martes, 9 agosto 2022

Bodegas y viticultores navarros de Rioja rechazan los cuatro parques eólicos proyectados por el Grupo Jorge

Un importante grupo de viticultores, bodegueros y representantes de organizaciones agrarias afincados en Azagra, San Adrián y Andosilla muestra su oposición a un proyecto que contempla la instalación de veintitrés aerogeneradores "en el corredor de viñedos más interesante económica, cualitativa y paisajísticamente del área navarra del Rioja". Con el respaldo de la propia Denominación de Origen Calificada y el Consejo Regulador de la Producción Ecológica Rioja, piden al Gobierno foral que no autorice su construcción. "Si se implantan parques, el valor de la tierra se hunde, igual que el del vino y el interés por visitar el lugar", afirman a Navarra Capital.

Miguel Bidegain
San Adrián - 3 marzo, 2022

Parte de los bodegueros y viticultores que rechazan los parques eólicos proyectados en zonas de viñedos. (Fotos: Ana Osés)

Desde los altos de Peralta se divisa el amplio valle que, en verano, destaca por el verdor de las viñas frente al tono parduzco del cereal que lo rodea. Acoge la mayor parte de los viñedos navarros adscritos a la Denominación de Origen Calificada Rioja y ha sido elegido por el Grupo Jorge, de Zaragoza, para instalar un parque eólico, dividido a efectos administrativos en cuatro que incluyen veintitrés aerogeneradores de 180 metros de altura. “Lejos de hacer un plan para poner este patrimonio vitícola en valor, se plantea un proyecto que lo destruye, no genera empleo y provocaría un progresivo abandono de las viñas. El Rioja es patrimonio de Navarra y la obligación de Navarra es defenderlo”, proclama José Félix Arriezu, viticultor y propietario de Arriezu Vineyards, desde un punto que ofrece una vista completa del valle.

Le acompañan los responsables de las bodegas Cooperativa de Azagra (José María Barricarte), Navarrsotillo (Andrés Serrano)Bagordi (Luis Manuel Cárcar), ambas de Andosilla. Asimismo, están presentes los presidentes de las comunidades de regantes de Azagra, Juan Carlos Berrio; Monte de San Adrián, José Luis Navarro; y Monte de Andosilla, Miguel Ángel Alcalde. También acuden varios viticultores como Jesús María Navarro, además de los hijos de algunos de ellos: Luis Alcalde, Ander Cárcar, Álvaro Serrano y Cristina Navarro, que representan a una nueva generación de viticultores y enólogos. Andrés Serrano, presidente del Consejo Regulador de la Producción Ecológica Rioja, completa el elenco.

El proyecto incluye la instalación de veintitrés aerogeneradores de 180 metros de altura.

El proyecto supondría la instalación de veintitrés aerogeneradores de 180 metros de altura.

Junto a otras personas y entidades que no han podido asistir a la cita, llevan dos años planteando alegaciones a estos parques eólicos, cuya autorización se encuentra en fase de tramitación por parte del Gobierno de Navarra. Y antes de exponer a Navarra Capital las razones por las que se oponen, dejan claro que están a favor de las energías renovables “y de todo lo que sea sostenible medioambientalmente, pero planteado de una forma racional”. Al menos hasta el momento, sus reuniones con autoridades regionales no han provocado el efecto deseado.

“Quien busca un vino ecológico no va a querer el producido en una viña de un terreno industrializado, como sería este con molinos”.

Luis Manuel Cárcar expresa una opinión en la que todos coinciden: “El Gobierno de Navarra ha realizado una inversión importante en esta zona con la concentración parcelaria; la transformación de tierras de secano en regadío; y ahora, en último lugar, con el Canal de Navarra. La gente no entendería que esta iniciativa saliera adelante después de ese esfuerzo económico, no entendería que autorizase este atropello”. Pero no solo se han acometido inversiones públicas en la zona. “Hace más de veinte años, reestructuramos todo el monte, renovamos las plantas e hicimos una bodega cooperativa nueva. Si sumamos lo que ha invertido cada agricultor, igual estamos hablando de más de 250 millones de euros. Y ahora vienen con unas obras que destrozarían todo. Hemos visto en el proyecto que los caminos tendrían que ser ampliados hasta una dimensión exagerada. Y eso supondría una pérdida de terreno para algunos agricultores. El Ejecutivo foral ha gastado dinero aquí y nosotros también, y mucho. ¿Para qué?”, se pregunta Juan Carlos Berrio.

PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

Andrés Serrano indica que, de las 700 hectáreas de cultivo existentes en San Adrián, “unas 150 ya se dedican a la agricultura ecológica”. “Es más del 20 %, y todos los países miembros de la Unión Europea nos hemos comprometido a llegar al 25 %. Estoy convencido de que, si se ponen los molinos, los compradores que buscan un vino ecológico no van a querer el producido en una viña de un terreno industrializado, como sería este con molinos”, augura. Sus palabras son apoyadas por el resto de asistentes, que añaden que “la gente va a visitar un viñedo para disfrutar con tranquilidad de estar en la naturaleza, no para ver un parque industrial como puede suceder aquí”.

José Félix Arriezu señala la zona en la que se instalarán los parques eólicos.

José Félix Arriezu señala la zona en la que se instalarían los parques eólicos.

En nombre del grupo, José Luis Navarro resalta que él y sus colegas se sienten “un tanto desamparados por la Administración”. “Al realizar los estudios relacionados con el proyecto han contado con ayuntamientos, empresas… pero no con las comunidades de regantes, no se nos ha informado de nada”. Otros de los presentes manifiestan que los promotores del parque “intentaron aprovechar la llegada de la pandemia para que los propietarios de los terrenos donde se colocarían los molinos dieran su conformidad a toda prisa”. “Pero conseguimos reunirnos y evitamos que se hicieran las cosas de esa forma”, sostiene.

Navarro sospecha, además, que optar por terrenos agrícolas para la instalación de los aerogeneradores podría deberse a que “resulta más fácil que hacerlo en comunales”. “Porque en estos siempre va a haber una mata de romero, pinos, el nido de un ave o cualquier otra cosa que habrá que proteger. Allí, Medio Ambiente va a poner toda clase de pegas”. José María Barricarte coincide con Navarro: “En los comunales no les van a dejar”. Y vuelve a la carga. “Después de quedarnos sin un duro porque invertimos todo lo que teníamos, este es el momento de empezar a recuperar parte de ese dinero, pero vienen con los molinos sin contar con nosotros para nada. ¿Qué va a ocurrir a los que trabajen debajo de los molinos?”, cuestiona. Una inquietud que también expresa Berrio. “Si pones los aerogeneradores en una zona cerealista o en el monte, no se da ese problema. Pero aquí siempre hay alguien, invierno y verano. Imagínate estar trabajando debajo de uno de esos monstruos, aparte de que es una molestia continua por el ruido, un día y otro y otro”, remarca.

“Lo justifican diciendo que es energía renovable, pero es una aberración ambiental y más en una zona de viñedo”.

Otro de los motivos de preocupación de los viticultores está en las consecuencias que tendrían los parques en el relevo generacional de sus explotaciones y bodegas. “Queremos que nuestro futuro siga aquí. Y este proyecto compromete en su totalidad iniciativas que podríamos poner en marcha en relación con el enoturismo, por ejemplo. Porque uno de los mejores escaparates es el mar de viñas que tenemos ahí”, atestigua Ander Cárcar, hijo del propietario de Bodegas Bagordi.

El hijo del director de las Bodegas Navarrsotillo, Álvaro Serrano, que es enólogo, ahonda en esa problemática: “No es solo por lo que podría afectarnos a nosotros, también por todo lo que han trabajado nuestros padres para que estas viñas estén hoy como están”. Pablo, hijo de José Félix Arriezu y biólogo de formación, se vale del mismo argumento para lanzar una última proclama. “Tenemos que luchar por lo que fue su vida y va a ser la nuestra”.

Él, que ve su futuro vinculado a Arriezu Vineyards, destaca por su experiencia en la elaboración de estudios sobre parques eólicos. “Lo justifican diciendo que es energía renovable, pero es una aberración ambiental y más en una zona de viñedo donde podríamos hacer proyectos superbonitos”. Un análisis que su padre concreta acto seguido. “En su día, planteamos la posibilidad de contar con un plan director para este corredor. Y ahora habría sido un momento oportuno para hacerlo con los fondos Next Generation. Así, se podrían aprovechar todos los recursos de la zona, también los turísticos, con rutas temáticas, gastronomía, enoturismo, desarrollo de proyectos singulares… Pero no han atendido nuestra sugerencia”, remarca.

ZONA CON UN GRAN POTENCIAL

Jesús María Navarro, viticultor de Azagra, pide rigor a la Administración a la hora de aprobar las autorizaciones y las concesiones: “Hemos visto que los estudios que presentan los promotores tienen deficiencias bastante graves. También le solicitamos tranquilidad y que tenga en cuenta alternativas como el autoconsumo o la repotenciación de los parques eólicos antiguos”. Navarro defiende que la Administración debe preservar “estos espacios naturales para asentar las bases de un futuro vinculado al turismo o las experiencias personales relacionadas con la gastronomía y el vino”. De esta forma, pone voz a otra opinión común: la de que se trata de una zona con un gran potencial.

“No se entendería que el Gobierno, que ha hecho una inversión importante en la zona, pudiera autorizar un proyecto que lo destruye todo”.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja ya ha reservado una partida presupuestaria para la defensa del paisaje vitivinícola y los viñedos de la posible instalación de parques de energías renovables, tanto eólicos como solares. Un recurso cuya utilización estudian los productores navarros de esta DOC.

Es la primera vez que una entidad de este tipo da un paso de tal magnitud. Bajo el nombre ‘Paisajes y Viñedos de España’, la iniciativa está liderada por el prestigioso bodeguero Álvaro Palacios, cuenta con delegaciones regionales y lucha para preservar el ecosistema asociado al viñedo. Palacios interviene vía telefónica para mostrar su apoyo a los productores navarros. “Si se implantan parques, el valor de la tierra se hunde, igual que el del vino y el interés por visitar el lugar”, sentencia. “Los más afectados por el cambio climático somos los agricultores, pero no podemos combatirlo a costa de hundir el patrimonio histórico, natural y un medio de vida tradicional y sostenible. Hay otras alternativas”, apostilla.

Los opositores al proyecto sostienen que condicionaría el futuro de una zona con un gran potencial.

Los opositores al proyecto sostienen que condicionaría el futuro de una zona con un gran potencial.

El Rioja es una realidad geográfica vertebrada a izquierda y derecha del Rio Ebro y que ocupa territorios de Álava, Logroño y Navarra. Los bodegueros y viticultores se quejan de que la Comunidad foral no pone en valor la riqueza económica, además de cultural e histórica, de las ocho localidades ribereñas del Ebro adscritas a esta DOC (Andosilla, Aras, Azagra, Bargota, Sartaguda, Mendavia, San Adrián y Viana). Sobre todo teniendo en cuenta que la producción bruta de uva, en su conjunto, “es superior en más del 150 % al de toda la DO Navarra, y genera una facturación total de las bodegas superior a los 200 millones de euros anuales”.

Por eso, dejan entrever que se sienten víctimas de un agravio comparativo al señalar que “cualquier ciudadano navarro recibe múltiples impactos de la DO Navarra, y ninguno en relación con los ocho pueblos que producen vino de Rioja”.

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