Comer para producir

viernes, 3 abril 2020

Comer para producir

Esto va de comida. Porque lo que comemos es clave para la salud y para la vida. Los alimentos ingeridos repercuten en la concentración, en el rendimiento, en la salud… y en la productividad laboral, incrementándola hasta “un 2 %”. Por tanto, es importante que las empresas "tengan en cuenta una buena promoción de la salud" entre sus trabajadores.

Yosune Villanueva
Pamplona - 15 febrero, 2020

Ensalada con carne o pescado es el menú ideal para el tupper de la oficina. (Fotos: cedidas)

Fruta, verdura, pescado, carne, frutos secos, lácteos, azúcares… Somos lo que comemos. Y si nos alimentamos bien, además de mejorar nuestra salud, seremos incluso más productivos en el trabajo. Pero cuidado porque, en los últimos tiempos, se lanzan muchos consejos nutricionales para las horas de trabajo y no todos son ciertos.

No hay alimentos milagrosos, ni alimentos prohibidos al cien por cien. Pero sigan leyendo, porque sí existen hábitos y pautas a seguir, como aseguran los doctores en nutrición Giuseppe Russolillo, presidente del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de Navarra (CODINNA) y de la Conferencia Mundial de Nutrición (ICDA, en sus siglas en inglés); y Alejandro Fernández Montero, especialista en Medicina del Trabajo en la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

“Una mala alimentación está asociada a un mal estado de salud”, sentencia Russolillo, quien recuerda que cinco de las diez causas que provocan la mortalidad en el mundo están relacionadas con la alimentación, según la OMS”.

Giuseppe Russolillo fue elegido recientemente preside la ICDA, que integra a más de 50 países.

En la misma línea se manifiesta Fernández Montero, que a su vez pone en valor las evidencias científicas existentes en este sentido: En 2011, Jensen JD publicó una revisión sobre el tema, partiendo de más de dos mil artículos sobre nutrición y productividad laboral”. Porque “las intervenciones nutricionales de promoción de la salud en el lugar de trabajo podían mejorar la productividad laboral entre un 1 y un 2 %“, principalmente, en términos de absentismo y presentismo reducidos.

Una mala alimentación, coinciden ambos expertos, repercute “en el rendimiento y en el trabajo”, no solo en cuanto a la aparición de enfermedades que puedan provocar “bajas laborales e incluso la mortalidad de los trabajadores”, sino también porque puede provocar alergias, molestias intestinales, malestar general o migrañas, entre otras afecciones”.

PRO DIETA MEDITERRÁNEA

No hay evidencia científica de que un alimento pueda generar un mayor rendimiento intelectual o una mejor concentración. Pero “sí hay ingredientes o sustancias que ayudan”, sostiene Russolillo, quien apela al “sentido común” y a la “cultura alimentaria y gastronómica de donde vivimos”, porque nuestra tradición alimentaria, que tiene más de 1.000 años, ha demostrado que desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar es lo que mejor funciona.

Alejandro Fernández es un gran defensor de la dieta mediterránea.

Ambos doctores apuestan por la mejor dieta para prevenir enfermedades neurodegenerativas: la mediterránea, caracterizada por un alto consumo de vegetales (frutas, verduras, legumbres y frutos secos); moderado en pescado y lácteos; y bajo en carnes rojas y alimentos ultraprocesados. La grasa principal para cocinar es el aceite de oliva. Porqueseguir un patrón de alimentación saludable aporta beneficios”, sostiene Fernández, quien se atreve incluso a hacer una recomendación para los trabajadores de oficina:

  1. Desayuno: una o dos piezas de fruta, un lácteo -si es desnatado, mejor-, un cereal integral en forma de pan y con aceite de oliva. Nada de cereales de desayuno, ni de galletas integrales con azúcar.
  2. Almuerzo: un café con una pieza de fruta.
  3. Comida. Si el interesado tiene treinta minutos para comer, un plato único de ensalada o de verdura, con pescado o carne blanca. Se trata de algo ligero para comer con tranquilidad y que no genere somnolencia.
  4. Merienda. Un buen alimento son los frutos secos. Pese a ser un alimento hipercalórico, se relacionan con el bajo peso y generan la suficiente saciedad para que no nos peguemos un atracón al llegar a casa.
  5. Cena. Sentados en la mesa, haremos una comida completa.

A FAVOR Y EN CONTRA

Junto a los buenos hábitos alimenticios, una de las recomendaciones que hace Giuseppe Russolillo para las horas de trabajo es la hidratación -en forma de agua o tés, por ejemplo-. “Es muy importante un buen estado de hidratación para el rendimiento cerebral”, detalla. E insiste en que las frutas y los frutos secos son buenos acompañantes del agua durante la jornada

La dieta mediterránea no prohíbe ningún alimento, aunque recomienda “proporción” de los mismos. Eso sí, advierte sobre la cafeína, muy consumida durante las horas laborales: La cafeína puede mantenerte más despierto en un momento puntual, pero hay que tener en cuenta que su uso excesivo puede provocar efectos contrarios”.

Es muy importante hidratarse durante el trabajo para un buen rendimiento cerebral.

Otro hábito que estos expertos en dietética y nutrición descartan es el ayuno. Aunque los CEO de Silicon Valley han puesto de moda el ayuno intermitente, porque dicen que aumenta la capacidad creativa del cerebro -hay estudios a favor y en contra de esta tendencia-, actualmente “los efectos perjudiciales son peores que los beneficiosos”, apunta el presidente de los dietistas y nutricionistas.

ÚLTIMAS RECOMENDACIONES

Queda claro que lo importante para cuidar la salud nutricional en general -y especialmente la de los trabajadores- es adquirir un hábito de alimentación equilibrada. “Dietas o estilos de alimentación que no podamos mantener en el tiempo o que nos lleven a una pérdida rápida de peso no aportarán salud a largo plazo”, advierte Fernández Montero, quien hace un llamamiento a los especialistas en nutrición ante los requerimientos de los pacientes que buscan resultados rápidos.

Así mismo, recuerda el especialista de la CUN, que la dieta mediterránea promueve también un estilo de vida saludable “como realizar actividad física en nuestro tiempo libre, no fumar, un sueño que aporte el suficiente descanso, así como una vida social y un consumo bajo o moderado de alcohol”.

Finalmente, Russolillo recomienda pensar bien el menú de la semana y no improvisar la comida para no terminar comiendo bocadillos o pinchos de cualquier cosa: “Algunos estudios demuestran que, cuando planificas la lista de la compra, el menú y el ‘tupper’ de la oficina, comes más sano”.

Una de las recomendaciones es hacer lista de la compra y planificar los tuppers de la semana.


To Top