El consejero de Industria, Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, visitó recientemente la planta de calcetines Lorpen en Etxalar, adquirida por una parte importante de la plantilla a través de la sociedad Artain25 a raíz del concurso de Ternua Group. La creación de Artain25 fue adelantada por Navarra Capital el pasado septiembre.
Durante el recorrido por las instalaciones, Irujo fue recibido por el equipo directivo de la nueva sociedad, quien realizó una presentación detallada del estado actual de la producción, de los retos y del plan de consolidación y crecimiento. La visita permitió conocer de primera mano cómo se ha reanudado la actividad tras superar el concurso de acreedores que afectó a Ternua Group. Acompañaron al consejero responsables de Sodena, entre ellos su director gerente, Iñaki Larraya, y José María Montes, director de Inversiones.
El consejero subrayó «el compromiso» de las veintiocho personas, veintitrés de ellas actuales trabajadoras, que han asumido la continuidad del proyecto industrial de un total de 45 (con un 66 % de empleo femenino). También destacó el apoyo del Ejecutivo foral a través de Sodena: «Este apoyo colectivo demuestra que, con voluntad, iniciativa y respaldo público-privado, es posible salvar empresas esenciales para el tejido productivo y el empleo en el territorio». En concreto, Sodena ha materializado recientemente un apoyo financiero por importe de 450.000 euros, 350.000 euros en forma de préstamo participativo y un aval de hasta 100.000 euros, para facilitar la operación de compra y «asegurar la viabilidad de la planta.»
La compra de la planta por Artain25, que ya fue aprobada por el juzgado competente, implicó también la subrogación de los contratos laborales, manteniendo parte de los puestos de trabajo y preservando la actividad industrial en Etxalar. Irujo aprovechó la ocasión para incidir en la importancia que tiene para Navarra mantener una industria diversificada y con raíces en el territorio, subrayando que empresas como Lorpen son «ejemplos de resiliencia, de arraigo territorial y de apuesta por la continuidad del empleo de calidad, una apuesta que nace además desde la fe en el cooperativismo y la Economía Social». “Es fundamental que como Gobierno apoyemos este modelo de empresas en zonas rurales de Navarra para que se mantenga el empleo ante el riesgo de despoblación y el envejecimiento de la misma», remató.
Por su parte, Larraya resaltó que los trabajadores que han continuado con la actividad tienen un «conocimiento profundo del producto, del proceso industrial y del mercado». «Ese saber hacer acumulado durante años es un activo real y ha sido determinante para la decisión de Sodena», remató.













