Los directivos, también en familia

lunes, 21 septiembre 2020

Los directivos, también en familia

Sus vidas han cambiado radicalmente con la llegada del coronavirus y, ahora, deben liderar a sus equipos desde casa. Son Javier Cortajarena, director territorial de Laboral Kutxa en Navarra; Pello Irujo, CFO & Global Operations en Koxka; Ángel Díaz de Rada, jefe de Ventas en Hydro Extrusión Spain; Esteban Santirso, director de Unidad de Negocio en Timac AGRO; y Luis Diago, director financiero de Gvtarra-Grupo Riberebro. Todos ellos han abierto las puertas de sus nuevos despachos a NavarraCapital.es.

Yosune Villanueva
Pamplona - 11 mayo, 2020

Arriba, Luis Diago, Javier Cortajarena y Pello Irujo. Abajo, Esteban Santirso y Ángel Díaz de Rada. (Fotos: cedidas)

Hace un par de semanas, los lectores de NavarraCapital.es pudieron conocer cómo se las ingenian varias directivas navarras para teletrabajar debido al coronavirus y, además, ejercer como madres a horas poco frecuentes. Todas ellas coincidían en que la pandemia había modificado tanto la forma de dirigir a sus equipos como la propia manera de relacionarse con sus hijos en el hogar.

De modo que este medio quiso averiguar igualmente cómo se apañan algunos directivos para atender todas sus responsabilidades laborales y familiares en estos momentos. Por eso, hoy son ellos quienes abren las puertas de sus casas. Javier Cortajarena, director territorial de Laboral Kutxa en Navarra; Pello Irujo, CFO & Global Operations en Koxka; Ángel Díaz de Rada, jefe de Ventas en Hydro Extrusión Spain; Esteban Santirso, director de Unidad de Negocio en Timac AGRO; y Luis Diago, director financiero de Gvtarra-Grupo Riberebro.

AMPLIANDO LA JORNADA LABORAL

Con la pandemia, reconoce Díaz de Rada, hay algo que “ha cambiado radicalmente”: “No podemos mantener reuniones físicas con clientes, así que desempeñamos el cien por cien del tiempo laboral en nuestras casas, supliendo las reuniones con llamadas telefónicas o videoconferencias. Una situación que también afecta al resto de los protagonistas de este reportaje, varios de los cuales tienen cientos de personas a su cargo.

Pello Irujo: “Todavía no hay tecnología que pueda sustituir a una reunión física para la toma de determinadas decisiones.

No obstante, Diago, Irujo y Cortajarena sí han tenido que abandonar puntualmente sus hogares para firmas u otros temas que les han resultado imposible gestionar telemáticamente.

“Todavía no hay tecnología que pueda sustituir a una reunión física para la toma de determinadas decisiones, discusiones o acuerdos”, destaca Irujo, quien deja claro que la presencia en su empresa siempre se efectúa “tomando todas las medidas de protección y siguiendo los protocolos diseñados por el equipo de seguridad y salud”.

Otra consecuencia de la nueva realidad es la ampliación de las jornadas laborales: “Hago el horario habitual, desde primera hora de la mañana hasta media tarde, pero ampliado, ya que muchos días las reuniones y gestiones las acabamos prolongando hasta prácticamente la noche”, explica Cortajarena. Un extremo que corroboran los demás directivos, como Díaz de Rada: “Los horarios son quizá algo más amplios por la disponibilidad a conectarse en cualquier momento”.

Esteban Santirso: “No debemos confundir el teletrabajo que nos ha impuesto la crisis del Covid-19 con el que se realizará cuando esto pase”.

Pero Santirso añade un importante matiz al debate: “No debemos confundir el teletrabajo que nos ha impuesto la crisis del Covid-19 con el teletrabajo que se podía realizar anteriormente o el que seguro se realizará cuando esto pase”. Porque actualmente hay limitaciones de desplazamientos y de contacto, tanto con los equipos como con los clientes, que en un teletrabajo sin pandemia no existirían.

Por supuesto, todos han tenido que posponer numerosos asuntos para solucionarlos en persona tan pronto como les resulte posible. Pero la imposibilidad de viajar también les está proporcionando algunas ventajas. “Me ha permitido avanzar en proyectos estratégicos que requieren centrarse y sacrificar el tiempo dedicado al trabajo más operativo”, apunta Santirso. A Diago incluso le ha posibilitado trabajar más horas por no tener que desplazarse: “Vivo en Pamplona y las fábricas las tenemos en la Ribera, adonde viajo cada día, con una hora de ida y otra de vuelta que he ahorrado. Puede que haya sacado en este tiempo siete días de trabajo adicionales, he reducido costes y el peligro de la carretera, y he sido más sostenible”.

La desconexión del fin de semana se ha desdibujado, señala Javier Cortajarena, pues se han “incrementado notablemente las interacciones por teléfono, mail…”.

También la desconexión del fin de semana se ha desdibujado, describe Cortajarena, pues se han “incrementado notablemente las interacciones de temas relacionados con el trabajo por todas las vías: teléfono, mail y el resto de vías telemáticas”. Una realidad que NavarraCapital.es ha corroborado de primera mano, pues las entrevistas de este reportaje se realizaron en horarios muy dispares, incluso en fines de semana y días festivos. No obstante, todos ellos asumen estas circunstancias como algo lógico dada la situación excepcional ocasionada por la pandemia y los cambios organizativos que esta ha obligado a implementar. Cambios que “han contribuido a incrementar la carga de trabajo para poder afrontar debidamente los nuevos e imprevisibles retos que se han presentado”, constata Cortajarena.

SORPRESAS EN EL HOGAR

Todos ellos están casados, han repartido tareas domésticas con sus parejas y han compatibilizado el teletrabajo con el estudio de sus hijos. Irujo tiene tres hijos de 13, 16 y 18 años y confiesa estar “sorprendido” por la rápida capacidad de adaptación de su familia: “Hemos mantenido un ritmo de trabajo y estudio constante y ordenado. Hemos podido practicar cierta actividad física, compartir espacios ha sido fácil y repartir tareas domésticas, posible”.

Pello Irujo: Hemos practicado actividad física, compartir espacios ha sido fácil y repartir tareas domésticas, posible”.

El entorno laboral de Díaz de Rada ha cambiado por completo con tres hijos: dos chicos de 13 y 14 años y una niña 9. “Mis nuevos compañeros de trabajo son mi mujer y mis hijos. Y voy alternando a veces mis gestiones profesionales con algunas dudas de estos, con quienes solemos compartir zona de estudio: el comedor”, atestigua.

Santirso tiene dos hijos, de 7 y 9 años. Con ellos y con su mujer, también directiva en modo teletrabajo, ha compartido “las 24 horas de cada día en estas últimas ocho semanas”, resalta. La clave ha estado en establecer y planificar unas rutinas bien definidas, con horas de estudio y trabajo, y momentos de esparcimiento: “Se trata de disfrutar de las cosas de una en una, sin que ocurran situaciones del tipo estar jugando con los niños mientras atiendes una llamada de trabajo y tratas de preparar la comida…”.

Ángel Díaz de Rada: “Mis nuevos compañeros son mi mujer y mis hijos. Y voy alternando a veces gestiones profesionales con dudas de estos, con quienes solemos compartir zona de estudio: el comedor”.

Con un niño de 8 años y una bebé de cinco meses y medio, Diago ha contado con un poco más de margen, ya que su pareja se encuentra de baja laboral.

Aunque su optimismo natural le lleva a sacar siempre “el lado positivo de las situaciones, por muy mal que estén las cosas”, y ha seguido repartiéndose las tareas del hogar con ella. Como tiene su propio despacho en casa, ha compartido “pupitre” junto a su hijo.

La situación de Cortajarena, que tiene tres hijas de 14, 17 y 18 años, es un poco particular y diferente a la del resto de sus colegas. Su mujer es farmacéutica y ha tenido que trabajar presencialmente desde el principio del estado de alarma, de modo que él es quien más tiempo ha permanecido en casa junto a ellas. Pero debido a su edad, ya son bastante independientes. No me dan ninguna guerra, salvo que falle la wifi…”, bromea.

EL FUTURO

En estas ochos semanas, el teletrabajo ha sido la única alternativa para mantener cierto nivel de actividad en muchas empresas y, además, ha favorecido el ahorro en los desplazamientos, ha fomentado una mayor conciliación laboral y familiar, ha aumentado la autonomía del empleado y ha hecho caer los accidentes laborales.

Luis Diago: “Si ves esto de forma negativa, te vas a quedar estancado. Hay que aprender de todo lo que nos pasa, como ya ocurrió en 2008”.

Sin embargo, todos los protagonistas de este reportaje creen que se avecinan tiempos muy duros: “Las predicciones del PIB que se están haciendo desde los distintos organismos para 2020 y 2021 avanzan un impacto muy severo en nuestra economía y en la de prácticamente todo el mundo”, recuerda el director territorial de Laboral Kutxa en Navarra.

Por su parte, el CFO de Koxka también apunta a “un entorno de fuerte recesión e incertidumbre, con un impacto diferente por sectores de actividad y niveles de recuperación en U o L”. Y augura que “las estructuras se van a contraer y las inversiones se van a reducir, mientras se desarrollan planes de salida al mercado con un fuerte enfoque en la generación de caja”.

Pero los cinco tratan de aportar cierto optimismo para afrontar el presente y el futuro con la entereza necesaria. “España ha sabido salir siempre gracias al sacrificio y esfuerzo de sus ciudadanos (a pesar de sus políticos) y, pase lo que pase, creo que esa madera la volveremos a demostrar. Va a costar que nos rindamos incluso en esta situación”, remarca el jefe de Ventas de Hydro.

Ángel Díaz de Rada: “España ha sabido salir siempre gracias al sacrificio y esfuerzo de sus ciudadanos (a pesar de sus políticos) y, pase lo que pase, creo que esa madera la volveremos a demostrar”.

Y aunque también precisa que la casuística de cada sector es distinta, el director de Unidad de Negocio de Timac AGRO vislumbra “una recuperación rápida después del verano, con un restablecimiento paulatino del consumo, pero que dependerá de factores sanitarios como el desarrollo de una vacuna efectiva, un antiviral o que se conozca la inmunidad y el número de personas afectadas”.

Ante este escenario, el director financiero de Gvtarra-Grupo Riberebro lanza un consejo a quienes no son capaces de adaptarse a los nuevos tiempos: “Si ves esto de forma negativa, te vas a quedar estancado. Hay que aprender de todo lo que nos pasa, como ya ocurrió en 2008, ser flexibles y ver siempre el lado positivo”. Una sugerencia que se suma a la receta planteada por Irujo para superar la crisis. “Habrá que buscar la forma de flexibilizar el equilibrio de las cuentas públicas, no incrementando la presión fiscal sobre una economía en recesión. Y eso a través de un liderazgo dirigido a compartir esfuerzos público-privados, aunque a veces suenen impopulares”, remata.

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