La directora general de Transporte y Movilidad Sostenible del Gobierno de Navarra, Berta Miranda, se reunió este jueves con representantes de Policía Municipal de Pamplona y Policía Foral para instar a las empresas de VTC (Vehículo de Transporte con Conductor) que operan con la plataforma Bolt, cuyo desembarco en la Comarca de Pamplona fue adelantado por Navarra Capital, a que acaten la normativa estatal que regula su actividad. Una normativa que les impide realizar trayectos urbanos.
Durante el encuentro, Miranda recordó que los VTC deben cumplir con la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, de ámbito nacional, que solo les da permiso para realizar trayectos interurbano. «Las autorizaciones de arrendamiento de vehículos con conductor se habilitarán exclusivamente para realizar transporte interurbano de viajeros», establece el artículo 91 de dicha ley. Además, recalcó que estos vehículos no tienen permitido estacionar en las paradas habilitadas para taxis y deben registrar los servicios que prestan.
Para vigilar que se cumple dicha normativa, Policía Municipal de Pamplona y Policía Foral incrementarán su actividad de inspección en las próximas semanas. En estos momentos se encuentran inmovilizados siete vehículos, y la sanción por realizar servicios urbanos asciende a 1.001 euros. De hecho, hace unas semanas, agentes de la Policía Municipal ya habían sancionado e inmovilizado varios VTC que operan con la plataforma estonia. «El papel del Gobierno de Navarra ante la actividad de Bolt en la Comunidad foral es garantizar el cumplimiento expreso de la normativa», defendió el Ejecutivo foral en una nota de prensa.
Navarra no cuenta con una normativa propia, a pesar de que la Comisión Foral de Régimen Local dio luz verde hace tres años, en la anterior legislatura, a la regulación de los VTC en Navarra. En concreto, propuso modificar la Ley Foral Reguladora del Transporte Público Urbano por Carretera para que este tipo de vehículos pudiera operar «tanto en el ámbito interurbano como en el urbano», uno de los puntos que más criticaba el sector del taxi porque les daría la opción de cubrir trayectos con inicio y final en Pamplona. Eso sí, con una condición: siempre y cuando los VTC fueran contratados «previamente con una antelación de al menos quince minutos». Sin embargo, la propuesta no llegó finalmente al Parlamento de Navarra, por lo que no se aprobó.













