lunes, 4 julio 2022

La falta de extranjeros corta las alas al ecoturismo

Examinar huellas de animales, escuchar los sonidos del bosque, observar aves y otras especies en estado salvaje... El turismo de interpretación de la naturaleza vivía un importante auge en los últimos años. Y, tras el confinamiento, muchos cambiaron la playa por la montaña. De hecho, los hoteles rurales de Navarra están aguantando el tipo este verano. Pero la realidad de las empresas que se dedican a organizar visitas a parajes emblemáticos de la región es muy distinta. Según explican desde varias compañías a NavarraCapital.es, la ausencia de turistas extranjeros y el miedo a las excursiones en grupo están lastrando su recuperación.

Cristina Catalán | Yosune Villanueva
Pamplona - 31 agosto, 2020

El avistamiento de aves ha atraído en los últimos años a muchos turistas, sobre todo franceses. (Fotos: cedidas)

Osos en Asturias, ballenas en la costa de Vizcaya, lobos en la sierra de la Culebra (Zamora), ciervos en Jaén, flamencos en Málaga… Desde hace unos quince años, el turismo que potencia el contacto estrecho con la naturaleza se había abierto camino en España poco a poco. También en Navarra, una región privilegiada para el avistamiento de aves como el búho real, el buitre leonado, el estornino negro, la garza imperial… Así hasta más de 310 especies de aves, que se reparten por sus poco más de 10.000 kilómetros cuadrados. 

Tras el confinamiento, son muchas las personas que se han interesado por el turismo rural. De hecho, los hoteles rurales de la Comunidad foral mantuvieron el tipo el pasado mes de junio, al registrar una ocupación del 84 %, frente al desplome de las reservas vivida en los de Pamplona y su comarca. Sin embargo, y a pesar de lo que pudiera esperarse ‘a priori’, este fenómeno no se está traduciendo en un aumento de la contratación de visitas naturalísticas. Tanto es así que el ecoturismo está viviendo días especialmente duros. La casi nula presencia de turistas extranjeros y el hecho de que muchos visitantes nacionales prefieran hacer sus planes vacacionales en la naturaleza por libre, sin contratar guías en grupo por miedo a posibles contagios, están afectando seriamente a las empresas de este subsector. Y eso que, como explica a NavarraCapital.es Daniel Torrente, guía de montaña de Mirua, sus visitas “siempre han sido con grupos pequeños” y, en la actualidad, el turista nacional que contrata sus servicios puede disfrutar “de zonas sin masificar”.

SIN EXTRANJEROS Y CON CANCELACIONES

El ecoturismo pretende, entre otras cosas, que el turista aprenda a apreciar la naturaleza que le rodea y las culturas tradicionales del ámbito natural a través de su observación directa. Y dentro de este, está cobrando especial relevancia el turismo ornitológico, orniturismo o aviturismo, basado en la contemplación de aves observación de aves. La Comunidad foral cuenta con enclaves perfectos para estas actividades como el parque natural del Señorío de Bertiz, los robledales de la Ulzama, Ibañeta, Irati, Belagua, las foces de Lumbier y Arbayún, los sotos del Arga, la laguna de Pitillas o las Bardenas Reales, entre otros. 

Daniel Torrente (Mirua): “La observación de aves se trabaja desde primavera hasta verano y fundamentalmente con público extranjero, por lo que se ha perdido todo el negocio”.

Por eso, el entonces Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra creó ‘Birding Navarra’ en 2007, un “club de oferta” para promocionar y desarrollar el turismo ornitológico en la región. Por diferentes motivos, el proyecto se quedó “bastante parado” a partir de 2016, según apuntaron desde el propio club, y se tomó la decisión de no continuar con esta metodología de trabajo. A partir de entonces, amantes de las aves crearon una segunda entidad con el mismo nombre para relanzarlo. No obstante, desde la actual Dirección General de Turismo, Comercio y Consumo defienden que el Ejecutivo foral sigue apoyando a este subsector, pero “como un producto específico del catálogo de turismo de naturaleza”. Y añaden que acaba de editar un nuevo folleto con propuestas ‘birding’, centradas en espacios del norte y la Ribera.

Varias empresas navarras, como Mirua, Itarinatura y Anataven, se dedican específicamente a esta rama del ecoturismo, aunque han ido ampliando sus servicios de forma progresiva para potenciar también la observación de otro tipo de animales y la realización de diferentes actividades en plena naturaleza.

Es el caso de Mirua, que se centra en el excursionismo de observación y conocimiento de espacios naturales de gran interés ecológico y paisajístico. La compañía ofrece recorridos por la naturaleza y confecciona itinerarios personalizados para parejas, familias y grupos de amigos, principalmente por Aralar, Irati, Isaba, valle del Roncal, Belagua, valle de Ansó…  “Con respecto a otros años, la situación es totalmente diferente. La observación de aves se trabaja desde primavera y hasta comienzos de verano y, fundamentalmente, con público extranjero, por lo que se ha perdido todo el negocio”, atestigua Daniel Torrente.

El 70 % de sus clientes solía proceder de otros países, pero este verano “se ha perdido al extranjero y ha aumentado un poco el nacional”. De modo que entre el 50 y el 60 % ha pasado a ser público navarro, un 30 % procede del País Vasco y el resto de La Rioja, Madrid, Levante o Cataluña, aunque de esta última también se ha notado un descenso. “Algunos grupos extranjeros los hemos pasado a otoño, pero hasta el último momento no se sabrá porque este año está siendo todo de muy, muy última hora“. Añade que no ha sido necesario reducir los grupos para las excursiones porque siempre trabajan con pocas personas y organizan recorridos diferentes, no masificados. Y lamenta que las salidas organizadas conjuntamente con agencias de viajes, que solían ser de varios días, “están prácticamente perdidas”. Por eso, ahora está organizando actividades con algunos ayuntamientos dirigidas a la población local. “Son enfoques muy familiares”

Koldo Villaba (Itarinatura): “Me han anulado reservas para octubre. Otros años, por estas fechas, ya lo tendría todo ocupado“.

Koldo Villalba gestiona la empresa Itarinatura, que trabaja especialmente en la zona de Orbaizeta, en el valle de Aezkoa. Comenzó con la observación de aves, pero ha diversificado su oferta más allá del club ‘Birding’. Realiza excursiones donde muestra al turista todos aquellos detalles que no sabría interpretar si fuera caminando solo por el monte: “Nos fijamos en cada señal, cada huella… Podemos conocer de qué animal es, si es reciente o si hace tiempo que pasó por allí y qué ha comido; escuchamos los sonidos del bosque y los analizamos; observamos las plantas y les indico sus usos medicinales; repasamos la historia del lugar…”. A diferencia de lo que sucede en el caso de Mirua y con la evidente excepción del estado de alarma, Koldo Villalba señala que su compañía está trabajando “muy bien” este verano. “No he hecho todavía una evaluación, pero yo personalmente no me puedo quejar. Incluso en junio tuvimos más público que otros años, pero todo procedente de España”, valora

Salida organizada el año pasado por Itarinatura, cuya actividad se centra especialmente en el valle de Aezkoa.

Salida organizada el año pasado por Itarinatura, cuya actividad se centra en el valle de Aezkoa.

No obstante, también ha sufrido cancelaciones de personas que prefieren no hacer actividades en grupo por miedo al contacto con otros. “Y me han anulado reservas para octubre. Otros años, por estas fechas, ya lo tendría todo ocupado”, asiente.

Fernando Ordovás es el gerente de la empresa Actividades en la Naturaleza y Aventura Anataven. Realiza principalmente excursiones en segway por las Bardenas Reales, al tiempo que el guía va explicando al detalle las peculiaridades de la zona y de la fauna que la habita. En su caso, el turista nacional se ha mantenido, incluso ha aumentado algo este verano aunque todavía no ha cerrado los datos de esta temporada: El hecho de venir a la naturaleza, al aire libre, le da cierta seguridad. Sobre todo vienen parejas o familias, como suele ser habitual, y de Navarra y provincias de alrededor.

Fernando Ordovás (Anataven): “Este verano no está siendo como otros ni de lejos”.

Pero este verano “no está siendo como otros ni de lejos”. Con el confinamiento, la temporada de primavera, que solía ser muy buena en las Bardenas, dejó grandes pérdidas que ya no se recuperarán y, en conjunto, el verano está siendo malo. “Solíamos trabajar mucho con el turista francés. Pero, en general, el turismo extranjero ha caído casi totalmente. El haber mantenido el tipo en agosto nos ayuda a salvar un poco el año”, resalta. Y aunque la empresa tiene reservas para septiembre, cree que muchas de ellas pueden anularse en cualquier momento dada la situación actual.

LA VISIÓN DEL GOBIERNO NAVARRO

En la Dirección General de Turismo, Comercio y Consumo dicen ser conscientes del problema. Y corroboranque las recomendaciones actuales de no viajar a España afectan directamente a este tipo de desplazamientos”, ya que el ecoturismo solía atraer en gran medida tanto a franceses como a británicos, holandeses y alemanes. Y aunque coinciden con las empresas consultadas en que la mayoría de los visitantes nacionales prefieren “ir a su aire” en estos tiempos de pandemia, recuerdan que el Ejecutivo foral sigue lanzando iniciativas para impulsarlo. Como ejemplo, ponen la campaña ‘Vive verano’, con un abanico de más de 80 actividades, que incluye iniciativas dentro de este subsector: “Acompañar a un pastor en su búsqueda de un rebaño con GPS, paseos naturalísticos por Aralar o el ‘nordic walking’ son algunas de estas actividades. Todas ellas, por supuesto, con la aplicación de estrictos protocolos de seguridad”.

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