva trigo y cebada, y sobresale por su visión práctica y su implicación en la gestión del relevo generacional dentro de la explotación familiar. Para él, la agricultura no es solo un trabajo, sino una forma de mantener viva la herencia de su padre. De ahí que defienda con orgullo una profesión que considera esencial y reivindique un mayor reconocimiento social hacia quienes garantizan la producción local y sostenible: “Se habla mucho de cocina o gastronomía, pero pocas veces se pone el foco en quienes hacen posible esos productos”.
Con apenas 22 años, Nacho Esteve es el ejemplo de cómo la tecnología puede ser una aliada del campo. Compagina su labor en la Cooperativa de la Valdorba con los últimos cursos de Ingeniería Agrónoma en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), y gestiona junto a su hermano una explotación de 215 hectáreas dedicada principalmente al cereal. Ha digitalizado por completo el proceso productivo, desde la siembra hasta la fertilización variable, y aplica criterios de eficiencia para reducir costes y mejorar el rendimiento. En este sentido, reclama que la sociedad cambie la mirada hacia el sector primario. “La agricultura de hoy no tiene nada que ver con la de hace veinte años. Somos parte de la solución, no del pasado”, afirma convencido.
Natalia Miramón, de 37 años, forma parte de la Cooperativa de Tudela junto a su marido, Alberto Alfaro, con quien gestiona una explotación centrada en el cultivo de cereal. Aterrizó en el sector tras conocer a su pareja y, desde entonces, ha asumido con gran pasión el papel de agricultora. Además, participa activamente en la gestión y la administración de la explotación y defiende con firmeza el valor social y medioambiental de la agricultura. «Somos quienes más cuidamos la naturaleza, aunque a veces se piense lo contrario. Sin agricultores ni ganaderos no hay futuro», sostiene.













