jueves, 7 julio 2022

Sonia Iris Alonso aprendió los secretos de la pelota en solitario

"Me gustaría transmitir a las chicas que están empezando en la pelota que no tengan miedo a que les digan algo por ser mujeres, que no se echen atrás y sigan peleando", resalta la pelotari alsasuarra en este CapitalTest. La trayectoria de Sonia Iris Alonso no ha sido fácil. En su pueblo no había mujeres de su edad con las que entrenar y tuvo que prepararse sin el apoyo de un entrenador o entrenadora. Ahora, con 25 años, compagina el deporte con su trabajo en una quesería. Y le gustaría retomar las clases que impartía el año pasado a niñas de entre ocho y doce años para fomentar la pelota femenina y crear escuela en Sakana: "Las pelotaris que venimos por detrás debemos tomar el relevo para seguir avanzando".

Iratxe Zubieta
Pamplona - 20 junio, 2022

A Sonia Iris Alonso, le gustaría crear escuela en Sakana. (Foto: cedida)

Natural de Altsasu, Sonia Iris Alonso encontró en la pelota mano una compañera inseparable desde la infancia. A sus veinticinco años, sigue amando este deporte igual que el primer día. Y siempre que puede se apunta a campeonatos, donde su talento no pasa desapercibido: “Siempre me ha gustado ver la pelota y jugar. Es un deporte sano, los piques entre pelotaris se quedan en la cancha. Y el ambiente que se crea es brutal, sobre todo en la ‘Bombonera’, (Labrit)”. Un frontón donde la pelotari ha conseguido dos de sus tres últimas txapelas.

Compite en la categoría goxua sénior. Y como siempre regala las txapelas que gana, no recuerda con exactitud cuántos títulos acumula ya a lo largo de su trayectoria. “No se cuántas han sido y ahora mismo no las puedo contar… En cuanto consigo una, la llevo a casa de mis abuelos porque les hace muchísima ilusión. Yo físicamente no guardo ninguna”, apunta en este CapitalTest.

Ahora, el propósito de la zaguera es recuperar las clases de pelota que impartió a más de veinte niñas hasta el curso pasado en Altsasu y que, por incompatibilidad de horas con su trabajo, tuvo que dejar. Y en el plano deportivo, le encantaría tener más tiempo para evolucionar dentro de la pelota mano. Mientras habla con admiración de las manistas más reconocidas del panorama actual, recuerda una ocasión en la compitió con ellas: “Fue en la final del Campeonato de Santo Cristo de Otadia. Yo jugué con Irati Igoa, y perdimos contra las que hoy en día están en la elite”.

1. Este deporte también es un aprendizaje para la vida, ¿no?
A mí siempre me han dicho en casa que el partido se termina cuando se llega al tanto 22, o en nuestro caso al 18. Y, mientras tanto, hay que pelear hasta el final. Es importante estar bien concentrada y, en los peores momentos, saber mantener la calma y no salirte del partido. Es aplicable al día a día. Además, me sirve un poco como terapia porque, a la hora de jugar, me desahogo mucho. Lo doy todo en cada partido y salgo como nueva.

2. ¿Cómo recuerda sus inicios?
Siempre me han gustado todos los deportes, pero desde muy pequeña la pelota me llamaba especialmente la atención. En la Ikastola era de las pocas chicas que jugaban y, cuando podía, también aprovechaba para practicar con mi hermano. Después quise seguir practicando y, al ser de las únicas chicas, lo hice prácticamente por mi cuenta.

3. En concreto, juega a la modalidad goxua. ¿En qué consiste?
Las pelotas son más suaves, se usan para aprender, y no es necesaria la utilización de tacos protectores en las manos. Es en la modalidad que mejor me manejo.

4. Los dos últimos años quizás han sido los más brillantes de su carrera…
He llegado a alguna final en los torneos, sí (risas). El año pasado, gané el Campeonato Navarro de Clubs en la modalidad mano parejas femenina 2a en el Labrit. Y también me llevé la txapela en el mano a mano (individual) en el mismo frontón. El triunfo más reciente ha sido el de Orkoien en mayo. No sé cómo, pero también ganamos.

5. ¿A qué sé refiere con “no sé cómo'”?
Me apunté sin haber entrenado nada. Solo peloteé un día, pero es algo que no se olvida. De hecho, me buscaron desde la organización la pareja para competir, que venía desde Burgos y también se había inscrito sola.

6. Ha crecido como manista sin un grupo con el que entrenar. ¿Cómo fue ese proceso?
Cuando empecé sí di algunas clases, pero para seguir he tenido que ser un poco autodidacta. En la Sakana hay muy pocas pelotaris y las que están aprendiendo llevan muy poco jugando. En mi generación no había más gente, ni tampoco en mi categoría. Esto dificulta las cosas a la hora de entrenar, pero si quieres puedes.

7. Todo lo que aprendió por su cuenta se lo ha transmitido a las nuevas generaciones…
Sí, hace dos años empecé a entrenar a dos grupos de niñas de entre ocho a doce años en Altsasu, tanto a mano como a pala. Este año lo he tenido que dejar por incompatibilidad horaria con mi trabajo, pero me encantaría volver en cuanto pueda. Les cogí mucho cariño y lo echo mucho en falta.

8. ¿También a pala?
 A pala no he competido nunca, pero me manejo.

9. ¿Cómo surgió la oportunidad de dar estas formaciones?
En el pueblo, todo el mundo sabe que juego. Me han visto jugar desde pequeña y he participado en muchos campeonatos de los que han organizado aquí. Un día me llamaron desde el club de pelota de Altsasu CD Pilotajauku para ver si quería formar algún grupo de entrenamiento de chicas. Y, por supuesto, me animé.

10. Además, estaba preparada para ello…
Sí, tengo el TAFAD (Técnico en Animación de Actividades Físicas y Deportivas). Lo cursé en Gasteiz.

11. Una formación que complementó con otro grado de Dietética y Nutrición…
Así es. Pero creo que, a la hora de trabajar y de ponerlo en práctica, no me motiva mucho. De momento, estoy trabajando de operaria en una quesería. Y a veces, como en nutrición tenía una asignatura de calidad, me suelen poner en ese puesto.

12. ¿Qué metas se marca como pelotari?
Este año me gustaría apuntarme a nuevos campeonatos, pero de momento tienen que ser de goxua. Tengo en mente dar el salto a pelota dura en algún momento y meterme más de lleno en ese mundo, pero para ello tengo que ir a Gasteiz o a Iruña para poder entrenar y es complicado compaginar.

13. ¿Alguna anécdota que le haya marcado?
Una vez me llamaron para jugar en Cáseda. Éramos las teloneras de un festival y después jugaban pelotaris ya retirados de la talla de Titín… Que un pelotari como ese, de tan gran nivel, te este viendo jugar… Fue increíble.

14. ¿Y dónde se ve en el futuro a nivel laboral?
Quiero seguir formándome y me encantaría trabajar al aire libre cerca de mi pueblo. Tengo en mente hacer algo relacionado con el campo, tipo agropecuario o bombera forestal.

15. ¿Qué falta para que las chicas se sientan más atraídas por el mundo de la pelota?
Creo que para ellas es muy importante tener referentes de éxito cerca. Cuando entrenábamos, empezó a venir Andrea Lusarreta y estas visitas motivaban más al grupo. Esto ayuda a captar más jugadoras y a fomentar que sigan vinculadas al deporte. Aun así, creo que en esta zona se necesita un lugar para poder ir a entrenar de forma más constante y más en serio. Hoy en día, si quieres seguir te tienes que mover.

16. También incide en la importancia de las exhibiciones en los pueblos…
Sí. En mi caso, antes de la pandemia me solían convocar para jugar algún partido de exhibición. Era genial porque había mucho ambiente… Todo el pueblo estaba en el frontón. Lo organizaban los ayuntamientos y creo que es muy útil para dar a conocer la pelota femenina y captar a nuevas jugadoras.

17. La pelota femenina se está abriendo camino en los últimos años. Pero aún queda mucho por hacer…
Hemos avanzado mucho. Hace diez años, para rato me esperaba que las chicas saliesen en la tele y se televisasen sus partidos. Y, aunque creo que está evolucionando mucho en cuanto a contar con mejores condiciones y más visibilidad, todavía hay que avanzar más para llegar al nivel de los chicos, porque aún existe una brecha importante.

18. ¿A qué asocia estas mejoras?
Hay gente que se ha movido. Las pelotaris más veteranas están peleando por abrirse hueco para que la pelota femenina se valore más, sea más mediática y contemos con más recursos. Hay que valorar todo lo que han hecho. Las que venimos por detrás debemos tomar el relevo para seguir avanzando.

19. En su caso, ¿ha vivido alguna situación en la que haya notado las diferencias existentes con la pelota masculina?
Cuando era pequeña, no había entrenamientos solo para chicas como ahora. Y no me llegué a apuntar al club que había entonces. No he tenido ningún entrenador/a de pelota. Pero sí he estado apuntada en otros deportes con más chicas: natación, baloncesto, futbol, atletismo… Eso significa mucho. También me gustaría añadir que no se nos ha dado mucho bombo. Hemos ganado el torneo y mucha gente no se ha enterado. Mientras estaba viendo un partido de pelota de chicos, sí nos llegaron a nombrar, pero no duró ni diez segundos lo que dijo el comentarista.

20. ¿Tiene algún referente?
Mi referente en la pelota masculina es Ezkurdia, me parece el más completo.

21. ¿Qué les diría a las chicas que están dando sus primeros pasos en este deporte?
Que no tengan miedo a que les digan algo por ser mujeres, que no se echen atrás y que sigan peleando. La clave de los buenos resultados está en la constancia, no hay otro secreto más allá de entrenar, entrenar y entrenar. Se ha avanzado mucho y me gustaría decirles que aprovechen y que disfruten lo que otras no hemos podido disfrutar.

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