Y, ahora, los 'ERTE de rebrote'

viernes, 25 septiembre 2020

Y, ahora, los ‘ERTE de rebrote’

El desconocimiento en torno a esta figura legal, ya recogida en el Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio, es casi total entre los empresarios navarros. Y eso que resulta una buena opción para aquellas compañías que no se encuentran ahora mismo en un ERTE por fuerza mayor, ya sea total o parcial, y se vean afectadas por nuevas restricciones o confinamientos. Entre otras cosas porque ofrece una mayor exoneración de las cuotas a la Seguridad Social. NavarraCapital.es explica los detalles de este tipo de expediente.

Jesús Jiménez
Pamplona - 4 septiembre, 2020

El ERTE de rebrote plantea condiciones para la empresa más favorables que las establecidas para los de fuerza mayor. (Foto: cedida)

La sensación de incertidumbre entre las empresas de Navarra es total. Finalizada la campaña de verano, que no ha traído la reactivación económica esperada, afrontan el otoño con nuevas y numerosas dudas entre sus gestores y responsables. Las asesorías laborales han visto cómo el número de consultas que han tenido que atender en las últimas semanas se ha incrementado de forma destacada. La mayoría de esas cuestiones están relacionadas con los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Y, de forma más concreta, con el período de seis meses establecido como obligatorio desde la salida de los expedientes para poder acometer despidos.

También se han abordado numerosas peticiones en temas de conciliación. “Recomendamos que la empresa y el trabajador hablen y busquen una solución consensuada. Siempre será mejor que acudir a los tribunales”, sintetiza a NavarraCapital.es Olivier Izal, director del Departamento Laboral de ARPA Abogados Consultores.

Por otro lado, existe un temor contrastado ante las nuevas medidas restrictivas que podrían aplicarse en caso de que sigan aumentando los positivos por Covid-19 tras el inicio de la actividad escolar o debido a la propia relajación de algunos sectores de la ciudadanía, entre otros factores. Es más, la presidenta de Navarra, María Chivite, no las descarta. Por eso, el miedo a un posible rebrote descontrolado está ahí. ¿Y qué se puede hacer ante un nuevo escenario que afecta de lleno a la empresa y al desarrollo de su actividad?

¿ERTE DE … QUÉ?

En este contexto de ‘punto muerto’ y máxima expectación, cobra especial relevancia la figura, hasta ahora poco conocida, del llamado ‘ERTE de rebrote’. Se trata de un mecanismo incluido en el Real Decretoley 24/2020, de 26 de junio, donde se ampliaba el período de vigencia de los ERTE por fuerza mayor. Una nueva figura que se puede aplicar desde el pasado 1 de julio en todas aquellas empresas “que no puedan desarrollar su actividad por la aplicación de nuevas medidas de restricción”, explica la norma de manera muy genérica.

“Está pensado, sobre todo, para aquellas compañías que están trabajando y se ven obligadas a parar por un factor ajeno e imprevisto”. Lo ejemplifica de este modo: “El caso paradigmático sería el de una organización que, por contagios de Covid-19, ve disminuida de tal forma su fuerza de trabajo (plantilla) que le impida elaborar el producto o prestar el servicio al que se dedica”.

Llama la atención el desconocimiento entre las empresas sobre un tipo de ERTE cuyas exoneraciones a la Seguridad Social son mayores que las fijadas en los expedientes por fuerza mayor.

Su función principal, en todo caso, sería la de servir de protección al empleo. Y, en este sentido, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, detalló un poco más los supuestos en los que podría solicitarse. Sobre todo, esta clase de ERTE, que “ya está funcionando”, puede presentarse ante nuevos confinamientos “en una localidad, comarca, autonomía o empresa”.

También en aquellos alojamientos u hoteles, por citar dos ejemplos concretos, cuya facturación dependía en gran medida de mercados “cautivos”. Es decir, aquellos que tenían como clientes estratégicos a los turistas ingleses, alemanes o belgas, por ejemplo, y que fruto del ‘veto’ de sus gobiernos se vieron privados de su principal fuente de ingresos.

Ahí entrarían igualmente las discotecas y las salas de baile. En este caso, todas se vieron afectadas de lleno por la decisión de las autoridades de prohibir su actividad. Por este motivo, según explicó, Carlos Tabar, de la Asociación de Salas de Fiestas y Discotecas de Navarra (Asbana) “los asociados no hemos tenido necesidad de recurrir a esta figura porque ya todos nuestros empleados están en ERTE de fuerza mayor desde el mismo momento en que las autoridades nos obligaron a cerrar”. Dicho esto añadió, no obstante que todos ellos conocen y están enterados de las beneficios del ERTE de rebrote. “Lo que ocurre es que, ahora mismo, tenemos sobre la mesa temas mucho más importantes empezando por saber si vamos o no a poder volver a la actividad”. 

Por su parte, el secretario general de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Navarra (AEHN), Nacho Calvo, Sara Martínez, directora del Hotel Pamplona el Toro y presidenta de la Asociación de Hoteles de Pamplona, conocen de la existencia de este tipo de ERTE, aunque las empresas apenas han solicitado información al respecto. “No hemos recibido ninguna consulta”, atestigua el primero.

BENEFICIOS Y LETRA PEQUEÑA 

No obstante, llama mucho la atención el poco interés suscitado por un tipo de expediente que, de entrada, presenta condiciones para la empresa más favorables que las fijadas para los ERTE por fuerza mayor. Por ejemplo, para una compañía de menos de cincuenta trabajadores, la exoneración de las cuotas a la Seguridad Social durante todo su período de aplicación sería del 80 %, mientras que para las de cincuenta o más empleados ese descargo sería del 60 %.

Frente a estas cifras, los ERTE por fuerza mayor presentan un mayor nivel de oscilación, según el grado de aplicación y el tiempo de duración. De esta forma, los totales pueden variar entre el 100 % el primer mes y el 35 % en el último para organizaciones con menos de 50 trabajadores o el 75 y el 25 % para los que superen esa cifra de empleados. Mientras, los parciales se sitúan entre el 70 y el 60 % para plantillas de medio centenar de personas o, en su caso, entre el 30 y el 25 % para el segundo caso.

Optan a un ‘ERTE de rebrote’ aquellas empresas “que no puedan desarrollar su actividad por la aplicación de nuevas medidas de restricción”.

Puede que uno de los motivos de ese desconocimiento se encuentre en el hecho de que las bonificaciones del ‘ERTE de rebrote’ son incompatible con las de fuerza mayor, al que siguen agarradas muchas empresas de forma total o parcial.

“Es muy importante -y a la gente se le suele olvidar- que estas figuras siempre estén muy bien justificadas y que las causas que originaron el ERTE no solo se mantengan, sino que sean proporcionales a las medidas que se solicitan”, recuerda el director del departamento Laboral de ARPA Abogados Consultores.

Sea como fuere, el ‘ERTE de rebrote’ es hoy una alternativa más para todas aquellas empresas que se hayan visto especialmente afectadas por la evolución de la pandemia. Por lo menos así lo será hasta el próximo 30 de septiembre, fecha límite establecida ahora mismo en el Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio. Pero estos días se están sucediendo las negociaciones entre el Gobierno central, la patronal y los sindicatos. Y todo apunta a una nueva prórroga de unos expedientes que, sin duda, están ayudando a amortiguar la destrucción del empleo y el tejido productivo.

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