domingo, 20 octubre 2019

El incierto mercado laboral del mañana

Según algunos estudios, la gran mayoría de los trabajos que existirán en 2030 todavía no se han inventado. En un contexto marcado por la tecnología, la transformación digital de las empresas va a condicionar el futuro, en el que algunas profesiones están desapareciendo y otras lo harán en unos años.

Yosune Villanueva
Pamplona - 23 septiembre, 2019

Las profesiones que se pueden digitalizar están desapareciendo poco a poco. (Fotos: Pexels / cedidas)

La banca, el comercio, la industria y el transporte son algunos de los sectores en los que más empleos están desapareciendo en los últimos años como consecuencia de la transformación digital de las empresas. Así lo aseguran algunas compañías de recursos humanos y centros universitarios consultados por NavarraCapital.es.

Montaner: “Se eliminarán aquellos puestos de trabajo cuyas tareas se puedan realizar desde Internet o las ejecute un robot”.

Nora Reta y Genoveva Capdet, responsables de Montaner & Asociados en Navarra.

El futuro aún es incierto, pero todo apunta, según explican desde Montaner & Asociados, a que “se eliminarán aquellos puestos de trabajo cuyas tareas se puedan realizar desde Internet o las ejecute un robot”. Porque “la digitalización, entendida como el incremento de la automatización y la robotización, va a seguir produciendo un cambio en el mercado laboral”, agrega Nicolás Serrano, profesor de Tecnun, la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra en San Sebastián. Ese cambio se va a producir por “la automatización de muchas tareas, quizás no puestos completos, pero que en conjunto supondrán la desaparición de puestos de trabajo, mientras que aparecerán otros nuevos”.

PROFESIONALES DEL FUTURO

Ante la realidad que se está viviendo en el mundo laboral, el tipo de profesional demandado por las empresas también está sufriendo una metamorfosis. “El trabajador del futuro tiene que ser una persona extremadamente flexible y proclive a los cambios, porque la evolución en los puestos profesionales va a ser muy ágil”, señalan también en Montaner & Asociados, cuya visión coincide con la de Randstad“Serán profesionales flexibles, independientes, con perfiles transversales y dispuestos a cambiar de puesto, adaptándose de una manera dinámica”. Porque en los últimos años, destacan desde ambas compañías, la escasez de talento se ha convertido en uno de los principales problemas para los responsables de recursos humanos.

Los nuevos tipos de trabajos irán surgiendo conforme las empresas vayan llevando a cabo sus procesos de transformación digital.

Precisamente, desde estas empresas remarcan la importancia de que los profesionales sepan responder a las últimas tendencias de un mercado que evoluciona a gran velocidad, pero sin un horizonte totalmente claro. Tanto es así que un estudio de Randstad indica que el 85 % de los trabajos de 2030 aún no se han inventado“Los perfiles más solicitados van a ser aquellos formados y con experiencia en las necesidades más innovadoras, lo cual permitirá a las compañías anticiparse a las necesidades de sus clientes y ofrecerles los mejores productos y servicios”, asienten desde Montaner & Asociados.

Por eso, en todas estas compañías de RRHH sostienen que la estrategia de captación de talento es más importante incluso que el ahorro de costes. Y en este ámbito, el riesgo que se está asumiendo es alto, ya que dos tercios de las transformaciones digitales fracasan, como destacó Daniel Sánchez Reina, director de Investigación de Gartner Inc, en una reciente jornada organizada por Atana, el Clúster TIC de Navarra.

EL TRABAJO QUE VIENE

Nicolás Serrano. (Foto: cedida)

Obviamente, no se le puede poner nombre a algo que todavía no existe. Por lo tanto, en ninguna de las entidades consultadas especifican cuáles serán esas profesiones que están por inventarse en la próxima década. Sin embargo, sí apuntan hacia dónde podrían encaminarse: “Lo único que podemos prever es la extensión de profesiones relacionadas con tecnologías emergentes como pueden ser robots colaborativos, ‘Big Data’, ‘machine learning’, Internet de las cosas, realidad virtual y aumentada, etcétera”, señala Serrano.

Su análisis coincide con la visión de Silvia Díaz, subdirectora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación, así como responsable del Grado y Máster en Ingeniería de Telecomunicación de la Universidad Pública de Navarra (UPNA): “Aún no sabemos los nombres que tendrán las nuevas profesiones del futuro”, pero “vemos cada día en nuestro ámbito cómo tenemos que renovar nuestro material docente para poder adaptarlo a las nuevas tecnologías que van surgiendo“.

Esta realidad le lleva a creer que, además de las áreas citadas por Serrano, “los profesionales del futuro podrán ser expertos -también- en ‘Smart Cities’, así como en ciberseguridad. Todo estará conectado a Internet mediante sensores, por lo que se necesitarán profesionales capaces de entender las nuevas tecnologías”.

UPNA: “Todo estará conectado a Internet mediante sensores, por lo que se necesitarán profesionales capaces de entender las nuevas tecnologías”.

Y en esa misma línea se expresa Esperanza Calderón, directora de Comunicación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), quien añade algunas especialidades a la lista como las relacionadas “con Inteligencia Artificial, ‘Cloud Computing’ y, en general, todos los desarrolladores de ‘software’”.

Todos los expertos hablan de perfiles muy tecnológicos, “tanto por la gran cantidad de ‘start-ups’ tecnológicas que están surgiendo como por todas las empresas que se encuentran en pleno proceso de transformación digital”, agrega la directora de Comunicación de la UNIR.

Pero cuidado, porque entre tanta digitalización también habrá espacio para la humanidad. De hecho, se prevé “un aumento de las tareas más propiamente humanas como pueden ser la asistencia y la educación, especialmente en un entorno en el que la educación y la capacitación serán claves para superar esta transición”, indica Serrano, quien además vaticina “un gran cambio en la forma de realizar estas tareas por la automatización que pueda conllevar una máquina o un ordenador”.

Hacia esa misma visión humanista apuntan igualmente desde la UNIR: “En el sector de la educación, los puestos más demandados actualmente son los que han estudiado o se han especializado en neuropsicología y educación inclusiva“.

Los representantes de estas tres entidades educativas, además, subrayan que la formación se está adaptando a la demanda de las empresas. “En la Universidad Pública de Navarra ya se está siguiendo de cerca la evolución de la demanda de nuevos perfiles y, en consecuencia, se hacen al menos tres tipos de cosas”, detalla Díaz: “En primer lugar, se ofertan nuevos grados, dobles grados y programas internacionales. También se adaptan los contenidos y programas de los grados ya existentes; y, por último, se complementa la oferta formativa a través de títulos propios y otras actividades promovidas por las cátedras de empresa, colegios profesionales, etc.”. Y en Tecnun, “se han incorporado recientemente de forma explícita las competencias 4.0, relacionadas con la tecnología digital. Y los profesores, también, incluyen en sus asignaturas los elementos de la transformación digital”, igual que en la UNIR.

SUSTITUIDOS POR MÁQUINAS

Las profesiones que más están padeciendo los cambios de la transformación digital son todas aquellas cuyas tareas pueden ser sustituidas “por máquinas”, afirman en Montaner & Asociados. “Por ejemplo, en el sector banca, comercio y transporte, se eliminarán aquellos puestos cuyas tareas se puedan realizar bien desde Internet o bien las ejecute un robot”.

Silvia Díaz (Foto: cedida)

Precisamente, el experto en Marketing Digital Miguel Martínez, formado en Estados Unidos y que visitó recientemente Pamplona de la mano de Fundación Navarra para la Excelencia, afirmó a este medio que “toda profesión que se pueda automatizar está destinada a desaparecer”.

Serrano, en este sentido, cita alguna profesiones que ya han desaparecido prácticamente, como “las relacionados con la fotografía analógica, venta de discos o cajeros de cobro”, y otras que se han reducido de una forma drástica, como “los videoclubs y guías telefónicas”, o están en proceso de reducción continua como “oficinas de banca, seguros, agencias de viajes, etc.”. Y remontándose a años atrás, “la lista sigue aumentando hasta los recolectores y cazadores”, concluye.

Eso sí, en un mundo marcado por la evolución tecnológica, las personas deberán ocupar también un lugar central. “A pesar de los numerosos cambios que vamos a sufrir de manera exponencial, nunca podrá sustituirse la capacidad de empatía y relacional de las personas, con lo que quien apueste por desarrollarse y trabajar la habilidad para las relaciones y la psicología cognitiva tendrá éxito”, advierten desde Montaner & Asociados.

LOS ROBOTS, AMENAZA U OPORTUNIDAD

El papel de los robots en el empleo, que tantas discrepancias está generando en los últimos tiempos, también es motivo de debate. Para Randstad, la robótica “no tiene por qué estar llamada a sustituir el trabajo de los profesionales, sino a dar respuesta a aquellas vacantes difíciles de cubrir en sectores como la construcción o la manufactura”. Y, precisamente, en la jornada ‘Healthy Navarra’, organizada por la Fundación Industrial Navarra, la consultora Laura Rosillo se refirió a esta realidad: “Los expertos afirman que los robots se encargarán de los trabajos más sucios, más peligrosos, más repetitivos y de menor valor añadido. Y yo digo que ya era hora”.

Tecnun: “El futuro será mucho mejor, pero la transición puede ser difícil”.

Por su parte, desde Tecnun lanzan otro rayo de esperanza ante esta posible amenaza: “Hasta ahora, la experiencia ha mostrado que la creación de nuevos puestos producida por la tecnología supera a los que elimina”, analiza Serrano, quien matiza que “actualmente, hay pocos expertos que se adhieran plenamente a esta opinión. Todos opinan que el futuro será mucho mejor, pero la transición puede ser muy difícil”.

LA MAYOR PREOCUPACIÓN: LA MUJER

Existe una preocupación aún mayor en este ámbito: la escasa presencia de la mujer en las carreras universitarias de ingeniería, como revela Díaz. “Hay ciertos grados de ingeniería en los que la presencia de mujeres sigue una tendencia a la baja. Y es aquí donde queremos cambiar la situación y poder llegar a incrementar las vocaciones por carreras STEM en las niñas”, recalca. El riesgo es alto, ya que muchas mujeres pueden quedarse descolgadas en ese futuro digital al que estamos abocados.

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