Tras adquirir las instalaciones a Granja El Alto hace tres años, Grupo Alimentario IAN está llevando a cabo un rediseño de la planta, ubicada en la localidad navarra de Cadreita y operativa desde el segundo semestre de 2025. En concreto, el grupo, especializado en conservas vegetales y platos preparados, está reajustando el modelo productivo original de la fábrica con un objetivo muy concreto: adaptarlo mejor a las demandas actuales del mercado.
Según pudo saber Navarra Capital, la actividad sigue centrada en la elaboración de alimentos refrigerados de IV y V gama como en el caso de la compañía anterior, pero con una estructura más flexible y una apuesta clara por los formatos pequeños y el aumento de referencias. En este sentido, Grupo IAN arrancó elaborando ensaladillas, verduras gratinadas y berenjenas y calabacines rellenos de carne. Ahora, ha añadido novedades como la lasaña de boletus, la lasaña de pollo, dos tipos de arroces (al horno con verduras y otro con marisco)… Eso sí, la capacidad productiva máxima de la planta no varía y se mantiene entre las 30 y las 40 toneladas diarias.
El nuevo modelo está conllevando igualmente cambios en el layout de la nave, que supera los 3.900 metros cuadrados en una parcela de más de 12.200. En este sentido, la reorganización comienza por el almacenamiento, con una nueva división de las materias primas para optimizar su conservación. No obstante, el consumo total de estas no crece.
Por su parte, el proyecto incluye habilitar una zona de elaboración compuesta por una cocina caliente de 456 metros cuadrados; una zona fría bautizada como «sala blanca», de 236 metros; y un espacio específico para la preparación de otros platos, de 145 metros. A estas estancias se suma una zona de envasado específica para platos elaborados.
En paralelo, se habilita un área de etiquetado y encajado, que en la anterior empresa no existía. Y parte del espacio reservado a autoclaves pasa a destinarse ahora a esta función, ya que no toda la producción requerirá pasteurización. Asimismo, el rediseño se completa con un almacén independiente de casi 140 metros cuadrados para materias primas auxiliares de envasado, que deben mantenerse separadas por motivos sanitarios.
EQUIPOS MÁS FLEXIBLES
De fondo, la iniciativa supone implantar equipos más flexibles, capaces de adaptarse a una gama más amplia de recetas, aunque con menor capacidad por hora respecto a los que tenía Granja El Alto. De esta forma, la cocina caliente posee marmitas de cocción, un cocedor-abatidor en continuo, una línea de formado y gratinado de lasaña, equipamiento para cocinado y fritura y hornos de carro. La sala blanca dispone de pesadoras, mezcladora, dosificador volumétrico y termoselladora. En el área destinada a otros platos se plantean líneas de lavado, selección y desinfección de materias primas, además de pasadora de ingredientes, balsas de mezclado, microcortadora y desaireadora.
Por otro lado, el espacio de envasado incluye sistemas flowpack y líneas de llenado y etiquetado de botellas, mientras que la zona de autoclaves dispone también de abatidores de temperatura. Finalmente, la nueva superficie de etiquetado y encajado integra control por rayos X, etiquetadora-enfajadora, marcador y línea de encajado manual.
SOBRE EL GRUPO
Fundado en 1975 en Villafranca como Industrias Alimentarias de Navarra (IAN), el Grupo Alimentario IAN cuenta con ocho plantas productivas (cuatro de ellas en Navarra) y ha integrado a lo largo de su trayectoria compañías como Industrias Muerza, propietaria de la marca Carretilla; Comaro; Productos Noreñenses; Taboada; o Interoliva.
La compañía, que facturó 267 millones de euros en 2024 y cumplió su 150 aniversario en 2025, suma unas 840 empleados, de los cuales 500 trabajan en la Comunidad foral. El 41 % de sus ingresos procede de las exportaciones, que llegan a 55 países de los cinco continentes. Francia, Estados Unidos, Canadá y Chile son sus principales mercados.













