martes, 24 noviembre 2020

“Quizás este sea nuestro mejor año de la última década”

Desde el comienzo de la pandemia, las empresas navarras que diseñan y desarrollan 'softwares', aplicaciones y soluciones informáticas no solo están viviendo un importante crecimiento económico, sino que también están contratando a más personal. Porque, con el auge de la digitalización, la demanda de sus servicios está aumentando en gran medida. En declaraciones a NavarraCapital.es, los responsables de algunas de ellas auguran que 2020 puede terminar siendo un gran ejercicio.

Miguel Bidegain
Pamplona - 2 noviembre, 2020

El auge de la digitalización ha espoleado la actividad de este tipo de empresas. (Foto: cedida)

“El proceso de implantación de las técnicas digitales ha tomado tal velocidad en los últimos meses que, desde abril, como consecuencia de la extensión del coronavirus, ha avanzado lo que en condiciones normales hubiese necesitado varios años”, asegura Diego Cenzano, director general de Biko, una firma especializada en la aplicación de las nuevas tecnologías al mundo de la empresa.

El confinamiento nos obligó a recurrir al teletrabajo, la docencia telemática y las compras online; nos ha familiarizado con numerosas aplicaciones para mantener conversaciones o seguir conferencias y actos a través de distintos soportes… Todo en un tiempo récord, acuciados por la necesidad de paliar un problema que nos sorprendió mirando hacia otro lado. Como consecuencia, las compañías proveedoras de softwares, aplicaciones y soluciones informáticas han visto cómo aumenta la demanda de sus servicios en gran medida, por lo que han tenido que ampliar sus plantillas para hacer frente al incremento del trabajo.

Pablo Albizu (540): “El cierre por el confinamiento ha hecho que muchos negocios vuelquen su estrategia comercial hacia lo digital”.

Es el caso de 540, una firma formada por un equipo joven de “desarrolladores de’software'” que, para encontrar la mejor solución a las necesidades de sus clientes, dan “vuelta y media” a cada proyecto. De ahí la singular denominación de la empresa, explica uno de sus tres socios y desarrollador de software, Pablo Albizu.

540 ayuda a otras compañías a alcanzar continuamente sus objetivos de negocio, alineándolo con los equipos técnicos. Por ejemplo ofrece aplicaciones propias a negocios de venta online y, entre sus clientes, figuran desde tiendas de ropa hasta otras que venden material de construcción: “Al verse obligados a cerrar durante el confinamiento, muchos negocios han volcado su estrategia comercial hacia lo digital, que en algunos casos ya tenían como complemento a la tienda física. Otros no ofrecían la posibilidad de hacer compras ‘online’ o lo contemplaban como un proyecto y han tenido que adaptarse o acelerar esos planes”.

En 540º, organizadores del encuentro Pamplona Software Crafters, han tenido que contratar a dos personas más para poder atender las crecientes necesidades de sus clientes, al igual que sucede en Biko, donde han incorporado a cinco nuevos trabajadores: dos en Pamplona y el resto en Madrid, Vigo y Sevilla. Esta última tiene su sede en la capital navarra y oficinas en Madrid y Lima (Perú), así como delegaciones individuales que teletrabajan desde diversas ciudades hasta completar un total de más de 70 personas: “El 30 % estamos aquí, en Navarra, y el resto fuera. Nuestra relación con ellos ya era ‘online’ antes de la pandemia”, explica Cenzano a NavarraCapital.es.

Diego Cenzano (Biko): “Los museos han reforzado la presencia ‘online’, ofreciendo visitas y exposiciones virtuales o difundiendo otro tipo de contenidos. Ahí hemos tenido más trabajo”.

Varios de los clientes de Biko proceden del sector cultural, uno de los más afectados por la crisis del coronavirus. Entre ellos hay museos, como el Reina Sofía o el Thyssen-Bornemisza, y algunas galerías. “Para seguir en contacto con su público han reforzado la presencia ‘online’, ofreciendo visitas y exposiciones virtuales o difundiendo otro tipo de contenidos. Ahí hemos tenido más trabajo”, señala Cenzano.

Grandes marcas de moda como Zara o centros comerciales como El Corte Inglés también han recurrido a Biko para potenciar sus herramientas de venta virtual. No obstante, la compañía prevé cerrar el año con un crecimiento del 10-12 %, cuando a principios de 2020 había calculado superar el 15 %. “No supone un problema porque también hemos contenido los costes”, precisa Cenzano, quien incide en que este será un buen año, quizás el mejor de la última décadapara su empresa.

SOLUCIONES PARA CENTROS DEPORTIVOS

Otra firma navarra que está saliendo reforzada en esta crisis es Nubapp. A través de un programa ubicado en la nube, ofrece una solución integral a los centros deportivos, que les permite gestionar “sus abonos, los socios y, ahora, con el coronavirus, pueden cumplir la normativa que obliga a controlar aforos y saber cuánta gente hay en todo momento en las instalaciones, cuánto tiempo ha estado, dónde y con quién”, resume Sergio Fernández, director general de la empresa.

El programa, desarrollado y comercializado por la propia compañía, está en constante evolución y los clientes se suscriben a él mediante el pago de una cuota mensual: “Cada semana sale una actualización conforme el mercado demanda nuevas necesidades. Esto se ha visto muy claro con el tema del Covid-19. Los clubes y gimnasios necesitaron clases ‘online’ ante el cierre obligatorio de sus instalaciones y las hicimos posibles. Así podían seguir dando servicios a sus socios”. Es su gran ventaja frente a otros softwares que no pueden dar respuesta ante situaciones como esta porque no tienen opciones de evolución. “El nuestro, al tratarse de una suscripción, nunca va a ser tuyo. Pero si no te gusta lo que hacemos o cómo lo hacemos, eres muy libre de irte, no establecemos ningún compromiso de permanencia”, añade Fernández.

Sergio Fernández (Nubapp): “Facturamos el 85 % fuera de España y tenemos clientes en catorce países”.

Nubapp nació en 2013 en el seno del CEIN, cuenta con dieciocho personas en su plantilla tras haber incorporado a dos en 2020 y, a lo largo de estos siete años, ha experimentado “un crecimiento constante basado en un modelo de negocio muy sostenible”.

No es por tanto una empresa de gran tamaño, pero está “bastante internacionalizada”. Por un lado, cuenta entre sus clientes con gimnasios, la Ciudad Deportiva Amaya, Oberena o el Club Natación, pero factura el 85 % fuera de España. “Estamos en catorce países como Francia, Alemania, Inglaterra, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Bélgica, Estados Unidos, Marruecos…”.  En total, alrededor de 500.000 usuarios en más de 300 clubes deportivos, “cada uno con sus especificidades”, matiza Fernández, quien admite la complejidad de atender a otros países “con idiomas diferentes, distinta normativa fiscal…”.

LOS CUIDADORES DE FAMILIADOS

El ámbito en el que opera Familiados no tiene nada que ver. “Hemos desarrollado una aplicación para encontrar cuidadores de niños o de mayores, estés en el lugar de España donde estés y normalmente en menos de una hora”, especifica el CEO de la empresa, Ernesto Bravo. Los cuidadores ofrecen sus servicios a través de la plataforma desarrollada por la firma y quien necesita uno lo busca en su web, “exactamente igual que como se hace con BlaBlaCar”.

La empresa contacta con los cuidadores, que se adhieren para confirmar que su identificación y datos son reales: “Tenemos un algoritmo que selecciona a los más próximos y conforme a las características más adecuadas para el solicitante. La plataforma, de forma automática, también avisa al cuidador de que alguien le está buscando para que indique si se encuentra disponible. Y si hay varios, te recomienda a los que pueden ser los más adecuados. Una vez te lo ha comunicado y también a través de la aplicación, puedes chatear con ellos y, si te convence alguno, lo reservas”. Cada cuidador fija su propia tarifa, con un mínimo que Familiados ha establecido en 8 euros la hora.

Ernesto Bravo (Familiados): “En el último mes, hemos recibido entre dos y tres veces más solicitudes de cuidadores que las que teníamos antes de la pandemia”.

Con el confinamiento, y dado que una gran parte de los españoles permanecía en sus casas, casi nadie recurrió a los cuidadores a domicilio. “Entonces se paró todo. Pero como teníamos en nuestra base de datos muchos perfiles de auxiliares de enfermería, enfermeros, enfermeras y personas con certificado de atención domiciliaria, nos ofrecimos a cubrir gratis sustituciones en las residencias donde había problemas de personal por bajas debidas al Covid-19. Durante marzo, abril y mayo, estuvimos ayudando de manera desinteresada a más de cien residencias de toda España”, rememora Bravo. La idea funcionó y Familiados la ha incorporado a su oferta, de modo que estos centros pueden buscar personal para sustituciones o contrataciones. Antes de la pandemia, tenían menos de 20.000 profesionales en su base de datos, pero ahora están ya cerca de los 30.000.

Hasta entonces, la empresa se había centrado en proporcionar cuidadores para personas mayores. “Pero cuando se levantó el confinamiento, nos dimos cuenta de que había un grave problema con los niños, que estaban sin colegio en casa mientras los padres teletrabajaban o acudían a sus empleos. Así que empezamos a hacer captación de cuidadores para los pequeños entre gente de educación infantil y magisterio. Además, lanzamos una línea dirigida a compañías para ayudar a sus plantillas a conciliar la vida laboral y la familiar, que en realidad es lo que hace Familiados”.

Al igual que ha crecido el número de profesionales en la base de datos, en el último mes la compañía ha recibido “entre dos y tres veces más solicitudes de cuidadores” que las que tenía antes de la pandemia. Por eso, la firma se encuentra “en pleno crecimiento” y espera que “estos números se multipliquen por diez”. A finales del año pasado, eran siete las personas que atendían la ‘app’, pero hoy son once. Y eso a pesar de que su “escalabilidad es muy grande y con la misma plantilla podríamos hacer el doble de transacciones sin ningún problema”, sostiene Bravo.

Entra aquí para leer más sobre innovación.


To Top