viernes, 27 noviembre 2020

A la caza del oro rojo

A lo largo de todo el mes de octubre, veinticuatro establecimientos hosteleros navarros ofrecen otras tantas creaciones gastronómicas en la Ruta el Piquillo de Lodosa, donde este producto estrella de la huerta local es el principal protagonista. Se trata de una iniciativa promovida por la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh), con el objetivo de "exaltar" los sabores locales y "dinamizar" los bares.

Cristina Mogna
Pamplona - 8 octubre, 2020

Veinticuatro establecimientos participan con sus creaciones culinarias en la Ruta el Piquillo de Lodosa. (Fotos: cedidas)

En ensalada, en tortilla, rellenos, con chuletas, con bacalao, en lasaña, en fritos… Y hasta “en matrimonio”. Las posibilidades gastronómicas del pimiento del Piquillo son infinitas, tantas como la imaginación de chefs y cocineros es capaz de volar para seducir a los paladares más refinados y exigentes. Desde el pasado 1 octubre, 24 creaciones culinarias de otros tantos establecimientos navarros, y cuyo protagonista principal es este producto estrella de la huerta navarra, componen la propuesta gastronómica de la Ruta el Piquillo de Lodosa. Se trata de la segunda iniciativa de este tipo que promueve la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh) desde el inicio de la pandemia. El objetivo, “exaltar” los sabores locales más apreciados que ofrecen los bares de la Comunidad foral. Y todo ello en un tiempo en el que, entre tantas preocupaciones e incertidumbre, se antoja más necesario que nunca encontrar pequeños espacios e instantes de placer.

Porque a pesar de las dificultades actuales, desde Anapeh tratan de encarar estos meses con “optimismo”. Así lo explica Beatriz Huarte, secretaria general de la asociación: “En la hostelería defendemos el buen hacer y la responsabilidad con la que hemos asumido esta situación. Queremos trasladar a nuestra clientela confianza, y qué mejor manera de hacerlo que con unos de nuestros productos más emblemáticos Reyno Gourmet: el pimiento del Piquillo de Lodosa”.

Con esta iniciativa, Anapeh no solo se propone “dinamizar” el sector de la restauración, sino que además quiere “apoyar” a los productores locales y al sector primario navarro, incentivando el consumo de materias primas autóctonas que son “el fundamento de la buena cocina”.

El oro rojo de Navarra se distingue de otros pimientos por su color intenso, su pequeño tamaño, su forma plana y triangular y su carne compacta. Y se siembra y recoge en Lodosa, Andosilla, Azagra, Cárcar, Lerín, Mendavia, San Adrián y Sartaguda. El secreto de su sabor reside en su proceso de elaboración, enraizado en la tradición más artesanal. Para garantizar que mantengan todas sus propiedades, se descorazonan; se asan por llama directa; y se pelan uno a uno de manera manual, sin que sean sumergidos en agua o en otro tipo de soluciones químicas. Por eso, el producto cuenta con una Denominación de Origen que goza del reconocimiento internacional.

24 OFERTAS GASTRONÓMICAS

En total, 24 establecimientos se han sumado a la Ruta del Piquillo de Lodosa, que en esta ocasión no culminará con el habitual concurso. En el bar Emakume de Ansoáin, se puede degustar un Piquillo relleno de carne y berenjena; en el Enjoy de Sarriguren, el pimiento se cocina relleno de cremoso de bacalao; y en el Club de Jubilados de Artajona, con carne y bechamel.

Las propuestas combinan recetas más tradicionales con otras más vanguardistas.

Las propuestas combinan recetas más tradicionales con otras más vanguardistas.

Si se prefiere algo más contundente, en Casa Perico (Larraga) se sirve con chuletas adobadas. El Castillo, ubicado en la misma localidad, lo ofrece acompañado de un taco de bacalao. Una receta similar es la que sigue el bar Albi, en Lekunberri. Y algo más vanguardista es la propuesta que idearon en Lekuonberri: un gelato de piquillo y paleta ibérica, servido sobre un cucurucho salado. En Galo (Lerín), en cambio, el ajoarriero y el huevo de codorniz acompañan al pimiento.

La oferta se amplía en la capital navarra. Bodegón Sarria integra el Piquillo en una ensalada de bonito. En Casa Juanito, optan por un frito de pimiento, bechamel, carne y hortalizas. Una receta que, salvo en el caso de las hortalizas, comparte ingredientes con la planteada por La Tahona del Soto.

En Plazaola se apuesta por sabores diferentes con una causa de Piquillos, jamón crujiente y mayonesa de tabasco ahumada. También es innovadora la propuesta de Galar, en cuyos fogones se prepara una lasaña de pimiento rellena de carne de ternera y foie de pato gratinado en salsa périgord. La unión del ‘Matrimonio de Piquillo’, compuesto por un boquerón, una cama de pimiento y anchoas, se celebra en el Txikito. Y el bar Iruñaprost recoge en el ‘Bocado de Navarra’ ingredientes como huevos, pan, Piquillos y espárragos trigueros.

Además de ensalzar el valor culinario del Piquillo, Anapeh desea dinamizar la hostelería con esta ruta.

Además de ensalzar el valor culinario del Piquillo, Anapeh desea dinamizar la hostelería con esta ruta.

Tanto el Mesón de la Nabarrería como el Euntze se decantan por la tortilla: el primero la ofrece con jamón y pimiento, y el segundo sobre una salsa de Piquillos para bautizar su pintxo con el nombre de ‘Estelar’. También en el Paseo ponen nombre a su creación: se trata del ‘Pinchiquillo’, que se ofrece con una tosta de pan.

Además, los pimientos rellenos se sirven en la taberna Albeniz, donde preparan con salsa de Piquillos; en La Granja, donde el Piquillo se casa con el txangurro; en El Alamo, que opta por la mezcla entre el oro rojo y las gambas; en Malafú, donde se rellena de black angus sobre una salsa de mousse de foie y cebolla crujiente; y en Chez Evaristo, que lo cocina con atún, ali-oli y patatas paja, sobre una salsa de Piquilllos. Finalmente, muy cerca de este establecimiento, en el Chez Belagua, se puede degustar un pimiento asado a la leña, con crema de setas y panceta ibérica sobre pan de cristal.

APLICACIÓN MÓVIL

Pero no es necesario memorizar todos estos establecimientos. Porque ya está disponible una aplicación móvil que incluye un mapa con todos los bares participantes, así como el pintxo que ofrecen. Además, se pueden seguir los sorteos y promociones a través de las redes sociales, mediante el hashtag #RutaElPiquilloDeLodosa. Los locales también cuentan con banderines, tanto en el exterior como en el interior, para su fácil identificación, y con carteles con código QR.

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