Tras meses de obras, Lezkairu huele a pizza recién hecha. El horno de leña de casi dos toneladas ya está encendido y Margarita Malapata ha levantado finalmente la persiana en el antiguo local de La Sota, culminando así uno de los movimientos gastronómicos más esperados del barrio.
La nueva apertura, adelantada por este medio el pasado noviembre, supone el desembarco definitivo de la firma en una de las zonas con mayor crecimiento de Pamplona y confirma la apuesta del Grupo Crealia por Lezkairu, donde ya opera Lamudita Burger Studio desde 2023. Pero el nuevo establecimiento, ubicado en el número 6 de la calle Cataluña, no pretende ser una simple réplica del local de la calle García Castañón.
Desde el principio, la idea era construir un espacio con personalidad propia y adaptado al ritmo del barrio. «Hasta ahora, en el Margarita del centro nos centrábamos solo en comidas y cenas y aquí, por la casuística del barrio, donde hay muchas familias y un ritmo diferente de vida, ampliaremos el horario para enlazar desde el aperitivo», explica José Ramón Larráyoz, director del Grupo Crealia.
El nuevo restaurante, de unos 190 metros cuadrados, mantiene la esencia italiana y desenfadada de Margarita Malapata, aunque introduce una propuesta más pensada para el tardeo. En concreto, el grupo ha diseñado un concepto más flexible, en el que compartir unas raciones, tomar un cóctel o picar algo entre horas tiene tanto protagonismo como la propia cena.
En la misma línea, la transformación del antiguo local ha sido integral. Uno de los elementos más llamativos es la nueva cocina abierta, presidida por el horno de leña e integrada tras una zona acristalada, desde donde los clientes pueden ver en directo cómo trabajan los pizzeros: «El objetivo era convertir la elaboración en parte de la experiencia».
La carta seguirá girando alrededor de los productos italianos y de las pizzas al estilo napolitano que han dado fama al establecimiento original, aunque incorpora una oferta más amplia de entrantes para compartir: «Hemos apostado por platos clásicos de la gastronomía española, pero con un toque italiano. Entre ellos aparecen propuestas como las patatas bravas con salsa napolitana y burrata, calamares fritos con mayonesa de rúcula y albahaca, croquetas con guanciale…«. A su vez, habrá una selección de focaccias con embutidos italianos como mortadela, prosciutto di parma o estilo carbonara, además de bebidas como spritz, negroni, Martini o el cóctel Margarita. El local mantendrá también opciones veganas y sin gluten.
La inauguración ha supuesto además alrededor de una docena de nuevas contrataciones para atender un servicio que combinará sala (con capacidad para entre 65 y 70 comensales), terraza, recogida en local y reparto a domicilio. Con esta apertura, Grupo Crealia suma ya seis establecimientos en Pamplona: Lamudita en la avenida Roncesvalles y Lezkairu, Sibuya Urban Sushi Bar, Margarita Malapata (dos) y Chata’s Burger en García Castañón.













