La decisión de Ternua Group de presentar el concurso de acreedores voluntario tras acumular una deuda de 16 millones de euros ha generado una gran incertidumbre en la localidad navarra de Etxalar, donde la compañía cuenta con una planta especializada en la fabricación de calcetines de la marca Lorpen y camisetas y mallas técnicas de la propia Ternua (Loreak Mendian, Astore y Ternua Workwear completan su portfolio).
En la fábrica trabajan unas cincuenta personas, lo que la convierte en uno de los principales motores de empleo del municipio. Xabier Etxarte, alcalde de Etxalar, muestra su preocupación por el impacto económico de la decisión. «Personalmente, me he enterado gracias a la prensa. El pueblo no se esperaba la noticia», asegura en declaraciones a este medio.
En este sentido, el primer edil subrayó la importancia de la planta para la economía local. «Cuando me enteré, sentí mucha tristeza. Echo de menos que alguien nos ofrezca ayuda para gestionar esta situación», lamenta.
LOS TRABAJADORES
Aunque la mayoría de los vecinos de Etxalar trabaja en la agricultura, la ganadería o el sector servicios en localidades cercanas, Etxarte hace hincapié en que la planta de Ternua es muy importante para la zona, especialmente por el empleo femenino. Y es que la mayoría de sus aproximadamente cincuenta personas trabajadoras son mujeres. «La marca Lorpen y la calidad de sus calcetines forman parte de la identidad del pueblo», concluye inquieto.
Esta noticia llega apenas dos años después de que la compañía, tal y como informó Capital Sport, anunciara inversiones de tecnología en su fábrica navarra para aumentar un 30 % su capacidad de producción. En concreto, esta dotación formaba parte del plan de inversiones 2022-2026 para la factoría, que supera el millón de euros.













