jueves, 7 julio 2022

Josetxo Pérez, de Ayesa a dirigir las compras del grupo hotelero de Matutes

Cuando aún era un muchacho, hacía autostop para ir al instituto de Sangüesa. Fue en la pequeña localidad de Ayesa, de unos cuarenta habitantes, donde comenzó a fraguar un carácter inconformista e inquieto, que le llevaría a Viscofan, Caja Rural de Navarra, Rockwool o la multinacional estadounidense Valco Melton antes de cumplir los treinta. Más tarde se mudó a Madrid, dio el salto al sector del petróleo y la energía de la mano de Saras y fundó su propia empresa para aterrizar después en la sede central de Inditex. Desde 2021, este economista de 46 años lidera el Departamento de Compras y Logística en Palladium Hotel Group, la cadena ibicenca que gestiona distintas firmas como Ushuaïa u Only YOU. En una entrevista concedida a Navarra Capital, repasa su rica trayectoria personal y profesional, deteniéndose en aquel pequeño "pueblecito" donde vivió su infancia.

Cristina Mogna
Pamplona - 25 mayo, 2022

Economista por la UPNA, Josetxo Pérez ha trabajado en numerosas empresas de primer nivel. (Foto: cedida)

Josetxo Pérez Apesteguía era siempre “el primerito” en llegar a clase. Sin coche particular y sin la opción de recurrir al transporte público, el menor de cuatro hermanos encontró en el autostop una alternativa para cubrir los más de dieciséis kilómetros de distancia que separan Sangüesa -donde se encontraba su instituto- de su pueblo, Ayesa. A sus 46 años, se siente orgulloso de esa localidad de unos cuarenta habitantes, perteneciente al municipio de Ezprogui, donde se crio. Sin embargo, volviendo la vista atrás, reconoce que hace más de dos décadas era otro su sentir. “Cuando vivía allí veía muchas dificultades, sentía que me estaba perdiendo cosas. Veía que a mis compañeros los dejaban en la puerta del colegio y me daba cierta rabia”, recuerda para Navarra Capital.

“Con el tiempo, me he dado cuenta de que ese sobreesfuerzo, que ves como una debilidad cuando eres pequeño, te hace más fuerte, permite encontrar nuevas formas de buscarte la vida, otorga capacidad de resiliencia ante las dificultades y te da la oportunidad de ser menos dependiente de otros”, añade. Pese a esta última puntualización, la historia de este economista, licenciado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y actualmente director corporativo de Compras y Logística en Palladium Hotel Group, no es la de un hombre hecho a sí mismo sin ayuda de terceros. En el relato de su vida, se van colando distintos personajes que influyeron de manera decisiva en su devenir profesional. Y los primeros que aparecen, lógicamente, son sus padres: “Eran gente del campo, no tenían coche. Mi madre, que se quedó huérfana a los seis años, era ama de casa y se encargaba además de cuidar a más familiares”.

Pérez creció en un hogar “donde no sobraba, pero tampoco faltaba nada”, y en el que, a diferencia de los niños urbanitas -con “miles de actividades” a su alcance-, él solo se las debía ingeniar para mantenerse entretenido. Fue en esa época cuando surgió su vena artística -“heredada de un tío”- y empezó a pintar al óleo y a carbón. “Todo eso lo combinaba con el hecho de que en el campo había que trabajar. A veces hacía falta ayuda”.

“En Viscofan yo era el último mono en la oficina, pero estaba cerca de gente de calado. Con los años he visto que la experiencia me ayudó a estructurar mi cabeza”.

Tras acabar la licenciatura de Ciencias Económicas y Empresariales, se topó con dos opciones sobre la mesa: volver al pueblo y hacerse un hueco en una oficina bancaria de alguna localidad cercana, porque en Ayesa “no había tiendas ni bancos”, o tratar de encontrar un empleo en Pamplona. Se decantó por la segunda y comenzó a trabajar en un almacén logístico en la capital navarra, mientras continuaba formándose. Uno de los cursos que trae a la memoria fue el que hizo sobre el cambio al euro junto a Laura Urquizu. En la CEO de Red Points percibió la importancia “de ser intraemprendedor y ver las cosas de otra forma”.

En este capítulo de su trayectoria se topó con Juan Odériz, director financiero de Viscofan entre 1995 y 2000, a quien le manifestó su deseo de entrar en la empresa como becario. Pérez no sabe si fue “su insistencia, su carácter o su simpatía”, pero el hecho es que consiguió aterrizar en la sede de la multinacional en Cáseda. “Yo era el último mono en la oficina, pero estaba cerca de gente de calado, con conocimiento, humildad, capacidad de trabajo y de innovación. Con los años he visto que la experiencia me ayudó a estructurar mi cabeza”, apunta. En aquel “empresón” tenía ganas de desarrollar su carrera, pero su beca se terminó y le ofrecieron la oportunidad de formar parte del Área de Extranjero en Caja Rural de Navarra, donde descubrió el “enorme potencial” del ecosistema de exportación navarro.

Poco tiempo después recibió una llamada de un excompañero en Viscofan, quien le propuso unirse al equipo de Rockwool en la Comunidad foral. Para entonces, la multinacional danesa acababa de inaugurar su vigesimotercera fábrica en la localidad de Caparroso, y Pérez se incorporó como controller en una etapa “apasionante” para la firma. Allí coincidió con Joaquín Romero, actual gerente de la UPNA, al que recuerda como “una persona excepcional” y a quien posteriormente llegó a sustituir en el área de Compras y Aprovisionamientos. “Me acuerdo de que Rafael Rodríguez, que entonces estaba al frente de Recursos Humanos y que en la actualidad sigue en Rockwool, me avisó de que había una vacante y me dijo que, si no me cambiaba, me arrepentiría en un futuro”, apunta. Así fue como a los 25 años entró en contacto con el área de compras y logística, que posteriormente se convertiría en su expertise.

Su teléfono volvió a sonar en 2005. Al otro lado escuchó la voz de Gonzalo Marco, gerente de Valco Melton (en aquel entonces Melton) en España, acompañado de una propuesta seductora: la de montar un Departamento de Compras en la filial de Orkoien. “A él (Marco) le agradeceré eternamente que me pusiera en un puesto de dirección con menos de 30 años”, revela.

“Mis padres eran gente del campo, no tenían coche. Mi madre, que se quedó huérfana a los seis años, era ama de casa y se encargaba además de cuidar a más familiares”.

Ese mismo año se estrenó en su faceta como docente, primero en el Foro Europeo Escuela de Negocios de Navarra (2005-2010); después en el Instituto Universitario de Postgrado (2007-2012); y, posteriormente, en el máster en Logistics & Supply Chain Management en la asociación ICIL (2012-2014).

“De los profesores que me habían dado clase, veía que a algunos les faltaba ese desarrollo profesional. Y pensé que alguien como yo podía aportar un poco más desde su día a día. Creo que es algo que valoran los alumnos”, sostiene. Desde su actual posición sigue defendiendo la importancia de la formación continua para que los equipos “no se queden desfasados”. Y ante la “típica frase” que cuestiona para qué sirve formar a empleados que eventualmente se marcharán a otros trabajos, Pérez se muestra contundente: “¿Y si no les formas y se quedan?”.

En 2011, “en plena crisis”, hizo las maletas, se mudó a Madrid y se adentró en un campo “completamente nuevo” para él: el del oil & gas. Lo hizo dentro de la multinacional italiana Saras, donde dirigió el Departamento de Compras en unos tiempos complicados. “El sector sufrió mucho en esos años -confiesa-. Se fue perdiendo cuota y tocó lidiar con reestructuraciones, cambios de sistemas y un cambio de sede”. En la capital española también cursó un Advanced Management Program (AMP) en el IE Business School y, en paralelo, fundó una central de compras para pymes a la que bautizó como Kambya. De hecho, ya barajaba la idea de centrarse únicamente en su labor emprendedora cuando otra gran empresa llamó a su puerta. Esta vez era Inditex.

LA LLEGADA EN INDITEX

En menos de veinte días, recogió una vez más sus pertenencias y apareció en A Coruña, desde donde se desplazaba diariamente hacia las oficinas centrales del gigante textil en Arteixo: “Allí (en el Departamento de Compras y Contrataciones) me tocó emprender retos transversales, en los que lo importante no era quién se llevaba una medalla, sino lo que se había conseguido para la empresa. Eso no es tan fácil de encontrar, aunque cada vez es más común. Por eso Inditex es estudiado en escuelas de negocios y vivirlo de primera mano fue muy satisfactorio”.

Su aventura más reciente la vive en Palladium Hotel Group, la multinacional hotelera propiedad del exministro Abel Matutes. Allí llegó en un momento crítico para el sector, fuertemente azotado por la irrupción del coronavirus, las crisis logística y de materias primas y un aumento de la inflación, exacerbado a su vez por la invasión rusa en Ucrania.

“A Gonzalo Marco le agradeceré eternamente que me pusiera en un puesto de dirección con menos de 30 años”.

La compañía ibicenca cerró el anterior ejercicio gestionando una cifra de negocio de 445 millones de euros, un 131 % por encima de 2020 y un 40 % por debajo de 2019. “Tuve vértigo, evidentemente, pero me ganó mucho más el poder desarrollar una buena labor dentro de Palladium y afortunadamente creo que entré en un momento clave, porque fue cuando empezamos a levantar un poquito la cabeza”, apostilla.

Su optimismo coincide con la visión de Abel Matutes Prats, quien relevó a su padre en la Presidencia del grupo en 2020. Durante su intervención en el Foro Hostel Tur 2022, el empresario aseguró que la cadena -que gestiona distintas firmas como Ushuaïa, Only YOU y BLESS y que en los últimos años ha hecho especial énfasis en el segmento de lujo-, “ha llegado en 2022 a donde quería llegar en 2027”. Pérez lleva poco tiempo inmerso en este sector, pero ya hace hincapié en la “oportunidad de oro” que, a su juicio, tiene España en esta industria.

“Espero que la estemos aprovechando para salir mucho más reforzados, independientemente del segmento, y más digitalizados; que personalicemos mucho más la experiencia del cliente; que no nos quedemos atrás respecto a otros mercados que vienen empujando fuerte”. Incluye en su análisis a Navarra, un “reino diverso en cuanto a paisaje y medios económicos”. De hecho, el director corporativo de Compras y Logística en Palladium Hotel Group termina su conversación con Navarra Capital aludiendo una vez más a ese “pueblecito” de su infancia que alguna vez le despertó “cierta vergüenza”. “Y ahora saco pecho de él. La madurez te hace ver las cosas de otra forma”.

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