El grupo australiano Fortescue, especializado en minería, tecnología y energía verde y que en 2024 entró en el accionariado de Nabrawind, ha completado la adquisición del 100 % de la empresa navarra. La operación, según pudo saber Navarra Capital, conlleva el mantenimiento de la plantilla de la firma pamplonesa.
En concreto, se enmarca dentro de un programa del grupo para potenciar su propia descarbonización industrial, que le ha llevado a sellar acuerdos con algunos de los agentes «más innovadores y avanzados del mundo en energía verde»: la compañía de vehículos eléctricos y baterías BYD; el gigante de la tecnología y fabricación solar Longi; el fabricante de equipos de construcción y minería XCMG; la firma de almacenamiento de energía eólica Envision Energy; y Liebherr, que ya «desempeña un papel fundamental en la descarbonización de la flota minera de Fortescue con la producción de camiones T 264 en Virginia (Estados Unidos)».
«En conjunto, estas asociaciones y centros de innovación garantizan que Fortescue integre la mejor tecnología del mundo y ofrezca sus operaciones de energía verde a una escala y un costo incomparables», valoró la compañía, que actualmente es el cuarto mayor proveedor mundial de hierro.
En este sentido, Fortescue agregó que está acelerando el despliegue de las renovables en su actividad diaria al combinar la propiedad de Nabrawind con la compra de turbinas eólicas de Envision Energy. Una estrategia que le permitirá ejecutar parques eólicos «a gran escala» en Pilbara, región australiana donde se concentran sus principales yacimientos de hierro, «aprovechando el innovador diseño de torre elevable de Nabrawind». Dicho modelo facilita la instalación de turbinas «a mayores alturas, captura vientos más fuertes y genera más energía».
LAS VALORACIONES
Desde la empresa que lidera Eneko Sanz también hicieron una lectura muy positiva de la operación. «Para nosotros, es un hito formar parte de Fortescue y unirnos a su poderosa red multilateral de cooperación comercial para acelerar la descarbonización y derrotar la mayor amenaza de la humanidad: el calentamiento global», valoró la compañía.
En este sentido, en Nabrawind se mostraron convencidos de que la industria pesada «puede seguir un nuevo camino en el que las ganancias aumentan a medida que disminuyen las emisiones»: «Juntos avanzamos hacia un futuro neto cero, integrando las mejores tecnologías del mundo para acelerar la transición energética». Además, el propio Sanz remarcó que «esta integración permite a la compañía proyectar su tecnología a una escala global inigualable, acelerando la transición hacia energías más limpias bajo el paraguas de un líder mundial».
La firma también quiso expresar «su más profundo agradecimiento a los socios que han facilitado este hito». Entre ellos se incluyen sus ya antiguos accionistas: Barinaga y Alberdi, Basarro 2005, Evoluwind, InnoEnergy y Sodena. Precisamente, la sociedad pública del Gobierno de Navarra cerró de esta forma «con una rentabilidad positiva» su proceso de desinversión en la empresa al recuperar «tres veces el capital aportado desde 2016».
Según Iñaki Larraya, director gerente de Sodena, «la trayectoria de Nabrawind constituye un ejemplo de crecimiento y generación de valor en un sector estratégico para Navarra, en el que ha destacado especialmente la capacidad de la compañía para hacerse un hueco en un mercado internacional altamente competitivo y en un contexto marcado por incertidumbres geopolíticas».
Nabrawind también quiso poner en valor el apoyo recibido por ARPA Abogados Consultores en el acuerdo de compra; por Bantec Group a la hora de conseguir la financiación pública que permitió el crecimiento de la compañía; y por sus socios en la ‘joint venture’ Navassy, Comansa y Tetrace.













