El hasta ahora vicesecretario general del PSN y portavoz parlamentario del grupo socialista, Ramón Alzórriz, dimitió este miércoles de sus cargos en el partido tras reconocer públicamente que su pareja trabajó en Servinabar, la empresa navarra que obtuvo importantes adjudicaciones públicas junto a Acciona y que está siendo objeto de investigación por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Este hito sucedió después de que la UCO presuntamente encontrase una «escritura privada de compraventa», por la que el empresario vasco Joseba Antxon Alonso traspasaba el 45 % de la compañía a Santos Cerdán en un momento en el que este aún era secretario de Organización del partido navarro y parlamentario foral. Una operación que la empresa, no obstante, negó en redondo a través de un comunicado.
«Se trata de una información que la presidenta (María Chivite) no conocía y que he considerado que debía saberla. Creo que no es un delito. Que alguien trabaje en una empresa adjudicataria de algo del Gobierno no es indicio de nada, pero no quiero perjudicar ni a mi partido ni al Gobierno de Navarra«, subrayó el ya ex número dos del partido, que sin embargo continúa como parlamentario.
Durante una rueda de prensa convocada de urgencia en la sede socialista, Alzórriz, que fue nombrado vicesecretario general en marzo, explicó que su pareja estuvo empleada en la empresa investigada «entre 2021 y 2024». En este sentido, incidió en que su novia disponía entonces de un empleo con «un salario muy bajo» que quería abandonar y que él mismo contactó con el propietario de Servinabar, quien según él tenía una vacante en la compañía.
«Ante la pérdida de confianza de la secretaria general, he decidido dar este paso. Siento por la presidenta orgullo y admiración. Es una persona leal y honesta con Navarra. Le debo todo y creo que es de justicia que dé la cara y un paso», indicó. Además, apuntó que, hasta ahora, «no tenía conocimiento de que Cerdán tuviera participación en esa empresa».
REACCIÓN DE UPN
Tras conocerse la noticia, la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, lanzó un duro mensaje contra Chivite. «Ya no hay más excusas, Chivite debe dimitir. Si esta mañana ya había motivos para pedir su dimisión, lo conocido esta tarde hace más evidente que no puede seguir ni un minuto más al frente del Gobierno de Navarra», defendió.
Ibarrola hizo hincapié en que no cree que Chivite «tampoco supiera nada de esto». «Si lo sabía y lo ha ocultado, mal. Pero si no sabía lo que hacen sus más estrechos colaboradores, también demuestra que no está capacitada para ostentar el cargo de presidenta de todos los navarros», agregó para apostillar acto seguido que «Chivite está rodeada de mentira y corrupción».
«Navarra merece un Gobierno alejado de toda sospecha de corrupción. Y, por el contrario, a cada minuto que pasa conocemos nuevos hechos cada vez más escandalosos. La sombra de Santos Cerdán ha sido demasiado alargada en el PSN y en el Gobierno de Navarra y María Chivite no puede escabullirse. Debe asumir su responsabilidad», concluyó.













