sábado, 23 octubre 2021

Las empresas de los polígonos denuncian la falta de contenedores para plástico

Las compañías que generan grandes cantidades de estos residuos cuentan con sistemas autofinanciados para gestionarlos. Sin embargo, representantes de varias firmas afincadas en la Comarca de Pamplona, así como de la Asociación de Empresas de Landaben y la Asociación de Empresas del Valle de Aranguren, lamentan la escasez de contenedores públicos para reciclar embalajes y los envases del día a día. Especialmente en el caso de aquellas compañías que generan pocos plásticos y que, por tanto, no ven lógico pagar por un servicio especializado. Por su parte, la Mancomunidad señala a NavarraCapital.es que existen "algunos" contenedores amarillos cerca de bares de polígonos, pero insiste en que esta tarea es responsabilidad de cada empresa.

Iranzu Larrasoaña
Pamplona - 12 marzo, 2021

Contenedores de basura, de papel y materia orgánica en Landaben.

“En los polígonos industriales no hay contenedores para el reciclaje de plásticos y envases”. La frase, puesta en boca de Joseba Tabar, gerente de Tabar Sistemas Eficientes, una empresa ubicada en Talluntxe II, sorprende en un momento en que la economía circular y la sostenibilidad están cada vez más en boga.

Por eso, NavarraCapital.es recorre las principales áreas industriales de la Comarca de Pamplona para comprobar cómo, efectivamente, la falta de los contenedores amarillos es generalizada. Representantes de otras compañías y colectivos empresariales coinciden con él en la necesidad de instalarlos para facilitar un reciclaje que, actualmente, consideran “imposible” realizar. Aunque la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) subraya que tienen la función de recoger envases domésticos, los empresarios consultados aseguran que ellos también generan ese tipo de residuos. 

Joseba Tabar (Tabar Soluciones Eficientes): “Trasladamos los plásticos en la furgoneta hasta algún contenedor amarillo ubicado en zonas residenciales”.

Un nuevo palé cargado con materiales llega envuelto en film a las instalaciones de Tabar Sistemas Eficientes. Los trabajadores tiran el embalaje en un cubo de basura donde van acumulando los plásticos. “Los trasladamos después en la furgoneta hasta algún contenedor amarillo ubicado en zonas residenciales”, enfatiza Tabar en referencia al esfuerzo que debe afrontar su empresa para reciclar. 

En Talluntxe II, llama la atención la existencia de numerosos puntos habilitados para tirar la basura. Cada pocos metros, no más de cinco, se observan grupos de contenedores: el verde para la materia orgánica, el azul para la recogida de papel y, de forma más esporádica, aparece también el contenedor para el vidrio. Pero no hay rastro del amarillo, destinado al plástico y los envases.

Más al oeste, en Landaben, la situación es similar. Jorge Lasheras, gerente de Cafés Plaza del Castillo, apunta que en su firma siempre intentan dar una segunda vida a los plásticos. No obstante, a veces les resulta imposible. “Cuando la reutilización no es una opción, los desechamos en el contenedor verde”, lamenta. En esa misma línea, Alberto Milagros, gerente de Dispintecen Mutilva Baja, también siente no tener más medios para reciclar “uno de los materiales más utilizados en los embalajes”. 

Milagros desconoce por qué no se han colocado contenedores amarillos en las zonas industriales. “A los palés, por ejemplo, les damos una segunda vida a través de una empresa que se dedica de forma específica a ello”, destaca para afirmar poco después que ve muy necesarios estos depósitos porque, de lo contrario,  “lo que se van a encontrar en el vertedero será el resultado de esta carencia”. A su juicio, si se diesen más opciones a las empresas para separar los materiales, estas serían “mucho menos contaminantes”. 

Rocío Guerrero (AEVA): “En los polígonos industriales, el plástico va a parar al contenedor verde o el azul, lo que dificulta el reciclaje del papel porque está todo mezclado”.

También comparte esta preocupación Rocío Guerrero, gerente de la Asociación de Empresas del Valle de Aranguren (AEVA). “En estas zonas, el plástico no solo va a parar al contenedor verde, también lo tiran al azul”, asegura. Este problema “dificulta” el reciclaje del papel “porque va todo mezclado”. En ese sentido, confirma que varias de sus empresas asociadas, emplazadas en Mutilva Baja, le han trasladado su inquietud por este tema, así como su hartazgo por tener que llevar este tipo de residuos a casa para reciclarlos. 

Tabar sostiene que se ha puesto en contacto con la MCP para trasladar su necesidad, pero de momento no ha visto satisfecha su demanda. “Me extraña porque en los polígonos industriales se podría sacar más rendimiento a este tipo de reciclaje que en el consumo doméstico”, reflexiona a pesar de que, según él, desde la entidad alegaron “motivos económicos” para no instalarlos. “El argumento era que no había dinero para poner camiones específicos porque son muchas más vueltas. Claro que son muchas más vueltas, y también más reciclaje”, critica. 

Pero él no es el único que ha realizado esta petición a la Mancomunidad. En Landaben, Lasheras lleva “años” reclamando la instalación de este tipo de contenedores. Recuerda que “antes no había ni de cartón” y los consiguieron después de “insistir mucho”. La última vez que habló con la MCP, esta le propuso colocar uno particular, para uso exclusivo de su empresa y cuyo coste “hubiese corrido a cargo de Cafés Plaza del Castillo”. Tabar directamente descartó esta opción porque su compañía no genera suficiente plástico “ni para llenarlo en un año”. 

También desde AEVA se han dirigido a la Mancomunidad en varias ocasiones. “La última vez me dijeron que no hay suficientes contenedores para poner en todos los sitios”, revela Guerrero. Si la competencia fuera del Ayuntamiento del Valle de Aranguren, cree que los contenedores “ya se habrían instalado”.

Endika Zufía, presidente de la Asociación de Empresas de Landaben (ASELAN) y gerente de Talleres Narvik, también ha mantenido conversaciones con la MCP sobre esta problemática, por lo menos “en dos ocasiones”. “Nos dijeron que habían puesto en marcha una prueba piloto y que salió mal”, relata.

LA RESPUESTA DE LA MANCOMUNIDAD

No obstante, fuentes oficiales de la MCP consultadas por NavarraCapital.es aducen que “los contenedores amarillos gestionados por la MCP están destinados a los envases de residuos domésticos”.

Además, defienden que existen “algunos”, ubicados  eso sí “en zonas colindantes a bares o restaurantes”. El motivo: la entidad entiende que son estos negocios los que “generan envases”. En un caso puntual detectado por este medio, también había un contenedor de este tipo cerca de una zona residencial. 

El único contenedor amarillo visto durante el recorrido estaba en Aizoáin, entre la zona industrial y la residencial.

En ese sentido, desde la MCP también inciden en que, a su juicio, “la gestión de los residuos industriales es responsabilidad de cada industria”. De este modo, los plásticos y otros productos recuperables deberían “ser entregados directamente por cada industria a recuperadores”. Y añaden que los embalajes, a los que aluden muchas de las compañías consultadas, “también deben entregarse a empresas recuperadoras”. 

La Mancomunidad alega que estos contenedores se destinan “a residuos domésticos” y que cada empresa debe gestionar sus envases.

“Eso ya lo hacemos”, contesta Zufía en relación la obligación de gestionar los residuos propios. Y pone el ejemplo de su empresa. “Aquí reciclamos baterías, envases contaminados como latas de aceite, aerosoles, trapos contaminados, aceite, líquido de frenos…”, indica para explicar después que separan todo y “se lo lleva un gestor de residuos”. Pero critica que, cuando por ejemplo abre una caja de plástico, la tiene que tirar a la basura. “¿Dónde la echo?”, cuestiona al ver que tampoco la puede juntar con los envases contaminados y tampoco a la chatarra.

Al mismo tiempo, Guerrero coincide con la MCP en que esta “no tiene por qué gestionar los residuos industriales, ya que son responsabilidad de cada empresa”. Sin embargo, entiende que en los polígonos también hay compañías que no se dedican a la producción de bienes y, por lo tanto, deberían tener más facilidades: “La mayoría de los asociados que me han llamado son oficinas. Si se llevan una lata o un brik para desayunar, no tienen donde tirarlo”.

MÁS PROBLEMAS

El dilema sobre cómo gestionar el reciclaje del plástico no es el único relacionado con los residuos que preocupa a los empresarios con compañías ubicadas en estos emplazamientos. En Landaben, por ejemplo, Aitor Egido, gerente de Jana Reformas, revela que hay quienes tiran escombros en contenedores donde no corresponde. Se trata de una realidad con la que convive desde hace años. “A nosotros, el hecho de que no haya contenedores amarillos nos afecta menos porque aquí tenemos las oficinas y la exposición, por lo que apenas generamos plástico”, explica para añadir poco después que incluso toman el café “en vaso de cristal”. 

Sin embargo, denuncia que “el polígono está muy poco cuidado en términos de limpieza” y lanza una advertencia: “Los escombros de gran volumen que aparecen en los contenedores muchas veces pertenecen a empresas pirata”. En esa línea, pone de ejemplo la forma de gestionar este tipo de residuos en su propia firma. “En nuestras obras, trabajamos con gestores de residuos autorizados”, atestigua. 

Los contenedores situados junto a la empresa Cafés Plaza del Castillo son para papel y restos orgánicos.

Lasheras sufre de igual manera la realidad expuesta por Egido. De hecho, recuerda una ocasión en la que llegó a su empresa, Cafés Plaza del Castillo, y se encontró con que le habían dejado un montón de escombros muy cerca de la puerta. “Llamé a la Mancomunidad para decirles que no eran míos”, relata disgustado. Según critica, hay gente que aprovecha a última hora de la tarde para dejarlos en los contenedores o, directamente, “encima de la acera”. 

No obstante, desde AEVA confían en que mejorar los puntos de recogida de basura puede influir de forma positiva en la imagen de estas zonas. “En Mutilva Baja, los puntos conflictivos han mejorado bastante desde que conseguimos contenedores para los residuos de madera en 2016”, ratifica Guerrero. En concreto, las empresas de carpintería tienen que hacer una gestión directa de sus residuos, pero “de los recortes pequeños se encarga la Mancomunidad”. 

Jorge Lasheras (Cafés Plaza del Castillo): “Si ponen los contenedores amarillos, los aprovecharán los polígonos y el planeta lo agradecerá”.

La gerente de la asociación es consciente de las dificultades que entraña luchar contra este tipo de malas costumbres. Pero, desde su punto de vista, instalar contenedores para el reciclaje de plástico favorecería que, al menos, los empresarios de la zona  pudieran hacer una recogida mas selectiva de sus residuos. “Si ponen los contenedores amarillos, los aprovecharán los polígonos y el planeta lo agradecerá”, sentencia en esa misma línea Lasheras.

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