«Queremos que la gente vuelva al Café Niza. ¿Cómo? Dando mucho cariño y una excelente atención a los clientes». Con estas palabras, Fermín De Prados, gerente del restaurante La Olla y protagonista de una Entrevista de Trabajo el pasado junio, avanza a Navarra Capital el nuevo espíritu que quiere implantar en el emblemático Café Niza de Pamplona, ubicado en la calle del Duque de Ahumada.
De Prados ejerce ya como administrador único del negocio, cuya gestión diaria corre a cargo de Maite Irañeta. Irañeta, que forma parte de una familia con larga tradición hostelera, permaneció siete años en La Olla antes de mudarse a Australia, donde trabajó en el reconocido restaurante portugués-español Marmelo. Además, se formó en el Basque Culinary Center y en la Escuela Española de Cata, donde estudió Sumillería.
«Lo más importante que debe tener un restaurante es alma», subrayó De Prados a este medio el pasado junio. Precisamente, esa misma esencia es la que ahora busca trasladar al Café Niza. Y, con ese fin, ha diseñado una oferta gastronómica basada en platos y raciones de calidad para compartir: ensaladilla de langostinos, gambas al ajillo con huevos y patatas, sashimi de chuleta con Aove, carpaccio de corvina con mojo de gilda, entrecot de vaca con portobello y patatas provenzales, magret de pato con puntalete de trigueros y salsa oporto, arroz con leche con mango («al estilo de la abuela de Maite»), donut caramelizado con helado de limón y leche merengada, lemon pie…
LA TRAYECTORIA
El gerente de La Olla comenzó a formarse en la alta hostelería en un hotel de cinco estrellas ubicado en Lanzarote. Más tarde asumió la dirección de la cervecería pamplonesa Bruselas Kairos hasta que dio el salto a Londres, donde coincidió con grandes figuras como Gordon Ramsay y Aggie Whyte en locales que lucen estrellas Michelin.
Justo después aterrizó en La Olla, establecimiento en el que lleva más de ocho años como gerente. Su pasión por el sector también hizo que, el pasado abril, se alzara con el galardón a la Mejor Gestión de Restauración en los XVII Premios Anuales de la Academia Navarra de Gastronomía. Un reconocimiento que atribuyó a sus años de trabajo y aprendizaje: «No tengo formación universitaria, pero sí me he formado como hostelero. Estudié en el Basque Culinary Center y he aprendido mucho en cada establecimiento donde he estado».













