El bar Bodegas Aralar, ubicado en el Ensanche de Pamplona, cambia de propietarios. Según pudo confirmar Navarra Capital, Javier Sebastián y Noelia Vega, que llevaban las riendas del establecimiento desde octubre de 2024, han traspasado el negocio a un matrimonio chino. En este sentido, los nuevos gestores, que llegaron a Navarra recientemente y cuentan con experiencia hostelera previa en su país de origen, ya están al frente del local desde este mismo viernes.
En esta nueva etapa, Bodegas Aralar, situado en el chaflán de las calles Aralar y Aoiz, mantendrá la esencia gastronómica que le ha caracterizado durante sus más de tres décadas de historia: comida tradicional, casera y con productos de la tierra. En concreto, este popular establecimiento destaca por guisos y cazuelicas clásicas como el ajoarriero, los callos, manitas, patas, careta, albóndigas, morros, oreja en salsa… A la hora del almuerzo, la barra está completamente surtida de bocadillos y tortillas, que son degustados por estudiantes de los colegios cercanos (Liceo Monjardín y Sagrado Corazón) y trabajadores de la zona. Además, ofrece menú del día y de fin de semana.
Al frente de los fogones seguirá Rafael Pinillos, cocinero de Bodegas Aralar durante los últimos veintisiete años. En este sentido, otros cuatro trabajadores conforman la plantilla del local, que suma 83 metros cuadrados y dispone de diez mesas en el interior, seis en la terraza y cuatro barriles junto a la entrada.
SEGUNDO TRASPASO
Tras esta operación, el negocio, ubicado en una bajera propiedad de la comunidad de vecinos del edificio, habrá cambiado de manos dos veces en menos de dos años. Y es que, en octubre de 2024, Javier Cordeu y Lourdes Elía se jubilaron y lo traspasaron a Sebastián y Vega. De esta manera, la pareja pasó a regentar su segundo establecimiento en la Comarca de Pamplona, ya que desde 2019 regentan el bar-restaurante Valle de Aranguren, situado en la calle A del polígono industrial de Mutilva.
«Cuando decidimos ponernos al frente de Bodegas Aralar, nuestra intención era crecer como empresa. Es más, la idea era, una vez nos hubiéramos asentado y todo fuera rodado en el Ensanche, seguir ampliando el negocio familiar, coger las riendas de otro establecimiento hostelero en Pamplona y contar con un tercer bar-restaurante. Sin embargo, tras dos años, no nos hemos podido estabilizar por diferentes motivos, nos hemos dado cuenta de que así no podíamos continuar y hemos decidido poner toda la carne en el bar-restaurante Valle de Aranguren. A nivel familiar, con un negocio nos basta y nos sobra», explica Sebastián a este medio.
El hasta ahora propietario de Bodegas Aralar lamenta el «poco apoyo» de la Administración pública a los emprendedores que deciden poner en marcha iniciativas en la capital navarra. «Estamos muy descuidados y tenemos tan poca ayuda que no podemos tirar adelante con los proyectos. No somos los primeros ni los únicos ni los últimos que vamos a traspasar un negocio de hostelería. A partir de ahora vendrán muchos más», concluye Sebastián.
OTROS EJEMPLOS
El traspaso de Bodegas Aralar a empresarios de origen chino no se trata de un fenómeno aislado. De hecho, una docena de bares y restaurantes del Casco Viejo han pasado a manos de emprendedores del gigante asiático. La última operación en este sentido se produjo en un local con una identidad muy singular. Miguel Ángel Jiménez, fundador y propietario del Qwerty, bar-restaurante ubicado en la calle Mercaderes, dejó en octubre de 2025 el proyecto hostelero tras dieciséis años detrás de la barra. Y fue Wu Jianrong, natural de China, quien cogió el testigo junto a su hermana y gestiona el local en régimen de alquiler.
Estas situaciones no se circunscriben exclusivamente al centro de Pamplona ni a la capital navarra. El pasado 6 de febrero, el Asador Etxea cogió el testigo del restaurante Vicenza, especializado en gastronomía italiana. Ubicado entre la calle Adela Bazo de Lezkairu y la plaza Lakuondo de Mutilva, al frente del establecimiento están Gu Shen, un emprendedor de 31 años.
Ese mismo mes, Bing Bing y Dong Liang abrieron la marisquería Duo Bistro en la calle La Veleta de Ripagaina. Además, la pareja regenta el Saturnian, que cuenta con locales en Ripagaina y Lezkairu, y Dong también es socio de La Venus en Mutilva.













